25 de enero de 2018
25.01.2018
tribuna alta

Bambones se merece un respeto

25.01.2018 | 04:08
Bambones se merece un respeto

Llevamos demasiado tiempo (para ser exactos, un año entero) enfrascados en un debate absurdo sobre unas declaraciones que también lo fueron. Me refiero a las que se hicieron desde la murga ganadora del concurso pasado en relación a Bambones. "Fin de ciclo", describieron. El error fue en el fondo y en las formas. Lo diga quien lo diga, es una falta de respeto expresarse así (desde la arrogancia, me pareció) sobre una murga a la que tanto debemos, que fue grande y lo sigue siendo.

El sello inconfundible y el estilo de Los Bambones no es flor de un día. No es una moda. Ni es solo un ciclo, sin más. Bambones marcó un antes y un después con Los funcionarios (¿se acuerdan?), inventó la interacción con el público con su venerada Escuelita, fue tan valiente como ninguna con un Gorgorito delicioso, levantó a la plaza con sus geniales Aires de Cai, nos preguntó Y tú en qué lista estás, se ganó un Primero incontestable con sus jeques y sus bancos, nos invitó a reflexionar sobre Una generación perdida, cantó con maestría a Zerolo, a la Refinería y la Tele Canaria, abrió una Odisea murguera y nos recordó que La calle murió. Sus letras son patrimonio y nunca entenderé que se hable de ellos en pasado. Es feo hacerlo desde la soberbia y mucho más desde la condición advenediza del que recién ha llegado.

Bambones se merece un respeto. Por lo que fue, pero también porque lo que va a seguir siendo. Hacer mofa y bufa de una actuación gris -todos tenemos un mal día- no es correcto ni es elegante. Así que quien diga "fin de ciclo" no sabe de lo que habla. Sencillamente porque el gran mérito de Bambones ha sido reinventarse para mantenerse y honrar (desde la excelencia) el concepto murga que ellos encarnan como nadie. Cerrarles el ciclo desde otra murga es una osadía inaceptable. La ignorancia es atrevida.

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