26 de noviembre de 2018
26.11.2018
Audi A1

Las calles se llenan de estilo con el Audi A1

Los segmento B con aires de representación están más a tono que nunca y un buen botón de muestra es el nuevo A1 Sportback que Audi acaba de lanzar en Canarias

26.11.2018 | 15:25
Audi A1 Sportback

Hace años que se rompió el cliché según el cual un coche premium debía ser grande y formal. El primer A1, el de 2010, surgió del boom de los coches urbanos envueltos en cierta suntuosidad que, en cierta medida, había venido capitaneando el Mini de nueva generación desde hacía casi una década. Con menos aspiraciones premium, en 2007 resurgió otro icono de la automoción, el Fiat 500, que en sus sucesivas revisiones ha sabido moverse siempre en los patrones que definen esta categoría tan especial en la que también tiene presencia DS, la marca de lujo de Citroën, con el DS3.

¿Qué cuáles son esos patrones? Diseño detallista, interiores sofisticados, alto grado de personalización, última tecnología en conectividad y asistentes, agilidad, una propuesta de motores solvente y eficiente y, para los que necesitan de vez en cuando una descarga de adrenalina, alguna versión con extra de caballos y deportividad. Así los interpreta el nuevo Audi A1 Sportback.

Diseño

Aunque la de los subcompactos premium es una especie que ha sido capaz de mantenerse ajena a la vorágine renovadora de otras categorías, hay que reconocer que el A1 se había quedado algo desfasado. Ni la regeneración de sus rivales (más profunda en el Mini y mucho más tenue en el 'cinquecento') y menos aún la revolución experimentada por todos sus compañeros de catálogo en Audi han ayudado, pero la marca de Ingolstadt ha recuperado el terreno perdido. ¡Y de qué manera!

Salvo por el arco que dibuja el pilar A y que da pie al techo tan característico del A1 Sportback y por los cuatro aros de la calandra, es difícil encontrar puntos en común con la primera generación de 2010. Las formas suaves y redondeadas han mutado en otras más aristadas que, de paso, lo distinguen de sus adversarios a la vez que crean un buen sustrato para versiones deportivas.

La redefinición de sus medidas también influye en ese nuevo aire menos afable y más agresivo del A1. No tanto por el hecho de romper la barrera de los cuatro metros de largo (4,03 metros, es decir, 56 mm más), sino por el hecho de haber rebajado su altura. Aunque dé la sensación de ser más ancho, en realidad mantiene los 1,74 del modelo original, pero la nueva parrilla 'singleframe' diamantada, las ópticas y las líneas de carácter ayudan a crear esa 'ilusión óptica'.

El pilar C se ha inclinado y todas las líneas laterales aportan una forma de cuña a la carrocería. Los verdaderos amantes de Audi habrán detectado algún que otro guiño a los Sport quattro y Ur-quattro en rasgos de ese perfil y en las rendijas horizontales que hay bajo el borde del capó visible en versiones S-line junto a unas taloneras acentuadas, tomas de aire más amplias y un alerón posterior sobredimensionado.

Interior

Todos estos coches urbanos de talante representativo juegan la carta de un interior muy personal. En concreto, Audi se decanta en el nuevo A1 Sportback por el palo de la deportividad, aunque poniendo atención al habitáculo y comparando los de su competencia, la tecnología también desempeña un papel principal. Por lo menos en las versiones más equipadas y que añaden al cuadro de instrumentos digitalizado de 10,25 pulgadas el display MMI touch de hasta 10,21 pulgadas. A propósito del interior, la mayor longitud de la carrocería y los cortos voladizos se traducen en él en un mayor espacio y un maletero que gana 65 litros de capacidad.

Personalización

Con el A1, Audi se adentró en el mundo de la customización, así que en la generación de 2018 sólo se multiplican las posibilidades. Lo hace con su carrocería con diez colores a elegir, el techo (desde el pilar A y hasta el alerón posterior) en un tono de contraste a juego con carcasas de retrovisores exteriores, taloneras y extremos del spoiler delantero. Hay versiones que sacan punta a esa antítesis de colores.

Multiplica también alternativas de personalización con una estructura modular de terminaciones exteriores e interiores según el nivel de equipamiento y según se enriquezca o no con paquetes de estilo adicionales. Tiradores de puertas, embellecedores del cuadro de instrumentos y de la consola central y tapizados son sólo algunos de los comodines de customización que el nuevo A1 Sportback ofrece a sus propietarios.

Conectividad y asistentes

Un entorno de conducción mucho más digitalizado multiplica el aprovechamiento de los sistemas de conectividad. El mando MMI Touch que en versiones superiores (MMI Navegación Plus) trae aparejado una gran pantalla táctil de 10,1 pulgadas y con Audi Smartphone Interface ofrece máxima integración con teléfonos inteligentes con sistemas operativos iOS y Android. El Audi Phone Box, por su parte, mejora la recepción mediante tecnología LTE y proporciona un sistema de carga por inducción para dispositivos con el estándar Qi.

Si en conectividad el salto efectuado por esta nueva generación A1 es considerable, aún más en cuanto a asistentes al integrar el asistente de velocidad adaptativo, el de salida de carril, el Audi pre sense front (cuyo radar detecta situaciones de riesgo de impacto con otros vehículos, peatones o ciclistas y puede llegar a realizar una frenada de emergencia) y el asistente de aparcamiento que ayuda en maniobras de aparcamiento en paralelo y en batería y que también incorpora por primera vez una cámara de visión posterior.

Motores

Cubicajes y niveles de potencia al margen (entre 95 y 200 CV), todos los propulsores comparten el hecho de ser sobrealimentados mediante turbocompresor y por contar con inyección directa y filtro de partículas. En transmisiones, Audi también echa el resto con la posibilidad de emplear una caja S tronic automática de doble embrague y siete velocidades como alternativa a la manual, salvo en versiones con el propulsor más enérgico, que se asocia a una S tronic de seis relaciones.

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