22 de mayo de 2012
22.05.2012
europa y tú

Los problemas de Repsol, empresa europea

22.05.2012 | 03:15

El dúo de soul Sam & Dave alcanzó la fama en 1967 con una balada titulada When something is wrong with my baby, something is wrong with me (cuando algo va mal con mi chica, algo va mal conmigo). El espíritu de esta vieja canción rige en gran medida las relaciones comerciales de la Unión Europea con terceros países. Probablemente, cuando el Gobierno argentino decidió expropiar Repsol YPF ya preveía una reacción airada por parte del Gobierno español. Lo que tal vez no esperaba, fue un mensaje telefónico del Presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, manifestando €diplomáticamente€ su preocupación por la situación de la petrolera española; que la Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Catherine Ashton, pospusiera sine díe el comité conjunto de cooperación económica UE-Argentina; que el Vicepresidente de la Comisión responsable de Industria, Antonio Tajani, suspendiera una visita de empresarios europeos al país austral y que el Comisario de Comercio De Gucht pidiera explicaciones por escrito a su homónimo en Buenos Aires.
Supongo que a estas alturas, Argentina ya se debe haber dado cuenta. Repsol es una empresa española y por tanto europea. Y cuando algo va mal con una empresa europea, algo va mal con Europa. Y desde luego, eso es algo que Argentina tiene que considerar tras la nacionalización de YPF. La mitad de la inversión directa que Argentina recibió en 2010 proviene de países de la Unión Europea (2.300 millones de euros). Nuestro mercado importó en 2011 más de 8.300 millones de euros de productos argentinos (en especial productos agrícolas y ganaderos), mientras que la UE fue uno de los principales proveedores de Argentina en productos manufacturados y bienes de equipo como maquinaria, productos químicos o bienes de transporte.
Por separado, los países de la Unión Europea constituyen actores económicos a nivel global, pero juntos, somos una de las mayores potencias del planeta. Precisamente por este motivo, todos los socios comunitarios decidieron que la protección de las inversiones europeas en el extranjero fuera una competencia exclusiva de la Unión Europea, convirtiendo en ley lo que ya era una política europea de facto. De hecho, la aplicación práctica de esta medida es objeto de un reglamento que la Comisión propuso recientemente y que está actualmente en proceso de decisión por parte del Parlamento Europeo y el Consejo. Ahora, la Comisión Europea está multiplicando sus esfuerzos a todos los niveles, en perfecta coordinación con el Gobierno español y con la empresa interesada, para poder alcanzar una solución satisfactoria para todas las partes y que respete plenamente la legislación internacional y los tratados bilaterales entre España y Argentina.
El pasado 9 de mayo celebramos el Día de Europa y el lema que la Comisión escogió para esta ocasión fue "Unidos somos más fuertes". La fuerza de la UE se percibe especialmente en los momentos difíciles, en los momentos de crisis y de peligro. Unidos sin duda tenemos más posibilidades de solucionar nuestros problemas internos, como la crisis económica. Pero también unidos seremos capaces de afrontar los retos de un mundo cada vez más globalizado y multipolar.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine