09 de enero de 2019
09.01.2019
Motos

Kawasaki Z400, el carácter se hereda

Más madera entre las Naked de pequeña cilindrada que se pueden conducir con carnet A2, Kawasaki amplía su saga Z con este modelo con mucho en común con la Ninja 400

09.01.2019 | 15:25
Kawasaki Z400

Frenos, a la altura de una 'super naked'

  • Cuando una 400 lleva un disco delantero del mismo diámetro del de la Z1000 (aunque ésta emplea dos), poco más se puede añadir sobre su capacidad de frenada. Además de ese disco de 310 mm, cuenta con ABS de última generación de Nissin. Para ofrecer un mayor agarre y también manejabilidad, Kawasaki también ha querido dotar a la Z400 de una horquilla telescópica de 41 mm propia de modelos de mayor calibre.

Afortunadamente para los aprendices de 'motard', las 'naked', las motos de estilo deportivo que prescinden del uso de un carenado, hace tiempo que dejaron de estar asociadas a altas cilindradas. Marcas de toda índole han desplegado versiones compatibles con el carnet A2 y, siempre dentro de los límites de prestaciones que lleva implícita esta condición, la escalada de agresividad y diseño parece no tener fin.

Kawasaki es una de las abanderadas de esta tendencia al volcar su inmenso bagaje de más de cuarenta años manejándose en el territorio 'naked' creando un modelo con ínfulas de líder. La Kawasaki Z400 despide la Z300 con muchas de las armas que estrenó la Ninja 400. Especialmente, el motor de 399 cc con cerca de 45 CV cuya suave respuesta y buen par motor es una combinación perfecta en una categoría de acceso a este tipo de movilidad.

El embrague, más compacto y con unos discos cuyo accionamiento es menos rígido, también hace que el accionamiento de la leva sea más suave. Para que la conducción se convierta en un fluir entre curva y curva, el nuevo chasis ha sido diseñado para que su índice de rigidez sea el idóneo y su peso, mínimo. De hecho, en conjunto, la Z400 es, con 167 kg, tres más ligera que la Z300. Siguiendo con su columna vertebral, ésta combina un basculante largo en contraste con un reducido ángulo de lanzamiento en el tren delantero para lograr una distancia entre ejes contenida, garantía total de una gran agilidad.

Y para aprovechar todos estos mimbres, la posición de conducción es muy vertical y el manillar, muy ancho, se ha escogido para proporcionar al piloto un mayor control sobre la moto sin afectar en absoluto a la puesta en práctica de una conducción más deportiva.

Pero lo más sobresaliente de la Z400, salta a la vista, es su aspecto completamente homologable al de los pesos pesados de la gama Z de Kawasaki. Líneas afiladas a más no poder y, en realidad, herencia directa de la Ninja 400, convirtiéndose así en una versión 'desnuda' de otro modelo deportivo perteneciente a una saga mítica en el mundo de la moto.

Como guinda a este gran pastel disponible en el clásico color verde 'kawa' y negro metalizado o rojo y negro metalizado, es un equipo de iluminación LED con un amplio haz de luz y una instrumentación que combina una pantalla LCD multifunción con un tacómetro analógico para una mejor lectura e interpretación.

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