16 de noviembre de 2018
16.11.2018
KTM 790 Adventure

KTM responde con la 790 Adventure

Más que a sus adversarios, la marca austriaca da respuesta a sus usuarios, que demandaban una 'travel enduro' más pequeña y manejable pero igual de equipada que las 1290 Super Adventure

16.11.2018 | 17:42
KTM 790 Adventure.

La nueva KTM 790 Adventure fue una de las estrellas del pasado EICMA de Milán y es lógico. Con ella, el fabricante que lleva arrasando en el Dakar desde hace 17 años acerca todo su 'know how' a pilotos menos habituados a transitar por pistas de tierra, aunque en realidad, su parte ciclo y su motor han sido desarrollados por los pilotos oficiales de Mattighofen para que su rendimiento sea equiparable a alguna de sus EXC de enduro. Para ello ha creado la versión R.

El motor, el LC8c bicilíndrico en paralelo de 799 cc con 95 CV, es el mismo de la nueva 790 Duke, pero ha sido pulido para que su aceleración sea más suave y así adaptarlo a una conducción off-road. Otra consecuencia de esa puesta al día –además de un depósito de veinte litros– es una autonomía ampliada que llega hasta los 450 km para explotar la vis rutera de la versión convencional.

Ésta, la 790 Adventure, incorpora asistentes como el control de tracción y el ABS en curvas aprovechable al máximo en asfalto, pero también un modo de pilotaje off-road para poder circular en zonas de baja adherencia al permitir cierto nivel de deslizamiento de la rueda trasera y levantar la delantera para superar obstáculos.

La heredera de la 450 Rally

La comparación no es nuestra. Desde sus primeras apariciones aún como prototipo, KTM siempre ha comparado la nueva 790 Adventure R con la 450 Rally, la máquina que reina un año tras otro en el Dakar. Esta versión se diferencia de la estándar por sus neumáticos específicos y, sobre todo, por unas suspensiones WP XPLOR de alto rendimiento en el tren delantero preparadas para un uso off-road extremo. La electrónica también ofrece un amplísimo rango de actuación para adaptarse al nivel de experiencia del piloto. Los más expertos sacarán máximo partido al modo 'Rally'.

En cambio, la versión más convencional –de momento no hay una S como sí existe para la 1290 Super Adventure– emplea unas suspensiones menos extremas y así sacar partido a un chasis diseñado para proporcionar un tacto deportivo en curva y confort en trayectos largos. Las llantas son iguales, pero en vez de montar unos Metzeler especiales para todo terreno, esta variante 'calza' unos Avon Trailrider. Los más ruteros pueden equiparla con control de crucero, cambio rápido Quickshifter+ (con el que se puede subir y bajar marcha sin accionar embrague) y el sistema KTM My Ride para enlazar el teléfono móvil inteligente a la pantalla TFT de 5 pulgadas a color de la instrumentación digital.

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