26 de enero de 2019
26.01.2019
Prueba

Elegancia deportiva con un sorprendente carácter

Aprovechando los conocimientos adquiridos en el WRC y el WTCR, Hyundai continúa armando su gama de altas prestaciones con la carrocería coupé de su modelo i30 Fastback N

26.01.2019 | 16:27

Elevado a la N potencia

  • El i30 Fastback N cuenta con una pantalla táctil capacitiva de ocho pulgadas con conectividad Apple CarPlay y Android Auto. Así como en otros modelos de la marca como el Kona, el interfaz de la pantalla nos había parecido pobre, el del i30 Fastback N hace propósito de enmienda al adaptar el menú N a su condición de coche deportivo mediante unos grafismos vistosos, visualmente ricos y útiles, ya que el menú N permite personalizar el motor, el sonido del escape, el sistema 'Rev Matching' y otras variables del paquete Performance.

De Canarias al mundo

  • El i30 Fastback N tiene algo común con el i30 N TCR que esta pasada temporada se hizo en manos del italiano Gabriele Tarquini con el título en el nuevo FIA World Touring Car Cup. Máquina y piloto fueron protagonistas en la presentación que Hyundai Europe celebró días atrás en Gran Canaria y en la que participaron más de 250 periodistas. Irene Gálvez, directora de Hyundai Canarias, y los responsables de producto Adrián López y Eduardo Peña introdujeron las claves del modelo en la última jornada reservada a la prensa local. Otros pilotos 'de la casa' como Surhayén Pernía y Toñi Ponce también mostraron de qué es capaz este modelo en el Circuito de Maspalomas.

El dinamismo en su ADN

  • La chispa de crear una gama de altas prestaciones surgió en el centro de I+D que Hyundai tiene en su sede de Namyang (Corea del Sur). Desde su origen, esta división estuvo marcada por la letra N, ya que es común denominador también en el que es su campo de pruebas: el circuito de Nürburgring, en cuyo complejo Hyundai tiene también su centro de I+D. Por último, el emblema de esta serie de coches tan próximos a la competición juega con las similitudes de la letra N con una chicane, un tipo característico de curva que suele ser la prueba del algodón para cualquier vehículo que se las da de deportivo.

El de Hyundai es un buen ejemplo de que, a veces, empezar la casa por el tejado no es mala idea. Antes de crear su división de altas prestaciones N se labró una reputación en el automovilismo desembarcando primero en el Mundial de Rallies con un i20 WRC. Con unos resultados más que prometedores –una decena de victorias, 32 podios, tres subcampeonatos de constructores y tres de pilotos en cinco temporadas–, en Corea decidieron volcar esa experiencia en competición en una serie de modelos cuya segunda entrega es el i30 con carrocería Fastback.

Con esa trayectoria en el FIA WRC o en el nuevo FIA World Touring Car Cup –donde logró el título con Gabrielle Tarquini el pasado año–, la incorporación a su catálogo de una división de altas prestaciones N permite a Hyundai sacar provecho a esa inversión y a esa experiencia en las carreras, además de diferenciarse de la pléyade de marcas asiáticas. Aún más con una carrocería sedán nada común entre los compactos deportivos generalistas.

Más elegante gracias al techo arqueado y con un maletero con 450 litros a través del discreto tercer volumen, el i30 Fastback N conserva intacta la agresividad del 'hatchback'. Ahí están la parrilla en cascada con el emblema N, los faros LED realzado mediante un contorno oscuro, los prominentes bajos resaltados con un trazo rojo, las llantas de 18 o 19 pulgadas o la luz antiniebla posterior en forma triangular. En esa zaga también brillan el sutil alerón, el difusor y el paragolpes con unos bajos muy 'racing'.

En su interior, el i30 N no es un modelo que se prodigue en detalles de gran sofisticación en ninguna de sus dos carrocerías, pero la mayor parte redundan en una sensación de deportividad en quien está al volante. Es precisamente este componente el más diferente respecto a un i30 convencional con su revestimiento en cuero y cuero perforado, los pespuntes en rojo, la base metálica con el emblema N y los botones de los modos de conducción. La palanca de cambios, muy compacta y con empuñadura redonda, ya nos pone sobre la pista de un accionamiento preciso y de recorridos muy cortos.


Tres botones que lo son todo

El volante tiene mucho que decir en ese talante propio de los modelos N de Hyundai. Y no sólo por un tacto de dirección que –como era de prever– es más consistente; también porque añade tres botones que son capaces de endurecer ese carácter. Con el primero, abajo a la izquierda, se escoge entre los modos de conducción Eco, Normal, Sport, N y N Custom. Si no hay dudas y lo que se quiere es disfrutar de la versión más combativa del i30 Fastback N, entonces hay que accionar el botón de abajo a la derecha que activa inmediatamente el modo N y que adapta los parámetros del motor, los amortiguadores de la Suspensión Controlada Electrónicamente (ECS) y el Control Electrónico de Estabilidad.

El tercer botón es el que activa el ajuste de revoluciones (Rev Matching) que sincroniza la velocidad de giro del motor con el del eje de la marcha que se va a accionar, suavizando así las reducciones. Esto hace aún más agradable el uso del cambio de marchas de seis velocidades que, sin duda, harán las delicias (y armará de argumentos) a los defensores de las transmisiones manuales en coches deportivos. Es cien por cien efectivo, más aún con el modo N activo en el cuadro.

Otro de los parámetros sobre los que actúa la activación de uno u otro modo de conducción es sobre el mapa de motor. Éste es un 2.0 T-GDI que con el paquete Performance proporciona 275 CV. A priori, su par máximo es de 353 Nm, pero ese 'toque N' se materializa en una función 'overboost' que permite estirarlo hasta los 378 Nm en máxima aceleración. Así es capaz de alcanzar los 100 km/h en 6,1 segundos, aunque la aguja del velocímetro puede prolongar su escalada hasta los 250 km/h.

El apellido N también le lleva a montar unas suspensiones que rebajan la carrocería hasta en 8 milímetros con el paquete Performace. Ese 'pack' también trae aparejado el diferencial de deslizamiento limitado Corner Carving N, necesario para que este tracción delantera saque todo el partido a la potencia del motor en curva. Actúa tamizando el subviraje y mejorando así la motricidad del vehículo. También añade el Sistema de Válvula de Escape Variable con el que, según el modo activado, ajusta su apertura para que el sonido sea más suave o más rudo.

Probándolo en el Circuito de Maspalomas y en carreteras que son escenarios de algunos de los muchísimos tramos de rallies de la isla, el i30 Fastback N sorprende por la perfecta integración de todos estos dispositivos y por la nobleza con la que se comporta buscándole las cosquillas. Chasis y frenos están completamente a la altura de un motor que tiene poco o nada que envidiar a modelos sagrados en el ámbito de los compactos de altas prestaciones.

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