16 de noviembre de 2009
16.11.2009
La OST y la historia del edificio, protagonistas de su reapertura 

Despertó el Paraninfo

16.11.2009 | 19:45
La Orquesta Sinfónica de Tenerife durante su concierto extraordinario ayer con motivo de la inauguración del Paraninfo.

La Orquesta Sinfónica de Tenerife (OST) dio por primera vez vida a las notas de Aranfaybo de Gustavo Díaz-Jerez. La obra sirvió para estrenar de nuevo el Paraninfo, que ayer abrió sus puertas otra vez.

Se acabó el silencio. Ya no habrá más polvo y tierra entre sus paredes. El paso del tiempo regala por fin una buena noticia a la cultura canaria. La Universidad de La Laguna (ULL) celebró ayer uno de sus días más ansiados; el arte volvió al Paraninfo.

Casi diez años cerrado es demasiado tiempo, pero a partir de anoche todas las adversidades quedarán en un segundo plano. Desde ahora, la música, la danza, el teatro, el humor, el folclore... tendrán una nueva casa. Un nuevo hogar en el que dar vida a tantas creaciones, un nuevo recinto en el que regalar a la Isla todo su arte. La Universidad de La Laguna abre de nuevo las puertas de madera del Paraninfo.
Su especial acústica, que fue objeto de halago de tantos y tantos músicos, dio ayer forma a las melodías del concierto extraordinario de la Orquesta Sinfónica de Tenerife, que dirigida por Lü Jia, interpretó Aranfaybo, Concierto para violín y orquesta nº 2, Sinfonía nº 3 en Mi bemol mayor Heroica o Enero de 2006 con Frank Peter Zimmermann como solista, entre otras perlas de música.

El mural de Mariano de Cossío, renovado, fue testigo de excepción de esta reapertura, como lo ha sido durante estos últimos años de su decadencia. Lució como nunca en lo alto del Paraninfo, reluciente como el resto de la estructura, la misma que aparca el aroma del triste olvido para empezar a fraguar una nueva esencia.

"Hoy hemos recobrado el escenario que nunca debió cerrarse", dijo ayer el rector de la Universidad de La Laguna, Eduardo Doménech, quien tuvo palabras de agradecimiento a las instituciones que colaboraron en la financiación del proyecto de rehabilitación (Ayuntamiento de La Laguna, Cabildo de Tenerife y Gobierno de Canarias) y de reconocimiento al anterior equipo de Gobierno de la ULL por su apuesta por recuperar el Paraninfo, finalmente concluido.

Doménech además quiso incidir en que "La Laguna es una ciudad eminentemente cultural, y nosotros queremos sumarnos a ese espíritu poniendo a disposición de sus ciudadanos nuestras actividades e instalaciones". Por ello, la Universidad lagunera hizo otro regalo a la cultura al inaugurar la Sala de Arte Paraninfo.

"El Paraninfo era una espina clavada en el corazón de La Laguna", dijo el alcalde del municipio, Fernando Clavijo, quien recalcó que el edificio "ha servido para escribir páginas magistrales de nuestra historia". unas páginas que podrán volver a escribirse, una historia que abre un nuevo capítulo. En el primero de esta nueva etapa es obligatorio mencionar a los protagonistas de ayer, no sólo a las numerosas autoridades presentes en el acto, sino también a aquellas personas que mostraron a los asistentes la historia del Paraninfo. El nombre de Domingo Pisaca se unió por un momento al de Pedro Domínguez Anadón, más de 50 años de diferencia entre el trabajo que uno y otro desempeñaran como arquitecto responsable de la obra.

Pero el vídeo que unió a ambos tuvo otro protagonista, otra persona que, como ya hiciera en anteriores ocasiones, despertara la ternura, la carcajada y el aplauso de todos. Quico, que fuera bedel durante mucho tiempo del Paraninfo, era el mejor testimonio del paso de tiempo.
También del presente: "Estaré en la inauguración, si me invitan", dijo al término de la proyección. Y sí estaba allí, para comprobar como despertaron de nuevo las paredes de su Paraninfo.

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