27 de enero de 2018
27.01.2018
tribuna alta

La gran murga de este tiempo

27.01.2018 | 04:00
La gran murga de este tiempo

Mamelucos cuadró dos finales, una el martes y otra anoche. Sobran los motivos para colgar del equipo de Xerach Casanova una etiqueta tan grande como sus dos actuaciones sobresalientes de este concurso. Por letras, calidad vocal, afinación, personalidad, ingenio, ambición, química con la grada y muchas otras razones de peso, son ellos (y creo que nadie lo discute) la gran murga y la mejor de este tiempo. También -y con diferencia- la que más enamoró en este concurso que ellos, imponentes, elevaron a otra dimensión.

Más allá del resultado del veredicto, el grupo de la Casa del Miedo debe salir fortalecido por la conexión indiscutible con la grada y una química absoluta con un público, que ya les venera. Si en la fase nos regalaron una de las más fascinantes actuaciones de la historia del curso en una preliminar, anoche repitieron con argumentos de peso. Sus ideas fueron geniales. Una maravilla desde el principio y hasta el final; un primor, treinta minutos para darles las gracias.

Hoy, como ellos, hablo en primera persona. De Manolo Peña, presidente de la sociedad, clave en el trabajo incansable para reverdecer viejos laureles. No podía permitirse Mamelucos quedarse anquilosada en el pasado. Y su carismático alma máter ha sido fundamental para adaptar la murga a los nuevos tiempos, superar dificultades, sortear adversidades y generar una larga cola -esa es la mejor señal- para sumar componentes a la familia mamel en estos tiempos de triste crisis murguera.

Manolo es señorío, saber estar, respeto, humildad y honestidad. Los valores que representa Mamelucos, que ha hallado en su director a un tipo imprescindible. Xerach Casanova ha protagonizado un crecimiento extraordinario en la batuta. Hoy por hoy, su presencia frente a la murga es sinónimo de madurez. Con él delante, los suyos cantan como los ángeles. Y suenan a sinfónica, indiscutiblemente como la más reluciente murga de todas en el apartado musical.

Cuenta Casanova que a los Mamel's les faltaba algo. Tal vez porque tenían música pero aún no encontraban la letra. Y ahí fue clave la aparición de Airam Bazzocchi, el Messi de la composición. Nadie puede negarle que en estos tiempos donde la crítica agoniza, él va un paso por delante. Su factoría de ideas geniales es una bocanada de aire fresco para Los Mamelucos (y para el concurso de murgas). Un imán para el aplauso del público; un brebaje perfecto para levantar a la grada a cada estrofa. Ayer sonaron a magia y la noche fue enorme gracias a su talento.

Hoy es justo hablar de esta murga grande y con solera en primera persona. Así que corresponde felicitar no solo a sus tres grandes pilares, sino también al Medusa, a Alberto Justo, David el conejero, Borja, Isaac, Alejandro, Ayoze, Sergio, Tana, Toño Feo, Mirinda, Toni Walker, Plata, Chiky, Alfredo, Raúl, Silvestre, Juanma, Marín, Acorán, Chano, Lito, Cura, Quintero, Pimienta, David, Félix, Edu, Aito, Franquet, Johny Felipe, Bruno, Tuno, Espinel, Fabián, Gunar, Julio, Eduardo, Javier, Samuel, Juanpe y así a todos y cada uno de sus componentes. Una gran familia que se unió como una piña en los tiempos de dificultad. Que capeó el temporal como pudo, se levantó de los años más duros y volvió con tanta fuerza que hoy es un vendaval. De entusiasmo, de letras, de música, de Carnaval. Son estos imparables Mamelucos un monumento a la letra. La mejor murga de este tiempo. Felicidades... y gracias.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine