30 de junio de 2010
30.06.2010
El fracaso educativo

Canarias gasta 53 millones en universitarios que no terminan

El Archipiélago es la región con mayor tasa de desempleados entre sus titulados, uno de cada 10

30.06.2010 | 13:11

Las administraciones malgastan 53,6 millones de euros al año en universitarios que no terminan la carrera en Canarias. Es un problema común en todas las comunidades, pero especialmente grave en el Archipiélago ante la elevada tasa de abandono. Un 23,7% de los alumnos matriculados en estudios superiores en las Islas arrojan la toalla y se quedan sin título, un porcentaje mucho más alto en el caso de la Universidad de La Laguna (ULL), con un 28,7% (la cuarta peor cifra entre todos los centros públicos superiores), que en el de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, con un 19% (la decimocuarta mejor cifra de todo el país).

Este derroche es una de las conclusiones más significativas del último estudio de la Fundación Nacional Conocimiento y Desarrollo (Fundación CYD), presentado ayer por sexto año consecutivo y que mide la contribución de las universidades españolas al desarrollo de su comunidad y el grado de calidad de sus servicios. Tal y como reflejan estas estadísticas nacionales, unos 11.200 alumnos de la ULL y la ULPG dejan antes de tiempo las carreras sobre un total de 47.523.

El informe de CYD, el más esperado de todos cada inicio de verano para conocer la salud educativa y realizado este año en base a los datos cerrados del ejercicio 2006-2007, también detalla que las transferencias corrientes realizadas desde las administraciones hacia las dos universidades de Canarias se situó en 4.763 euros por estudiante matriculado. La comunidad sólo fue superada en esfuerzo inversor por Navarra, Comunidad Valenciana, Cantabria, País Vasco, Castilla La Mancha, Madrid y Cataluña. Asimismo, se constituyó, junto con la Comunidad Valenciana y Galicia, en la región con menor esfuerzo financiero de los propios usuarios del sistema universitario. En este aspecto, Canarias es última con 610 euros por alumno.

Pese a la apuesta económica, la mayoría de clasificaciones comparativas entre universidades públicas dejan a las isleñas bastante mal paradas, empezando por el hecho de que las isleñas son las dos universidades que menos participan con recursos propios en su financiación (13%), seguidas por las andaluzas (16,2%) y las valencianas (16,6%).

De ahí en parte que el Archipiélago ostente otro récord negativo a nivel nacional muy sintomático más allá incluso de la esfera educativa: es la comunidad autónoma con una mayor tasa de parados entre su población titulada universitaria. Así, uno de cada 10 graduados o licenciados figuran en la cola del desempleo en una región, además, con la mayor tasa de paro de toda España (27%). Le siguen en desempleados con carrera Andalucía (8%), Galicia (7,2) y País Vasco (6,9), a mucha distancia de las dos comunidades con más opciones de trabajo para los estudiantes superiores: Cataluña (2,8%) y Madrid (3%).

No es de extrañar que el Archipiélago se mantenga entre las que menos tanto por ciento de titulados universitarios tiene entre su población activa, con un 13,5%. Por debajo sólo se encuentran Castilla La Mancha (11,9%), Baleares (12,5%), Extremadura (12,5%) y Murcia (13,3%). En lo más alto de este ranking figura Madrid (25,2%), seguida de País Vasco (19,7%) y Navarra (18,9%).

A la cola en casi todo

Las dos universidades canarias, además, siguen a la cola en conceptos tan decisivos como capacidad de atracción, calidad investigadora, calidad docente o nivel de especialización. Así lo refleja también el informe de CYD, según el cual tanto la ULL como la ULPG se encuentran en un nivel medio-bajo en prácticamente todas las clasificaciones de los centros superiores de enseñanza públicos de todo el país.

Los resultados son especialmente malos en matriculados y graduados de doctorado (la ULL es antepenúltima con un 1,4% y la ULPG es penúltima, con un 1,3%), en proyectos de investigación y desarrollo (la ULPG ocupa el puesto 32 y la ULL el 33 de 42 universidades) y en rendimiento, que se mide con el porcentaje de créditos aprobados con respecto al total de créditos matriculados (la ULL está en el puesto 39 y la ULPG, en el 43). Ninguno de los dos aparece entre los destacados en sacar adelante plataformas tecnológicas ni en patentes.

Este prestigioso informe cuenta con el respaldo de una Fundación, Conocimiento y Desarrollo, que preside Ana Patricia Botín, presidenta de Banesto, y cuenta con la participación de destacados miembros del mundo de la sociedad y de la empresa española.Deja constancia de que la peor crisis económica que se recuerda se ha dejado notar en los resultados de la actividad universitaria española en general. En el curso 2008-2009 continuó, por noveno año consecutivo, el descenso del número de alumnos matriculados, en primer y segundo ciclo y en estudios de grado, lo que no se dio, con los últimos datos disponibles, en ningún otro país de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), con la excepción de Portugal y Estonia. Asimismo, el porcentaje de alumnos universitarios sobre el total de la población de 20 a 29 años, fue en España del 26,2%, un punto y seis décimas inferior al de la Unión Europea.

Eso sí, hay apartados en los que se ha producido un avance a nivel nacional, precisamente en los que permanecen a la cola la ULL y la ULPG. Por ejemplo, en gasto total de I+D. En el año 2002 representaba el 0,99% del PIB y en el 2007 alcanzó el 1,27%, con un crecimiento del 5,8% en este último año. El gasto interno del sector universitario fue del 0,33%, aumentando en un 7,7% respecto al año anterior.
Asimismo, aumentó el personal dedicado a I+D en el sector de la enseñanza superior, en un 5,9% (75.148) y los investigadores, un 6,1%, alcanzando cerca de los 59.000.

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