14 de julio de 2018
14.07.2018
Cine 'El rascacielos'

Excesiva altura, escasa audacia

14.07.2018 | 00:23
Excesiva altura, escasa audacia

Cuando contemplé por primera vez el cartel anunciador de El rascacielos ya me produjo cierto rechazo, pues plagiaba descaradamente al de Jungla de cristal: la mitad del rostro del héroe frente a un gran edificio envuelto en llamas en su parte superior. No es la única referencia a la emblemática película de Bruce Willis de finales de los años ochenta aunque, atendiendo a la comparativa, la cinta de Dwayne Johnson sale perdiendo en todos los aspectos. Para explicar mi postura tomaré como referencia los inicios de este popular y musculado actor y diré que El rascacielos es al cine lo que el Pressing Catch a un combate de boxeo de los pesos pesados: un exceso de coreografía ensayada y una espectacularidad artificial que sobrarían si no fuera porque resultan imprescindibles para tapar la ausencia de auténtico contenido. Suele ser habitual que el espectador se acoja a la denominada "suspensión de incredulidad" para aceptar lo que le muestran las imágenes de la gran pantalla, dejando a un lado cualquier componente lógico o racional. Sin embargo, este recurso también presenta unos límites que, cuando se sobrepasan, conlleva una irremediable caída en el absurdo.

Rawson Marshall Thurber es un cineasta bastante limitado que ha orientado el grueso de su filmografía hacia la comedia facilona. Cuestión de pelotas, Somos los Miller o Un espía y medio dan fe de ello. Tal vez sea la razón por la que su paso al cine de acción pura haya supuesto para él un salto tan largo que le haya provocado una caída al vacío. La intensidad, la tensión y el ritmo necesarios terminan lastrados por la permanente sensación de estar ante un producto adulto en la forma pero infantil en el fondo, edulcorado a destiempo y magnificado en exceso. Así, el resultado final solo puede convencer a los aficionados al mundo del videojuego, dado que encaja más como juego de consola que como largometraje.

Un antiguo líder del Equipo de Rescate de Rehenes del FBI -y también veterano de los Marines estadounidenses- trabaja ahora como asesor de seguridad encargándose de la gestión de las infraestructuras de los rascacielos más grandes del mundo. Deberá viajar a China a desempeñar esta labor y allí se encontrará con la torre más alta del planeta. Contra todo pronóstico, la construcción será saboteada y se convertirá en un absoluto infierno. El protagonista se verá entonces perseguido por las autoridades mientras trata de capturar a los verdaderos responsables y, al mismo tiempo, salvar a su familia, atrapada en el interior del inmueble.

Es sencillo entender en qué se han gastado los productores del filme los ciento veinticinco millones de dólares del presupuesto. Lo que ya me resulta más complicado de comprender es para qué. En ese sentido, resulta infinitamente más recomendable revisar la primera entrega de las aventuras de John McClane o, en su caso, las de Steve McQueen y Paul Newman en El coloso en llamas, antes de malgastar el tiempo en los más de cien minutos que dura El rascacielos. Con independencia de sus resultados en taquilla, confío en que no suponga el inicio de una nueva saga de las que nos tiene acostumbrados la cinematografía norteamericana en los últimos tiempos. Resulta evidente que el margen que la industria del Séptimo Arte destina a la originalidad es cada vez menor.

Tampoco da la sensación de que The Rock (apodo por el que se conoce al protagonista de la cinta) tema caer en el encasillamiento. Si echamos la vista a sus títulos más conocidos ( El regreso de la Momia, El rey Escorpión, Sed de venganza, la saga Fast & Furious, Hércules, San Andrés o G.I. Joe: La venganza) y, acto seguido, comprobamos sus próximos proyectos ( Jumanji 2, San Andrés 2, El escuadrón suicida 2), se diría que está encantado con su permanente repetición de perfiles. Le acompañan en el reparto Neve Campbell (la saga Scream, Juegos salvajes, Tango para tres), Noah Taylor ( Shine, Casi famosos) y el hermanastro de Liev Schreiber, Pablo Schreiber.

www.cineenpantallagrande.blogspot.com.

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