05 de febrero de 2010
05.02.2010
Efectos del temporal en las Islas 

Vecinos de La Laguna temen que no se cubran las pérdidas

Cientos de laguneros esperan a que se les cuantifiquen los daños por las lluvias

05.02.2010 | 01:18
Un vecino de La Laguna termina de liberar de agua su garaje.

Son cientos los vecinos del municipio de La Laguna que viven horas amargas esperando a que se les cuantifiquen los daños causados por el temporal en sus viviendas, muebles y vehículos. Muchos de ellos muestran su preocupación ante la posibilidad de no ver cubiertas económicamente esas pérdidas, especialmente en lo concerniente a sus vehículos privados pues "si no se posee un seguro más allá del básico obligatorio, creemos que el Consorcio no va a cubrir los daños en ellos", explicó Jesús Melián, presidente de los vecinos de Finca España, una de las zonas más dañadas por la fuerza de las lluvias.

Melián cifró en un centenar de viviendas las afectadas por el agua y en medio centenar más los coches dañados por la corriente, que arrastró piedras y tierra. Además, Melián señala que son muchos los vecinos que han puesto los muebles en la puerta de su casa "para que se los lleve Urbaser a la basura, pues ya no sirven para nada".

El presidente de la Asociación de Vecinos de Valle Tabares, otra de las zonas afectadas por el temporal, Benigno Báez, cifró en una veintena las familias que resultaron perjudicadas por la fuerza de las lluvias, con daños importantes tanto en sus viviendas como en sus vehículos. Sin embargo, y a pesar de los numerosos desperfectos, "daños personales, ninguno", señaló el representante vecinal.

La mayoría de los problemas surgió a causa de barrancos desbordados, viviendas anegadas y las roturas que tuvieron que provocar los vecinos en muros para evitar que más casas resultaran inundadas. "Fue muy duro tener que evacuar a personas que no podían salir por su propio pie y temer por aquellos que se quedaron bloqueados por la fuerza del agua en la carretera y no podían acceder a sus hogares".

La rotura del alcantarillado en la zona fue uno de los hechos más graves, a lo que se unió la pérdida del agua potable. "Ya está casi todo solucionado", añadió el presidente vecinal, quien agradeció la rápida respuesta del Ayuntamiento, pues "tenemos dos palas limpiando sin pausa".

Mientras, en Valle Jiménez, la situación se vivía de una forma muy similar. Su presidente vecinal, José Melián, destacó "los cuantiosos daños" sufridos por la zona, aunque afirmó que "poco fue para lo que podía haber sucedido". Muros a punto de caer sobre la población, viviendas y garajes anegados, vecinos incomunicados y un saneamiento que prácticamente acabó desintegrado son sólo algunos de los efectos de unas lluvias "descomunales". "El agua pasaba por encima del puente que cruza el cauce del barranco", aseguraba el representante vecinal, quien no puede creer que no hubiese pérdidas personales. Además, parte del valle se quedó incomunicado ya que el Cabildo cortó la carretera TF-111 que llega hasta Los Campitos a causa de la fuerza del agua y las rocas que imposibilitaban el tráfico en la zona. Esa zona del municipio, junto a Las Carboneras y El Batán, sufrieron cortes de abastecimiento de suministro de agua ya recuperados.

Inundaciones. Otro de los enclaves laguneros más afectados fue Jardina, donde cayeron cerca de 270 litros por metro cuadrado que dejaron como resultado zonas anegadas, garajes bloqueados por piedras, caídas de árboles y muros así como una población asustada que no recuerda "haber visto algo igual en muchos años". Según explican los vecinos, la fuerza de la lluvia llegó a arrancar señalización vial, arrastrando todo tipo de residuos que depositaba bajo vehículos o en las puertas de las viviendas de forma generalizada.

En Taco se formó un agujero en una vía a causa de las lluvias que dio problemas el día 2 de febrero, pero que fue consecuencia directa de las fuertes lluvias, aunque no se produjo el mismo día 1. Los vecinos de La Florida sufrieron problemas importantes por la caída de varios muros en los que fue necesaria la intervención de los cuerpos de seguridad al ser susceptibles de provocar daños en las personas. Lo mismo sucedió en la avenida Ingenieros y en la calle San Luis, donde otros muros amenazaban con causar daños graves por desprendimientos. En lo que respecta a colegios y guarderías, a pesar de no haber peligro pues ningún menor se encontraba en la zona, fue preciso actuar en los colegios de Cisneros, la Piterita y Tincer.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine