16 de diciembre de 2018
16.12.2018
PRUEBA HYUNDAI TUCSON 1.6 T-GDI 7-DCT HTRAC PREMIUM

Hyundai Tucson: Más europeo; más completo

16.12.2018 | 21:10

Un diseño más fresco

  • Cuando la actualización de un modelo sólo requiere algunos retoques estéticos es una buena señal. El Tucson sólo requiere de un poco de maquillaje aquí y allá para estar al día. En concreto, el frontal estrena otra versión de la parrilla en cascada que conecta con las ópticas que, como novedad, pueden ser full LED y que también estilizan su luz diurna. Paragolpes delanteros y traseros han sido rediseñados, igual que el portón, los pilotos posteriores, el difusor y la doble salida de escape. La colección de llantas, tan importante en este modelo, ha sido actualizada en sus versiones de 16, 17 y 19 pulgadas (las que montaba esta versión), además de añadir a su catálogo unas de 18''.

Hyundai SmartSense

  • Asistente a la frenada de emergencia.- Alerta al conductor cuando detecta una situación de peligro con señales acústicas y visuales. Si no hay reacción, toma el control de los frenos llegando a maximizar la presión sobre estos para evitar un posible impacto o reducir las consecuencias del accidente.
  • Sistema activo de cambio involuntario de carril.- Como los demás dispositivos de estas características, el LKA del Tucson advierte al conductor de que está rebasando las líneas que delimitan la carretera pudiendo también corregir la dirección actuando sobre el volante. Respecto a los que emplean otras marcas, éste nos ha parecido demasiado intrusivo o, como mínimo, poco sutil a la hora de realizar esas correcciones.
  • Reconocimiento de señales de tráfico.- Una cámara frontal 'lee' las señales de velocidad y las muestra en tiempo real al conductor en el navegador y en el display digital del cuadro de instrumentos.
  • Sistema de cámaras perimétricas.- Utilísimo. Es uno de esos dispositivos que, una vez lo pruebas, no sabes cómo has podido aparcar o maniobrar sin él. Por lo menos en coches como el Tucson cuya luneta posterior (muy pequeña) y la altísima línea de hombros resta muchísima visión a la hora de circular. A través de la pantalla del salpicadero se puede supervisar todo lo que hay alrededor con esas cámaras de 360º, pero también poner el foco en un punto en concreto.
  • Otros sistemas que integra.- Con el paquete SmartSense, el Tucson puede integrar también el detector de fatiga (cuyo nivel de sensibilidad puede ser ajustado por el conductor), el sistema activo de luces largas y el control de crucero inteligente con parada y arranque automático.

El todocamino compacto con más gancho en el mercado canario desde 2016 vuelve a la carga con cambios muy certeros. Las mejoras que traen consigo alcanzan su máxima versión en esta versión 'top' del Tucson.

En la industria de la automoción, nunca es suficiente. Poco importa que un modelo tenga unas analíticas en forma de cifras de matriculaciones envidiables. Su propio entorno impone su fecha de caducidad, más aún en una categoría como las de los todocamino que sigue considerándose 'El Dorado'. Es tal el ritmo en que nuevas marcas y modelos ponen una pica en él que, a poco que un fabricante se dé un respiro, corre el riesgo de quedarse fuera de la foto de los más vendidos.

Por ello Hyundai, que lleva mandando en Canarias desde 2016 con el Tucson, da el relevo al modelo anterior con una actualización que refresca su aspecto exterior; matiza detalles del exterior que le aportan un toque de calidad más a la manera europea; y nuevos componentes en conectividad y asistentes. Todo dentro de la receta que se repite en cada 'enhanced version' que se llevan lanzando en los últimos años, pero que en el caso del Tucson surte el efecto deseado. Por lo menos, en la versión estrella de su catálogo: la Premium con motor 1.6 T-GDI de 177 CV, cambio 7 DCT y tracción total HTRAC.

Si decimos que los cambios introducidos en el Tucson son certeros es porque, en efecto, mejoran los puntos débiles de esta generación que se introdujo en 2015. Hyundai lleva ya algún tiempo adaptándose a nuestra forma de entender el automóvil, pero aún tiene que esforzarse en detalles que pueden parecer nimios, pero que no lo son cuando la competencia es tan feroz y tan grande. ¿Ejemplo? El interior tenía carencias que ahora, en un claro propósito de enmienda, mejora el nuevo Tucson que empezó a comercializarse en Canarias este verano.

Se acierta al montar un nuevo salpicadero más tridimensional cruzado mediante una costura doble que le da un aspecto de más calidad. Aunque el módulo que acoge la palanca selectora del cambio automático es mejorable, la consola gana muchos enteros mediante la nueva pantalla flotante con la que se establece contacto con el sistema multimedia y, en el caso del acabado Premium, con el navegador. En esta terminación la pantalla táctil es de ocho pulgadas, mientras en otras puede ser de 5 y 7 pulgadas.

Además de limpiar y aligerar visualmente la consola central, situar este display sobre el salpicadero repercute en la ergonomía. Decir que mejora la seguridad porque la vista está más cerca de la carretera es mucho decir, ya que, al fin y al cabo, el foco está puesto en la pantalla igualmente. La inclusión de Apple CarPlay y Android Auto, los dispositivos establecidos ya como estándar de conectividad con los distintos sistemas operativos (iOS y Android) de teléfonos inteligentes, supone, ni más ni menos, proporcionarle al Tucson las mismas armas que están proliferando no solo entre su competencia, también en vehículos de segmentos inferiores.

Menos 'transversales' son otros dispositivos a los que también da la bienvenida el nuevo Tucson y que se unen a otros ya presentes bajo la marca Hyundai SmartSense que recoge una serie de asistentes a la conducción y sistemas de seguridad activa. Aquí Hyundai sí trata de posicionar su SUV un escalón por encima del resto de modelos generalistas, ya que algunos han sido importados del segmento inmediatamente superior. Los analizamos en un cuadro aparte.

Volviendo atrás, a la ergonomía del puesto de conducción, el Tucson ya iba bien servido, así que con esos pequeños cambios la sensación es muy agradable. Un diez al volante multifunción, cuyo tacto y grosor se adapta como un guante a las manos del piloto. La guinda es el 'feedback' de la carretera que nos proporciona en marcha mediante la nueva dirección de cremallera servoasistida eléctricamente.

Rodando sobre el asfalto, en esta versión es imposible abstraerse de lo que aporta el tándem que forman el motor 1.6 T-GDI de 177 CV y el cambio automático de doble embrague y siete velocidades. La versión sobrealimentada del propulsor de inyección directa borra por completo cualquier carencia del atmosférico y el cambio, sin ser un DSG de Volkswagen, cumple con brillantez. Un consejo: si se quiere contar con una reserva de caballos siempre alerta ante cualquier pisotón en el pedal del acelerador, conviene activar el modo 'Sport'. El 'normal' es mucho menos reactivo al primar la economía de consumo. A propósito de este detalle, bajo el ciclo NEDC correlacionado, Hyundai establece en ficha técnica entre 7,4 y 7,6 l/100 km de consumo medio, un dato que, efectivamente, se acerca mucho más a la realidad del Tucson 1.6 T-GDI y que se traduce en unas emisiones de entre 170 y 175 g/km de CO2.

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