16 de diciembre de 2018
16.12.2018
Mercedes-AMG

Mercedes-AMG GT 4p Coupé: Sencillamente impresionante

Como uno de esos propósitos que, no por menos importantes, uno se deja para final de año, AMG no ha querido deshojar la última página del calendario 2018 sin dar la bienvenida a su nuevo Mercedes-AMG GT en su versión cuatro puertas Coupé.

16.12.2018 | 21:07

Interior: Las pantallas lo revolucionan todo

  • En la toma de contacto que tuvimos con el Mercedes-AMG GT 63 S durante su presentación en Madrid también pudimos comprobar lo bien que le sienta a un coche de su talante el nuevo puesto de conducción digitalizado (widescreen lo llama la marca), ya que ofrece la posibilidad de proporcionarnos un sinfín de datos en clave prestacional de una forma ordenada, vistosa y personalizable mediante los botones touch control del volante. También son novedad las teclas de manejo con pequeños displays que, entre otros, permiten seleccionar directamente los programas de conducción AMG.
    Este recurso, el de las teclas visualizadoras, también se emplea en la consola central con diseño en uve. Con ellas se puede controlar el manejo del cambio, el tren de rodaje, el alerón posterior o el nivel de ruido que emana de los tubos de escape. Al margen de todo ello, si algo predomina en el interior del Mercedes-AMG GT 63 S es el ambiente Gran Turismo y, por tanto, el espacio y la elegancia que aportan la magistral combinación del cuero, la fibra de carbono y puntos de iluminación personalizables con 64 colores.>

Se trata del tercer producto 100% Mercedes-AMGy, según nos explicaron los responsables de la marca en su presentación en Madrid, sus variantes más prestacionales rompen muchas de las barreras que separan a sus prototipos de competición de sus modelos de serie sin que ello vaya en perjuicio de un espacio interior que se hace visible en ambas filas de asientos y en su maletero de 456 litros de capacidad.

Como en otros muchos modelos de la marca de la estrella, el AMG GT importa la hibridación suave en su versión 53 4Matic+ cuya principal novedad es el estreno del propulsor 3.0 de seis cilindros en línea que, gracias a su sobrealimentación y a un compresor eléctrico adicional, eroga 435 CV y 520 Nm. Sobre esa base, el EQ Boost de 48 voltios aporta otros 22 CV y 250 Nm adicionales que entran en escena ante situaciones de alta demanda de aceleración, planeo y arranque del motor, a la vez que recupera energía al frenar o al levantar el pie del acelerador.

Las demás versiones, las Mercedes-AMG GT 63 4Matic+ y GT 63 S 4Matic+, en cambio, esconden bajo el capó el 4.0 V8 biturbo de 585 CV y 800 Nm o 639 CV y 900 Nm respectivamente en lo que es una escalada de potencia en toda regla. A diferencia del AMG GT 53, los propulsados mediante el V8 emplean un cambio automático de nueve velocidades multiembrague (AMG Speedshift MCT 9G) y no uno con convertidor de par (AMG Speedshift TCT 9G). Todas se apoyan en la tracción total permanente y variable para aprovechar toda esa potencia.

Si el cuño de Affalterbach marca el culmen en prestaciones, el mascarón de proa del nuevo AMG GT cuatro puertas es la versión 63 S. Y no solo por esos 639 CV que lo catapultan hasta los 100 km/h en 3,2 segundos, no. Cuentan y de qué manera otra de las diferencias respecto al AMG GT 53, el tren de rodaje con suspensión neumática multicámara (en el otro modelo es mecánica), amortiguación adaptativa, el diferencial autoblocante trasero de regulación electrónica y la dirección activa del eje posterior.

Este elemento tiene dos niveles de intervención: a partir de 100 km/h gira en el mismo sentido que el volante para afianzar la sensación de estabilidad; y en carreteras muy viradas girando en sentido opuesto para acortar virtualmente la distancia entre ejes. Los apoyos dinámicos de motor adaptan su dureza según el tipo de conducción y el modo de conducción que hayamos activado. La interconexión de todos estos dispositivos se traducen en un descomunal dinamismo longitudinal y transversal.

Esta variante más potente añade a los modos de conducción más 'mundanos' del AMG Dynamic Select el 'Race'. Pero el mayor avance que presenta este dispositivo es la función AMG Dynamics que, integrado en el control de estabilidad, influye en la regulación del ESP, la tracción total, la dirección y el diferencial autoblocante posterior. Y se adapta a la manera de conducir del piloto, con lo que acaba siendo lo suficientemente flexible como para satisfacer a quien se está iniciando en la conducción deportiva, como al verdadero experto y, en ambos casos, sin que el sistema sea intrusivo. Aún así, el conductor puede hilar fino seleccionando hasta cuatro posiciones: Basic, Advanced, Pro y Master.

Por todo lo dicho hasta ahora, para poder acercarse, aunque sea mínimamente, a los límites de esta bestia hay que citarse con él en circuito. Sólo en este medio se puede apreciar la eficacia de los frenos basados en unos enormes discos hechos en material compuesto y unas pinzas de seis pistones en el tren anterior y de un pistón en el posterior. Tanto el panel frontal como el alerón posterior son activos, con lo que entran en juego en condiciones que requieran de ese plus de estabilidad.

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