21 de noviembre de 2012
21.11.2012
Tribuna abierta

Día Internacional (del hombre)

21.11.2012 | 01:11

Desde el 19 de noviembre de 1999 se viene celebrando en muchos países del mundo el DIH, Día Internacional del Hombre. Mientras sigue creciendo la lucha por la igualdad real de las mujeres con respecto a los hombres, se viene subrayando también la necesidad de trabajar con ellos, y entre ellos, porque son parte esencial del éxito en esa lucha.
Los seis pilares del Día Internacional del Hombre son: 1) Promover modelos masculinos positivos: hombres de la vida cotidiana, que viven vidas ordenadas y honestas; 2) Celebrar las contribuciones positivas de los hombres a la sociedad, comunidad, familia, matrimonio, cuidado de niños y el medio ambiente; 3) Centrarse en la salud y el bienestar social, emocional, físico y espiritual de los hombres; 4) Poner de relieve la discriminación contra los hombres, en las áreas de los servicios sociales, las actitudes, expectativas sociales y en la ley; 5) Mejorar las relaciones de género y promover su igualdad, y 6) Crear un mundo más seguro y mejor, donde la gente pueda estar tranquila y crecer, para alcanzar su pleno potencial.
Sobre los tres primeros pilares, vemos como ese poder que tenemos en nuestras casas, las pantallas, con su publicidad o sus programas y culebrones, nos sigue alimentando (más de lo que creemos) esos estereotipos del varón (y de la mujer) que están arruinando tantas conquistas recientes. Porque, ¿quién viene controlando más y más lo que vemos en nuestras escuelas audiovisuales domésticas, los educadores y los expertos (ética prosocial), o los financieros de las empresa de anuncios y sus audiencias bien estudiadas (ética mercantilista)?
Sobre el cuarto pilar, sigue creciendo el rumor (sobre todo entre los varones), y la prensa se empieza a hacer eco de ello, de casos de injusticia y desigualdad ante la ley contra la Violencia de Género; tanto institucional (denuncias falsas descubiertas, sentencias andrófobas del Tribunal Constitucional del tipo: "por razones estadísticas e históricas", el 016 "solo atienda a mujeres"...) como de los propios hombres, que no se atreven a denunciar el maltrato, cuando lo sufren de las mujeres (o en casos de relaciones íntimas con otros hombres).
El verdadero enemigo, para que los hombres reconozcan y denuncien ese maltrato, es su propia aceptación de una identidad masculinidad tradicional, basada en la incomunicación emocional y en un "inmunidad" por su fuerza física "superior". Una identidad y educación desigual que empieza en la cuna, donde la investigación evolutiva ha demostrado cómo se permite a los bebés varones expresar más sus rabietas que a las niñas... y a éstas, además, se las castiga.
Pero esta desigualdad sigue en la adultez, por quienes menos se podría uno esperar; ejemplo, una "feminista" con grado de doctora que, a mi propuesta de hacer algún seminario sobre nuevas masculinidades, me contestó exaltada que eso de las "nuevas masculinidades" eran cosas de maricones, y me puso nombres y apellidos de compañeros (algunos con esposas e hijos/as). Afortunadamente, es la única excepción conocida, que no ha superado viejas incoherencias sangrantes, como la homofobia, que es androfobia-misandria, para una verdadera igualdad.
El Día Internacional del Hombre para 2012 ha incluido los siguientes objetivos: a) Mejorar sus expectativas de esperanza de vida; b) Ayudar a los hombres a que sepan pedir ayuda; c) Mejorar la educación de los mismos; d) Tolerancia cero a la violencia contra los varones adultos o niños, y e) Promover más roles de paternidad y masculinidad.
Es el momento ya de trabajar conjuntamente otro desarrollo humano posible, que no use la amenaza ni la violencia física o verbal, ni la desigualdad económica y cultural; ni la destrucción y contaminación del hábitat que nos rodea.

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