16 de septiembre de 2018
16.09.2018
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Ciudadanos y el Impuesto de Sucesiones

16.09.2018 | 02:27

Ciudadanos ha presentado una Proposición de Ley para suprimir el Impuesto de Sucesiones y Donaciones (ISD). El propósito, dicen sus dirigentes, es acabar con la "injusticia y desigualdad" que supone su actual aplicación por las CCAA de forma que "en algunos territorios está bonificado al 99% mientras que en otros la gente tiene que pedir préstamos para pagar impuestos por lo que heredan".

Ciertamente la situación del ISD en España es heterogénea e injusta: pero establecer un necesario equilibrio entre los impuestos de las distintas CCAA en aras de la equidad no debería llevar a eliminar una figura genuinamente redistributiva como el ISD. Es razonable acordar medidas que excluyan a los patrimonios modestos e incrementen los mínimos exentos para que el impuesto recaiga sólo sobre los patrimonios elevados, y asimismo potenciar los aplazamientos y fraccionamientos para facilitar su pago, pero la propuesta de Ciudadanos va demasiado lejos. Suprimir el ISD crearía nuevas situaciones de injusticia y desigualdad quizá mas graves, y sorprende que un ponderado economista como Luis Garicano, principal asesor económico de un partido autodefinido como liberal, apadrine la propuesta.

Gravar las herencias y en general la transmisión gratuita de bienes no es una idea revolucionaria ni confiscatoria. El gran economista y filósofo John Stuart Mill, representante eminente del liberalismo político y firme defensor de la propiedad privada, ya lo proponía en el siglo XIX para poner "un límite a lo que una persona puede adquirir por la benevolencia de los demás sin haber realizado ningún esfuerzo para obtenerlo". En sentido similar se han pronunciado economistas del calibre de Keynes, Marshall, Musgrave o Pigou, defensores de la economía de mercado pero también de una cierta redistribución de la riqueza que atenúe la desigualdad de oportunidades, conscientes de que el patrimonio heredado no depende de los méritos personales del receptor.

Los tinerfeños, todos los canarios, tienen la palabra. la opinión de tenerife pone a su disposición La columna del lector, una sección para resaltar por su interés y oportunidad la opinión de un lector entre las decenas de cartas recibidas a diario.

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