23 de julio de 2010
23.07.2010
ritos de paso

La independencia

El estado federal asimétrico es lo que ha sido este país casi siempre, incluso en tiempos del general superlativo

23.07.2010 | 04:00

Sólo el paréntesis inicial de los borbones, a principios del XVIII, centralistas y franceses (¡qué casualidad!), ralentizó su evolución, de manera especial en Cataluña. Después del 11 de setiembre de 1714, se dictaron los decretos de nueva planta, que se cargaban todos los derechos históricos catalanes, y se diseñó un conjunto de baluartes dentro de Barcelona -el parque de la Ciudadela- para que esta pudiera defenderse de sí misma; es decir, las tropas borbónicas no tendrían necesidad de invadir a los barceloneses puesto que ya estaban en su cogollo: en caso de rebelión, les bastaba con bombardearles desde dentro. Maravillas del ingenio centralista. Hoy, en ese parque, además del viejo zoo de Barcelona, se encuentra la sede del Parlament de Catalunya, el lugar donde reside la soberanía del pueblo catalán. Contradicciones y conquistas que da la vida, además de sorpresas y disgustos del cantar del Gato Pérez.

Montilla se fue a la Moncloa a buscar paños calientes porque a él se le han acabado. ZP, a punto de cumplir diez añitos en la secretaría general del PSOE, le dio cuatro palmaditas en la espalda y dos horas de conversación. La Vicepresidenta de la Vega hizo una de sus acostumbradas y alambicadas intervenciones de portavocía. ¿Y qué más? Después de las elecciones catalanas nos veremos, compañero.Pero el mes de agosto catalán se nos va a calentar, y mucho. Porque la única persona que está dispuesta a seguir siendo sensata se llama Pep Guardiola y, para su suerte, no se dedica a la política. Los demás sí, aun pudiendo ser sensatos (seny) han optado por subirse a las montañas (rauxa) a pedir la independencia de sí mismos en un experiemento inverso a los cuarteles de la Ciudadela. Cáspita, que diría el añorado Acebes.

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