17 de agosto de 2017
17.08.2017
Dosis de autoayuda

Egocentrismo y buena autoestima

16.08.2017 | 23:36
Egocentrismo y buena autoestima

Desde hace ya unos años, parece que se empieza a dar la importancia que realmente tiene a aprender a amar, no solo a los demás, sino a nosotros mismos. Cada vez se incide más en cómo influye la percepción que tenemos sobre nosotros mismos en todo lo que deseamos, todo lo que nos proponemos y, como consecuencia, en el resultado de todas nuestras acciones.

Numerosos anuncios televisivos y un gran número de post en las redes sociales nos invitan a aprender a aceptarnos, querernos y respetarnos por encima de todo. Pero a pesar de esto, son muchas las personas que, imagino que desde el desconocimiento o simplemente por juzgar, siguen etiquetando de egocéntrico, creído, prepotente, arrogante e incluso de narcisista, a una persona simplemente por hablar bien de sí mismo. Por este motivo, con frecuencia seguimos presumiendo de todos nuestros defectos, evitando verbalizar todos los aspectos positivos que nos definen. Todos queremos convertirnos en personas seguras y con buena autoestima y de esta manera estamos haciendo todo lo contrario a lo que tendríamos que hacer. Nunca olvides que la mente se cree todo lo que le dices de manera repetida y olvida lo que no le recuerdas. Si nos saboteamos a nosotros mismos con el fin de no ser juzgados por otros ¿Qué esperas? ¿Crees que tu mente te va a recordar lo fuerte que eres o la valía que tienes si no paras de repetirle lo contrario?

Es muy habitual que si te preguntan si eres buen profesional, o si te consideras una persona atractiva y respondes con una afirmación, de manera automática muchos te tachen de ser una persona prepotente, egocéntrica o narcisista. Sin embargo, si dices que eres un desastre y que visualmente eres "incómodo de ver", serán muchísimos los que te describan como una persona simpática y humilde ¿Lo ves coherente? Si me considero buena profesional y eres tú quien me preguntas ¿por qué me voy a sabotear a mí mismo diciendo que no soy eficaz cuando creo que sí lo soy?

Cuando hablamos de una persona egocéntrica, estamos hablando de una persona que no ve más allá de su propio ombligo. Una persona que le cuesta empatizar con otros ya que no existe nadie más que él. Una persona que solo habla de sí mismo y que cuando las cosas salen mal, busca culpables o justificaciones externas pero nunca reconoce su responsabilidad. Una persona egocéntrica tiende a creerse mejor en todos los aspectos y a comportarse de manera soberbia.

Cuando hablamos de autoestima saludable, nos referimos a tener una buena percepción "sobre nosotros mismos", ¡no sobre los demás! El tener una buena imagen de uno mismo no implica creerse superior a otros. Una persona puede considerarse un buen profesional pero no el mejor del mundo y si aun así, esa persona lo creyera, no le hace ningún daño a nadie siempre y cuando no infravalore, boicotee ni sabotee a los demás. Quien tiene una autoimagen saludable tiene la ventaja de que cuando alcanza un objetivo no se enorgullece hasta el punto de creerse omnipotente, por lo que no cae en las garras del egocentrismo. Se enorgullece de ser mejor que ayer y no de ser mejor que otros. ¿Podemos permitir a los demás pensar lo que quieran sobre sí mismo si no supone un daño a otros?

Una persona con una buena imagen sobre sí misma se quiere, se protege, quiere lo mejor para ella y por eso mismo lucha por lo que merece y se desprende de lo que le resta (a pesar del dolor), con una decisión más firme que una persona insegura. No alardea ser mejor que nadie porque ese no es su objetivo. Su objetivo es sentirse bien consigo mismo, y por eso no lo va gritando a los cuatro vientos pero, ¿por qué va a mentir si le preguntan?

Es necesario conocer la diferencia entre estos dos términos antes de juzgar a otros. No es lo mismo tener una autoestima sana que ser una persona egocéntrica.

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