08 de diciembre de 2018
08.12.2018

Santa Cruz Horror Fest | Un festival para no dormir

El parque de La Granja acoge varias jornadas dedicadas al género de terror y las artes oscuras

08.12.2018 | 22:22
Un momento del Santa Cruz Horror Fest.
Santa Cruz Horror Fest | Un festival para no dormir

Objetos maquiavélicos, historias de miedo, personajes horroríficos y la música más siniestra. Los amantes de las artes oscuras tuvieron este sábado una cita en el Santa Cruz Horror Fest, un festival que engloba varias disciplinas del género de terror. Las exposiciones, los talleres de relatos y su mercadillo lleno de objetos tenebrosos dificultaron conciliar el sueño a muchos de sus visitantes.

Es la primera vez que Santa Cruz de Tenerife se convierte en la capital del terror con la celebración de esta iniciativa que comenzó el pasado viernes y concluye este domingo en la Casa del la Cultura ubicada en el parque de La Granja. Rut Cavero es una de las organizadoras de estas jornadas que buscan aglutinar en un mismo evento las diferentes vertientes del arte más macabro. "La idea de impulsar este festival nació de unos amigos fanáticos del cine de terror, porque aquí en Tenerife no había nada parecido", explicó.

La organización lleva dos años preparando este proyecto que este fin de semana por fin vio la luz y ha tenido una gran aceptación. "Aunque parezca que no, hay mucha gente a la que le atrae esta temática y ha movido a mucho público", aseguró.

Entre las actividades que incluye el programa del Horror Fest se encuentra la exposición de obras de arte inspiradas en el género de terror, talleres de literatura oscura, actuaciones musicales, Escape Room, exhibiciones de BDSM y suspensión corporal, así como un mercadillo de objetos tenebrosos.

Uno de los puestos que tenía más aceptación era el que mostraba diferentes objetos macabros entre los que se incluían material quirúrgico, religioso, insectos disecados, un corazón de vaca y un dedo de perro conservados en formol, varios huesos de niño, muñecas de porcelana y tres máscaras de gas. Raquel Esbrí era la persona encargada de explicar a los visitantes los extraños elementos que podían verse y apuntó que los que despertaban un mayor interés eran los cráneos de diferentes animales.

"Este material está coleccionado para mostrarlo exclusivamente en este evento y todo está a la venta", expone. Por uno de los cráneos de vaca más grandes se llegaron a pagar hasta 80 euros, ya que "viene gente que es coleccionista, pero este tipo de cosas también se utilizan mucho para decorar negocios".

Esbrí mantiene que aunque ella no siente atracción por coleccionar este tipo de objetos "no me asustan, ni me producen rechazo", por lo que aseguró sentirse muy bien atendiendo en este puesto del mercadillo macabro, aunque admitió que "no todo el mundo está dispuesto a vender huesos de niño".

Esta joven aseguró que en la Isla es difícil conseguir muchos de estos objetos o los que se encuentran no están en un buen estado de conservación, por lo que este puesto del mercadillo era uno de los más visitados.

También recibía mucha atención del público la sala de arte, en la que estaban expuestas multitud de obras de artistas que experimentan con la oscuridad y el terror para idear sus creaciones.

Rut Cavero apuntó que se trata de un tipo de arte con el que se pueden llegar a hacer muchas cosas "pero que no está muy reconocido". Además, indicó que quienes se dedican a esta disciplina "no tienen muchos sitios en los que exponer en Tenerife y aquí les hemos dado la oportunidad de hacerlo".

En la sala de exposición también había instalado un juego de realidad virtual en el que quienes se animaban a probarlo podían sentir la sensación de ver cómo se acercaban hasta ellos todo tipo de insectos gigantes.

La música más tenebrosa también ha tenido protagonismo en este festival con varias actuaciones tanto el pasado viernes como ayer. "Hemos tenido rap oscuro y también metal", explicó. El festival cuenta además con una zona en la que los asistentes pueden tomar algo y reponer fuerzas antes de seguir pasando miedo.

Entre los visitantes del festival se encontraron varios personajes del cine de terror como el Hombre Lobo o Freddy Krueger, que paseaban entre los asistentes aterrorizando al público, aunque no eran reacios a sacarse todas las fotografías que hicieran falta para inmortalizar este evento.

Otra de las actividades que ha despertado interés ha sido las sesiones de Escape Room. En este tipo de juegos, un grupo de personas encerradas en una habitación deben solucionar enigmas y rompecabezas para desenlazar una historia y conseguir de esta manera escapar del recinto antes de que finalice el tiempo. "Tenemos cuatro pases y desde que los anunciamos se agotaron las plazas", manifestó Cavero.

El festival que comenzó el pasado viernes, concluye este domingo sus actividades en la Casa de la Cultura con estas cuatro sesiones de escape room y un taller de relatos de terror.

Pero quienes se hayan perdido este festival o tengan ganas de pasar aún más miedo podrán asistir a una actividad extra que la organización realizará el sábado 15 de diciembre en la sala de exposiciones Los Lavaderos. "Tendremos a dos narradores que vendrán a contarnos historias macabras y también una cena del misterio", añadió la organizadora.

Cavero expone que el género de terror es algo "que llama mucho la atención" y no solo a la gente que habitualmente le gusta este tipo de arte sino "a todo el mundo, porque pica mucho la curiosidad".

Por este motivo, y debido a la aceptación que ha tenido esta primera edición de la iniciativa, la organización ya está pensando en repetirla el año que viene. "La intención es volver a hacerlo el próximo año y no solo estos tres días", apuntó.

Los amantes de las artes oscuras seguramente volverán a marcar la nueva fecha en el calendario, para no perderse la cita más divertida con el terror.

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