26 de octubre de 2018
26.10.2018
Honda CR-V

Placer de conducción para siete con el Honda CR-V

27.10.2018 | 00:14
Honda CR-V
Honda CR-V

Honda Sensing: Seguridad y confort en sintonía

  • Honda ha hecho de la seguridad su bandera y el CR-V rompe la media de su categoría al ofrecer en todas sus versiones los mismos sistemas de seguridad y asistentes a la conducción basados en el uso de radares y cámaras. Se engloban en el paquete Honda Sensing el sistema de prevención y mitigación de impactos, el avisador de colisión frontal, el aviso y prevención de cambio involuntario de carril, el de salida de carril, el control de crucero adaptativo, el sistema de reconocimiento de señales y el asistente inteligente de velocidad. En Canarias, la quinta generación del Honda CR-V se comercializa desde 22.990 euros.

Una presentación a medida para un coche que lo merece

  • Son tantos y tan efectivos los sistemas de ayuda a la conducción y de seguridad del nuevo CR-V, que Honda Canarias quiso presentarlo en el Circuito de Maspalomas para sus clientes. Los 2,2 kilómetros de su trazado se dividieron en siete estaciones donde se pudo sacar punta y comprobar la utilidad de dispositivos capaces de acercar el comportamiento de este modelo al de vehículos más pequeños y deportivos como el de asistencia de conducción ágil AHA; pero también otros destinados a la seguridad y al confort. Adriana Mujica, gerente de Honda Canarias, y Francisco Ramírez, responsable de producto, se rodearon de todo su equipo para dar a conocer todas las virtudes de su nuevo lanzamiento de una forma amena y, para qué negarlo, divertida.

En territorio SUV hay sitio para forasteros (nuevas incorporaciones al club), pero también para la renovación de modelos que son santo y seña de este segmento. Como el CR-V, que en su quinta entrega se hace con lo último en tecnología.

Con una gama de modelos muy concentrada, el Honda CR-V es un peso pesado en la alineación de Honda Canarias. Es así porque este modelo supone el 40% de las ventas de Honda en el Archipiélago y, sólo el pasado año, creció un 60% en sus matriculaciones. Y aún así, con la cuarta generación en plena forma, llega la quinta para darle el relevo con un diseño evolucionado, más confort, una base dinámica solvente y tecnología, mucha tecnología.

El continente, su exterior, refleja con fidelidad ese carácter sofisticado y singular de Honda mediante una línea moderna y proclive a jugar con formas cóncavas y convexas en su carrocería. Nadie podrá negarle personalidad al CR-V en cualquier punto de vista: en su frontal con los característicos faros LED (de serie) fundidos con la calandra 'solid wing'; el perfil con unos voladizos más cortos y unas llantas de mayor tamaño (hasta 19 pulgadas); y una trasera continuista respecto al modelo anterior.

En el interior, la sofisticación convive con la clase que aportan detalles como la moldura con efecto madera que dan realce a paneles de puertas y parte inferior del salpicadero. También los asientos, cuyos respaldos han sido diseñados para ganar espacio, son capaces de maridar ambas virtudes ya sea en versiones de tela o cuero.

Sin embargo, el cuadro de instrumentos digitalizado (mediante un display de 7 pulgadas) y la pantalla táctil central hacen más denso ese aire tecnológico del nuevo CR-V. A modo de una 'tablet', esa pantalla se usa de una forma más intuitiva al funcionar con la segunda generación de Honda Connect y, también, al posibilitar una mayor integración con teléfonos inteligentes a través de Apple CarPlay y Adroid Auto. La TFT a color del cuadro flanqueada por los indicadores del nivel de combustible y la temperatura del líquido refrigerante, tiene la ventaja de poder ofrecer información del navegador, del sistema de tracción total e incluso mensajes SMS y de correo electrónico.

El diseño cuenta, pero el espacio también en un SUV de hasta siete plazas que, además de 'estirar' en 30 mm su distancia entre ejes, ha rediseñado el salpicadero para ganar en holgura para las piernas de piloto y copiloto. Con todo, primera y segunda fila se separan 50 mm más y se hace sitio –por primera vez en el CR-V– a una tercera fila de asientos. El maletero, al ser 160 mm más ancho, tiene un volumen de 561 litros en versiones de cinco plazas. Las versiones más nobles incluyen el portón trasero eléctrico manos libres con una función que permite regular su nivel de apertura.

Después de probarlo en las estaciones de 'esquiva' y 'slalom' de las siete que Honda Canarias dispuso en su presentación, hay que reconocerle al CR-V que su comportamiento no se corresponde con el de un coche de su volumen (4,6 metros de largo) y peso (alrededor de dos toneladas). Incluso en versiones con tracción delantera, las tecnologías de control, las nuevas suspensiones delantera (McPherson) y trasera (multibrazo) y la nueva dirección de desmultiplicación variable dan como resultado un SUV ágil, preciso y muy agradable de conducir. Un diez.

Al CR-V se le da bien nadar entre dos aguas. Vanguardia y clase en su diseño, confort y agilidad en marcha y, en lo que motores respecta, refinamiento y cierto nervio. Eso es responsabilidad exclusiva del 1.5 VTEC Turbo, un propulsor importado del Civic y disponible en dos versiones: 173 CV con cambio manual de inmejorable tacto y 193 CV con transmisión CVT. Su turbocompresor es más pequeño y tiene una turbina de diámetro reducido con la que se logra que el motor sea más reactivo. En 2019 habrá una versión híbrida.

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