03 de diciembre de 2017
03.12.2017
entre líneas

El enamoramiento

03.12.2017 | 00:27
El enamoramiento

Qué hay detrás del enamoramiento? ¿Qué nos sucede a los hombres y las mujeres cuando nos encontramos ante una persona que nos atrae, que nos llama la atención de una forma especial? Muchos estudiosos del tema han ratificado que, en este proceso, psicológicamente tan complejo, intervienen múltiples factores. Lo más común es que al principio nos guste, fundamentalmente, el aspecto general de esa persona. No es, desde luego, su belleza física. ¡Por supuesto que no! Más bien es su forma de hablar, de moverse, su expresión, su mirada, su manera de comportarse, algo muy difícil de precisar y que lo convierte en alguien muy sugestivo/a y atractivo/a. Si tenemos la suerte de que en esa persona se produzca la misma reacción, la cosa suele desarrollarse espontánea y favorablemente e, inmediatamente, surge el juego de la coquetería en sus diversas manifestaciones. Pero hay también una serie de cambios físicos que presentan los enamorados en las primeras semanas: fuerte excitación nerviosa, híper o hipoactividad, pérdida o aumento del apetito, dilatación pupilar, escalofríos, palpitaciones, cosquilleos en el estómago, ruborización, sudoración frecuente y cierta obsesión, que lleva a soñar despierto y a dormir superficialmente. Poco a poco, empezamos a considerar, de forma más o menos racional, la posibilidad de enamorarnos y en este momento, si se deja la puerta abierta, el amor se cuela sin darnos cuenta y ya podemos decir que estamos enamoradas. Pero esa pasión, que es el enamoramiento, sin ese maravilloso sentimiento, que es el amor, está abocada al fracaso, en un tiempo más o menos largo. Por eso no conviene que dejemos las cosas del amor en manos del corazón solamente. Debemos calibrar las circunstancias que rodean a esa persona y sus características personales. Con un nivel cultural e intelectual parecidos, con aficiones similares, con una comunicación sincera, libre y espontánea, con una actitud libre evitando situaciones absorbentes, posesivas o celosas que acaban asfixiando la vida, se puede ir consiguiendo un alto grado de afectividad. Si a esto se añade el respeto, la imaginación para evitar la rutina, la lealtad, fidelidad, conciencia de igualdad, la sexualidad ligada al amor como algo amplio compuesto de entrega libre, espontánea y natural y sentido del humor para desdramatizar situaciones difíciles que a veces presenta la vida, sin duda, esta pareja estará inmersa de amor y a las puertas de la más grande aspiración de todos los seres humanos que es la felicidad.

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