10 de enero de 2019
10.01.2019
Novedad

Audi SQ2 ¿Quién da más?

Nunca dos consonantes habían sonado tan bien juntas. La letra S aporta garra y actitud al más pequeño de la gama Q de Audi

10.01.2019 | 14:40
Audi SQ2

Una fórmula conocida pero efectiva

  • La tensión deportiva no decae al cerrar las puertas. El diseño es el mismo del Q2 convencional, pero la mayoría de sus componentes mutan para ir en consonancia con exterior y corazón de esta versión. Una fórmula bastante manida en Audi, pero muy efectiva al oscurecer el revestimiento interior del techo, los pilares y también los asientos que, de serie, están tapizados en una mezcla de piel y tejido. La personalización corre a cargo de bandas decorativas, costuras de contraste en rojo y gris y el logotipo S en relieve.
  • Los insertos decorativos del salpicadero son de aluminio cepillado en acabado mate y, si hay que aprovechar hasta el último resquicio para diferenciar el interior del de cualquier otro Q2, entonces se puede recurrir al paquete con los biseles de los difusores de aire en rojo, asientos en cuero nappa fina bicolor y la iluminación ambiental. Y hay más: alfombrillas y un acabado especial para la llave.

Una dotación 'top'

  • El SQ2 está en la cima de la pirámide de la gama del más pequeño de la familia Q de Audi. Por ello, el equipo de infoentretenimiento de serie es el MMI Navegación plus con MMI touch, el mando rotatorio de la consola central con una superficie táctil. Su pantalla y también el cuadro de instrumentos digital tienen pantallas de inicio S al darle al contacto. Es opcional, en cambio, el equipo de sonido Bang&Olufsen con amplificador de 705 vatios de potencia y 14 altavoces, algunos de los cuales tienen una carcasa de aluminio anodizado y guías de luz LED blanca.

Audi se desmarca de la senda establecida por los crossovers más formales para tomar una vía alternativa en la que las sensaciones y la adrenalina están aseguradas. Esa garantía viene avalada en el nuevo Audi SQ2 por su motor 2.0 TFSI de 300 CV y 400 Nm (constante entre las 2.000 y las 5.200 rpm) con el que, atención, hace de la transición desde parado hasta los 100 km/h un trámite que se completa en 4,8 segundos.

Para dar el do de pecho, este propulsor cuatro cilindros turbo de inyección directa y 1.984 cc sólo pide seleccionar la posición 'dynamic' en el Audi drive select. Con él activado, el cambio S tronic de doble embrague y siete velocidades reduce las transiciones entre una y otra marcha, además de volver más áspero el sonido que emite el sistema de escape.

Pero la diversión, reconozcámoslo, se reserva para momentos especiales. Para el resto del tiempo, el 2.0 TFSI puede operar en modo 'efficiency' que, en condiciones de baja demanda, lo desacopla de la transmisión para que funcione por inercia; además, con el Start&Stop activo, el motor se apaga desde una velocidad de 7 km/h. El Audi drive select también permite circular en los modos 'auto', 'comfort' e 'individual'.

La llegada de esta versión S el próximo mes de febrero va a suponer un revulsivo para el Q2 algo más de dos años después de su incorporación a las filas de Audi. En ella se establece como equipamiento de serie la iluminación LED con intermitentes dinámicos; asimismo, el frontal tan característico del Q2 –en realidad, el primero que se atrevió en romper la uniformidad de la familia Q– se diferencia por las ocho baldas verticales de la parrilla octogonal.

Como el deportivo que es, las taloneras tienen un contorno más marcado y el alerón de techo ha sido redimensionado para proporcionar mayor carga aerodinámica a altas velocidades. Más estéticos que prácticos son el difusor posterior que abraza la cuádruple salida del sistema de escape y la terminación en aluminio de las carcasas de los retrovisores.

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