05 de enero de 2012
05.01.2012
tribuna abierta

In memorian. Antonio Pérez Arnay

La noticia fue un auténtico shock

05.01.2012 | 14:17

Recibo una llamada de un amigo y me cuenta que Antonio Pérez Arnay nos ha dejado para siempre.

Fue durante muchos años mi compañero de clase y de pupitre en el Quisisana. En las Escuelas Pías, en Bachillerato era costumbre que los alumnos se sentaran en clase por el orden de sus apellidos.

Siempre, a continuación del mío, venía Pérez Arnay.

Antonio era una persona entusiasta, jovial, alegre, animada, cariñosa. Siempre con una sonrisa.

Tenía una gran pasión: el cine.

En los recreos, mientras jugábamos al fútbol Antonio tenía revistas de cine, programas de cine, hablaba de cine.

Recuerdo a Antonio hablando horas con mi padre, que era un gran aficionado al cine, preferentemente de los años 30 y 40 del siglo XX. Desde Sin novedad en el frente hasta Cumbres borrascosas pasando por Los hermanos Marx o El príncipe y la corista. De La diligencia de John Ford a Secreto de confesión o El mago de Oz. De Bette Davis, a John Wayne, de Marlene Dietrich a Humprey Bogart, de Katherine Hepburn a Spencer Tracy.

Arnay conocía perfectamente todas las películas, todos los directores y todos los actores.

Cuando íbamos al cine –que era siempre que queríamos salir con Antonio– al finalizar la película todos nos íbamos, pero él se quedaba para ver todos los títulos de la misma: sabía de antemano quién era el director, quiénes eran los actores principales y los secundarios, pero quería saber quién era el productor, todos los actores, los fotógrafos, los maquilladores, los cámaras, los técnicos de sonidos...Todo, todo, todo.

Los domingos había Sesión Continúa. En algunos cines de Santa Cruz. Pero, sobre todo, en el Cine La Paz. Proyectaban dos, y muchas veces, tres películas. Nosotros solíamos ver una película, y algunas veces, hasta dos, pero Antonio Pérez Arnay siempre veía el programa completo.

Recuerdo en los años 80, cuando trabajaba en Radio Club Tenerife –y no existía Internet ni Wikipedia– que cuando se otorgaba un Óscar, o se producía un fallecimiento de alguien relacionado con el Séptimo Arte, en cuestión de segundo, Antonio Pérez Arnay relataba con minuciosidad la actividad cinéfica de la persona en cuestión. De memoria. Era un lujo oírle.

Su obra María Montez, la reina del Tecnicolor dio a conocer a todo el público canario a la gran actriz palmera que triunfó en Hollywood.
La Asociación Cultural TuSantaCruz empezó en el verano de 2011 a hacer entrevistas a personas de la capital tinerfeña: queríamos conocer todos los puntos de vista de sus habitantes y sus pensamientos e ilusiones. Y uno de las que queríamos entrevistar era a Antonio Pérez Arnay. Probablemente, el mejor conocedor del Cine y seguro, el que más lo amaba de todo Tenerife. No ha sido posible.

Antonio era un apasionado de la cultura. Trabajó en la radio y en televisión. Gran amante de la música. Fue presidente de la Sección de Cine del Círculo de Bellas Artes.

Lo que el viento se llevó.

Descanse en paz.

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