28 de marzo de 2013
28.03.2013
la canción de cada día

'Noche de ronda', de Agustín Lara

27.03.2013 | 22:16

Este bolero de Agustín Lara (1897-1970) ha sido considerado pieza fundamental en la rica y extensa obra del compositor jarocho. Estrenado en 1935 e interpretado por reconocidas voces como las de Pedro Vargas y Lucho Gatica, entre otros, también conoció el éxito cinematográfico a través de la película del mismo título, estrenada en 1942, algunos años después de haberla cantado su autor con su voz ronca y aguardentosa en algunos de los prostíbulos que solía frecuentar.

La canción consta de dos partes con diferentes tonalidades, siguiendo el modelo que ya había patentado José Pepe Sánchez en Cuba en 1885, cuando dio a conocer su composición titulada Tristezas, considerada como el primer bolero en compás binario de la historia. Ensayo que fundió el género folclórico español del mismo título con la influencia afrocubana del denominado cinquillo. Y en cuanto a las tonalidades de las estrofas, la primera (de 16 compases) llevaba el tono menor, mientras la segunda adoptaba el modo mayor. Total: 32 compases. Así nació el bolero que bailamos y cantamos hace más de un siglo.

Según José Antonio Alcaraz, uno de los mejores estudiosos de la obra de Lara, la introducción de Noche de ronda cuenta con "un perfil melódico definido" que se convierte en una sección interesante, al revés de esas otras entradas "lentas y tibias" que caracterizan la mayoría de sus boleros. ("Reencuentro con lo sentimental", página 73). Y en cuanto a la temática que llevan los versos, nos parece acertada la interpretación que ha hecho Darío Jaramillo, al decir que "el poeta está tan desolado que habla con él mismo y, en su derrota, ya no se dirige a la amada sino que utiliza la luna como eterna mensajera entre los amantes". ("Poesía en la canción popular latinoamericana", Valencia 2008).
Recordemos su versos: "Noche de ronda, / qué triste pasas; / qué triste cruzas / por mi balcón; / noche de ronda / cómo me hieres, / cómo lastimas mi corazón. / Luna que se quiebra / sobre la tiniebla / de mi soledad, / adónde vas; / dime si esta noche / tú te vas de ronda / como ella se fue... / ¿Con quién está? / Dile que la quiero, / dile que me muero / de tanto esperar: / que vuelva ya. / Que las rondas / no son buenas, / que hacen daño, / que dan penas / y se acaba por llorar".

Aunque sus letras han sido consideradas por muchos como versos que van más allá de la cursilería, Iris M. Zavala no ha dudado en resaltar en la obra de Agustín Lara "un maridaje perfecto entre bolero y modernismo", para luego añadir que este autor "hace nuevo el nuevo mundo del bolero con sus noches de ronda y sus hastíos". ("El bolero. Historia de un amor", Alianza Editorial, página 38).

Aunque en Canarias se ha cantado Noche de ronda con profusión (y se continúa cantando en nuestros días), queremos recordar y destacar la magnífica versión que grabó el trío tinerfeño Los Tekila para el sello Movie Play (Madrid, 130833/1, 1977), bajo el título de Canciones de siempre. Buena ocasión para homenajear a aquellos tres jóvenes cantores que se nos fueron (J. Francisco, Mena y Casiano), pero que siempre seguirán entre nosotros.

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