28 de febrero de 2018
28.02.2018
Entrevista

"En situaciones de emergencia aprendes a desarrollar la imaginación"

David Espinosa forma parte de un proyecto para facilitar ayuda tecnológica en zonas de desastre

28.02.2018 | 16:16
David Espinosa desarrolla su labor Ericsson Response.

David Espinosa es 'network engineer' y desarrolla su trabajo como ingeniero de radio en la empresa sueca Ericsson. Desde mayo de 2016 forma parte como voluntario del programa Ericsson Response, una iniciativa que aporta voluntarios, equipos de telecomunicaciones y su experiencia en comunicaciones, en situaciones de desastres.

¿Qué tipo de voluntariado realizas en el programa Ericsson Response?

Somos partners del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas, el World Food Program. Proporcionamos conectividad e internet a sus integrantes, pero también al resto de ONGs que acuden a las zonas que están en situación de emergencia, por ejemplo tras un huracán. Ayudamos a restablecer las telecomunicaciones para que el personal humanitario tenga acceso a internet y pueda trabajar correctamente.

¿Qué te ha motivado a ello?

El voluntariado y trabajar en el campo humanitario siempre me ha atraído, pero es algo que iba dejando y no veía una oportunidad clara de entrar. Cuando conocí Ericsson Response vi que era un voluntariado hecho a la medida mi perfil. Es un trabajo muy técnico y muy similar a lo que hago a diario. Además el principal motivo es poder trabajar en otras cosas, en el campo humanitario y ayudar en situaciones de emergencia. Realizar un trabajo como voluntario aprovechando los conocimientos que tengo. Esa es la parte que más me atrajo poder dedicar esos conocimientos que tengo en tareas humanitarias.

En Ericsson Response puedes trabajar de varias maneras, en la formación de voluntarios, en el desarrollo de productos técnicos, y , la opción que más se ve es la acción en campo, cuando hay una situación de emergencia ir allí a restablecer y montar una red de telecomunicaciones.

¿Cómo influye el voluntariado en tu trabajo y en tu vida personal?

En ambos campos me aporta mucho, sobre todo en el personal porque es un cambio radical al día a día, donde tengo todas mis necesidades de primera mano cubiertas, y esto te pone los pies en la tierra. Aprendes muchas cosas de la gente que lo está pasando mal. Y, desde el punto de vista laboral también, porque son situaciones críticas donde no hay medios y aprendes a desenvolverte y desarrollar la imaginación para buscar soluciones donde no las hay. Además, tratas con gente de muchos sitios y aprendes mucho culturalmente. Para mi ha sido muy importante ver cómo funciona el trabajo humanitario. He descubierto que está muy profesionalizado y se ejecuta de una manera muy profesional. Es un trabajo muy bien hecho.


¿Podrías destacar algún momento en especial en tu voluntariado?

En noviembre de 2017 estuve en la isla de Dominica, en el Caribe, tras los huracanes Irma y María que dejaron la red totalmente destruida. Este fue sin duda el momento más especial, para lo que me apunté al programa. Ahí me di cuenta de lo importantes que son las comunicaciones. En una situación de emergencia piensas que las prioridades serían restablecer un espacio seguro, la alimentación, el agua, pero las telecomunicaciones están en ese punto prioritario, porque son clave para trabajar y también para que la población se pueda comunicar con sus familias. Los trabajadores humanitarios lo demandan con tanta urgencia como cualquier otro aspecto. Las comunicaciones son la base para poner en marcha el resto de la maquinaria. Es fundamental que haya capacidad de comunicarse para poder organizar el trabajo.

¿Cómo te organizas para desarrollar tu labor como voluntario?

Eso es sencillo, porque cuando vamos a una misión no estamos fuera mucho tiempo, un mes al año. Y yo no tengo cargas familiares, con lo cual para mi es bastante sencillo.

¿Cómo invitarías a tus compañeros y amigos a participar en proyectos de voluntariado?

Básicamente compartiendo mi experiencia, sobre todo la experiencia de campo. Compartiendo lo que veo, lo que aprendo, lo que siento, y si es con gente a la que el voluntariado le llama atención, creo que eso ya es suficiente para que les pique el gusanillo. Cuando lo ves desde fuera ya te atrae. Es una experiencia y la clave está en ser capaz de transmitir eso que tú has sentido a los demás, aunque no es fácil. Si tienes esa sensibilidad y esa curiosidad, yo creo que te vas a sentir atraído.

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