28 de octubre de 2012
28.10.2012
Editorial

Las empresas, generadoras de empleo

28.10.2012 | 03:00

Las instituciones públicas crearon empleo durante décadas en las Islas y en el resto del país hasta constituir un mastodonte administrativo insostenible por el actual sistema. Hasta el presidente de los empresarios tinerfeños, José Carlos Francisco, apuntaba en una entrevista reciente que la administración autonómica debería prescindir de unos 5.000 empleados en 2013 para ajustarse a la reducción de las aportaciones del presupuesto del Estado. Es crudo escucharlo en plena crisis, cuando la sociedad pasa hambre, pero es la triste realidad.

Sin embargo, el empleo lo generan, lo deben generar, las empresas privadas, las grandes firmas y los medianos y pequeños negocios. Hemos asistido estos días a algunos ejemplos: la empresa tecnológica Atos, con sede en Santa Cruz de Tenerife, ha anunciado 200 puestos de trabajo; Telefónica ha invertido cuatro millones de euros en un centro de proceso de datos en Granadilla que se irá nutriendo de personal según desembarquen empresas de América y Europa; e Hiperdino, que tras el regreso de Hermanos Domínguez, ya ha creado 650 empleos en el Archipiélago.

Son casos aislados, porque las últimas cifras de la Encuesta de Población Activa (EPA) registran un aumento de 7.400 parados en Canarias durante el tercer trimestre del año, un 2% más, con lo que 378.200 isleños, el 33,63% de la población activa, se encuentra actualmente sin ocupación. El dato es terrorífico si se suma que uno de cada tres canarios es pobre. El Archipiélago sufre como nadie los embates de la recesión y de la inactividad económica.

La empresa canaria, por tanto, está abandonada. Después de cinco años de crisis, los empresarios siguen sin ver expectativas de mejora en la economía de las Islas. Son más pesimistas que hace un año y su pérdida de confianza alcanza ya los 17,6 puntos. Sus grandes caballos de batalla siguen siendo la debilidad del consumo, las dificultades de financiación en las santidades bancarias y la burocracia, factores que frenan la actividad del conjunto de los sectores de la economía regional. Son datos del Indicador de Confianza Empresarial que elaboran las Cámaras de Comercio de Santa Cruz de Tenerife y de Gran Canaria, y, aunque se trata de un sondeo de opinión que lleva realizándose nueve años, sirve para tomar la "temperatura" al estado de ánimo de los empresarios isleños, así como sus perspectivas de futuro. Tras analizar variables como la cifra de negocio, el empleo, la inversión, y los precios y ventas en el exterior, el informe concluye que la situación de inestabilidad y de incertidumbre del sector empresarial es "insostenible".

Es hora, por tanto, de coger el toro por los cuernos. Las administraciones públicas tienen que hacer sus deberes para facilitar la creación y consolidación de empresas, que son el motor de la generación de empleo. Es inconcebible que la burocracia siga siendo un obstáculo o que no se acometan las reformas para la simplificación administrativa que demandan los empresarios. La única solución para recuperar la confianza perdida pasa por resolver las dudas sobre la situación económica española en los mercados internacionales y ello exige la reforma competencial y financiera y un cambio de mentalidad por parte del Ejecutivo autónomo. Sin empresas, no hay empleo.

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