04 de mayo de 2012
04.05.2012
cien líneas

'Sinpa'

04.05.2012 | 04:00

Oigo, patria, tu aflicción, que estamos como estábamos hace doscientos años, con la diferencia de que entonces la dominación era a sangre y fuego y el personal contestaba con la campana y el cañón, y ahora cursa según secretos financieros, silentes cuentas administrativas, disfraces normativos y camelos escriturales, de manera que la única defensa posible es generalizar los llamados sinpa –sin pagar–, que ya están a la orden del día.
Y es que el enemigo helado que nos derrota a diario en los despachos razona como en aquel chiste terrible:
–¡Deja de darme puñaladas!
–¡Deja de llamarme asesino!
Si nos ahogan a subidas de impuestos, nos asfixian con recortes en los servicios, nos estrangulan mediante disminuciones de las prestaciones sociales y nos cuasi matan con la rendición plena a los intereses económicos de las potencias centrales europeas, la única respuesta posible es sencillamente no pagar, el sinpa que ya muchos practican porque no pueden hacer otra cosa, pero a gran escala, puesto que no llegan los magros ingresos o simplemente como defensa, porque está visto que nunca van a parar.
El poema de Bernardo López García, antes apuntado, dice en relación a Napoleón, en una de sus encendidas estrofas: "Aquel genio de ambición / que en su delirio profundo / cantando guerra hizo al mundo / sepulcro de su nación / hirió al íbero león / ansiando a España regir / y no llegó a percibir / ebrio de orgullo y poder / que no puede esclavo ser / pueblo que sabe morir".
O sea, prepárate Merkel, que vamos a por ti.
Doscientos años después, los métodos son muy distintos, que las ciencias adelantan que es una barbaridad, y lamentablemente el arrojo y el patriotismo se han vuelto pasividad. Aun así, Gandhi demostró en su día que nada más agresivo que la no violencia, de manera que el sinpa puede ser como una bomba atómica. O más aún.

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