01 de junio de 2018
01.06.2018
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Temporada irregular, pero correcta

01.06.2018 | 00:59

Finalizada la competición es hora de hacer balance. Es evidente que la temporada ha sido satisfactoria, y diríamos que el equipo ha alcanzado el notable. En primer lugar logró clasificarse para la Copa del Rey, superando la primera ronda gracias al triunfo sobre el Valencia y cayendo de forma muy digna ante el todopoderoso Real Madrid. Además de este muy buen papel copero, se metió en los play off por el título, no logrando pasar la primera ronda ya que el emparejamiento con el campeón de Euroliga ya se presumía muy decantado para los de la capital de España. Aún así, el equipo tinerfeño competió dignamente aunque no fue capaz de llevar la eliminatoria a tres partidos. En definitiva, una buena temporada. Ahora bien, hasta alcanzar estos resultados positivos se han producido varios acontecimientos que han desestabilizado al equipo en determinados momentos. Todo comenzó con un cambio de entrenador que no logró encajar con la filosofía y juego del equipo, en los que se alternó buenos partidos con otros bastantes desacertados y con algunos jugadores ausentes. Incorporaciones de baloncestistas que en temporadas pretéritas no se acostumbraba y que poco aportaron deportivamente al grupo. La lesión de larga duración de Nico Richotti y el poco rendimiento de jugadores fichados esta misma temporada. Con todo estos condicionantes, que no son pocos, el equipo ha logrado clasificarse para la fase final de las dos competiciones más importantes de esta campaña, aunque no pudo repetir los éxitos cosechados en la competición europea. Lo que sí es cierto es que el equipo ha logrado consolidarse en esta competición y ha aprendido a ganar partidos sin hacer un gran baloncesto. La experiencia en esta liga es un plus que en determinados momentos te da la posibilidad de superar las adversidades y que en esta campaña, con cambio de entrenadores y jugadores, ha sido clave. Creo que el equipo necesita volver a construirse después de varias temporadas exitosas, sentar las bases de un núcleo importante de jugadores que sustenten los desequilibrios que se puedan originar a lo largo del curso. En este último se pudieron superar estos momentos de inconsistencia, pero no siempre acabará siendo de esta manera. Este será el aspecto determinante para garantizar el éxito en los años venideros. El club está bien estructurado, es solvente para realizar una buena planificación y los aficionados no fallarán. Con todo esto se reducirá la inestabilidad y el equipo estará donde ya se lo ha ganado deportivamente: entre los mejores.

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