25 de mayo de 2012
25.05.2012
tribuna abierta

Todos pendientes de la pitada

25.05.2012 | 03:34

Es propio de cualquier nacionalismo exacerbar la percepción de las amenazas, con independencia de si son reales o imaginadas. En el primer caso, el objetivo es movilizar a la gente ante un peligro auténtico, que tal vez pase desapercibido, y en el segundo, mantenerla atenta, sensible y vigilante, presta para la lucha. En realidad, cualquier ismo con algo de coherencia y ambición se aplica a tal práctica, presumiendo la reciprocidad del ismo contrario.
Lo de Esperanza Aguirre encaja en el esquema que acabamos de describir. Con unas pocas pero oportunas palabras ha conseguido que toda España esté pendiente de la pitada que puedan recibir el himno y el príncipe españoles (o sea, la marcha y el primogénito reales) en la final de la Copa de futbol que se juega hoy en el madrileño estadio Vicente Calderón, y que enfrenta al FB Barcelona y Athletic de Bilbao, cuyas hinchadas se repartirán las graderías. Como tal vez sepan, Aguirre ha propuesto suspender el partido en el mismo instante en que los temidos silbidos se produzcan. Así que hoy por la noche vamos a estar todos clavados ante el televisor y con el sonido bien alto, para no perdernos detalle del gran momento. Tal vez alguna cadena política monte una tertulia gritona de irascibles habituales para analizar el evento.
Hace tres años, los mismos equipos jugaron la misma final, aunque en Valencia. Hubo pitada, y Televisión Española se esforzó lo indecible para disimularlo, al extremo de desinformar. Se trataba de aguar el fuego. Ahora parece que hay quien carga los extintores con gasolina. El objetivo es demostrar al mundo, y especialmente a los incrédulos y a los mojigatos, que una peligrosa amenaza se cierne sobre la inmortal nación española. Vascos y catalanes, armados de labios, lenguas, dedos y pulmones, se disponen a destruirla a golpe de decibelio. Ante tan grave peligro, los buenos patriotas deben acudir a la llamada del deber y formar ante la lideresa, dispuestos a seguirla hasta la victoria, la derrota o el aburrimiento.
La respuesta tipo del actual gobierno (del partido de Aguirre) a cualquier reivindicación, sea social o territorial, consiste en presentar la lucha contra la crisis como prioridad excluyente de otras preocupaciones. Así puestos, cabe decir que suspender la final de la Copa por una pitada tampoco contribuye en nada a la creación de empleo, a rebajar la prima de riesgo y a limar las aristas del déficit. Y hablando de déficit: ¿adivinan a quién le han aparecido dos mil millones en facturas debajo de una alfombra?

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine