09 de abril de 2018
09.04.2018

Las cotorras de Kramer invaden parques y jardines de la capital

El Ayuntamiento y la Fundación Neotrópico intentan que esta especie invasora no llegue hasta el Parque Rural de Anaga

09.04.2018 | 04:00
Las cotorras de Kramer invaden parques y jardines de la capital

El Ayuntamiento de Santa Cruz, a través del área de Medio Ambiente, ha llevado a cabo una acción de control sobre la población de cotorras de Kramer ( Psittacula kramen), que tiene su residencia habitual en el parque de La Granja. Estas aves, incluidas en el catálogo de especies exóticas invasoras por el Real Decreto 630/2013, son frecuentes en parques y jardines de la zona metropolitana.

Desde el Consistorio se explica que los ejemplares capturados "irán a parar a las instalaciones de la Fundación Neotrópico en cumplimiento de la normativa vigente". Esta institución cuenta con la autorización del Gobierno de Canarias, Cabildo de Tenerife y Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife para el depósito y custodia de este tipo de fauna.

La cotorra de Kramer mantiene una pelea con las especies autóctonas y ha ocupado su hábitat. Es un ave muy vistosa, pero puede ocasionar considerables daños al ecosistema. Por eso, indica el Ayuntamiento chicharrero, esta campaña de control va unida a otra de información, que se imparte en centros escolares, con el fin de concienciar a las nuevas generaciones sobre la importancia de no abandonar animales y, especialmente, los considerados como fauna exótica.

El presidente de la Fundación Neotrópico, Jaime de Urioste apunta que el objetivo es "intentar atrapar el mayor número posible de ejemplares de cotorras de Kramer". "Ahora mismo su población está contenida en los parques de la zona urbana pero, si no se controla su proliferación, llegará un momento en el que buscará otras zonas para alimentarse y lo más cercano a Santa Cruz es el Parque Rural de Anaga. Esa afección sería un desastre a nivel ambiental", advirtió.

Urioste descarta que las especies capturadas puedan ser reintroducidas en el medio natural de los países originarios de la cotorra de Kramer, "ya que allí son consideradas una auténtica plaga con poblaciones de cientos de miles de ejemplares". "Tras pasar una cuarentena, los ejemplares capturados quedan en depósito en nuestras instalaciones hasta el final de su vida y sirven para actividades de educación ambiental con escolares", señala. La Fundación Neotrópico tiene una política de eutanasia cero, por lo que los ejemplares depositados no se sacrifican salvo que padezcan patologías terminales incurables o sufrimientos crónicos no tratables.

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