26 de octubre de 2018
26.10.2018
Tecnología

Nissan Qashqai, el don de la oportunidad

El crossover de Nissan es el primer modelo de la alianza en incorporar el nuevo propulsor

27.10.2018 | 00:09
Nissan Qashqai.

Como no podía ser de otra manera, el Qashqai sigue abanderando cualquier señal de revolución que se produce en el seno de la nueva Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi. El último episodio se refiere a un giro muy conveniente en su oferta motriz con la introducción del nuevo y eficiente motor turbo de gasolina de 1.3 litros en sustitución del 1.2 DIG-T y el 1.6 DIG-T.

Las razones se las pueden imaginar, por un lado está la adaptación de los rendimientos a los nuevos y restrictivos estándares sobre emisiones y por otro se nos antoja que puede ser una alternativa más que viable a la respuesta de los usuarios respecto al descenso de la demanda de motores diésel.

El nuevo motor está disponible en tres variantes; con caja manual con potencias de 140 y 160 CV y una versión con transmisión de doble embrague DCT de siete velocidades y 160 CV. Todas ellas son tracción delantera. Una de las posibles razones –o simplemente coincidencia- que apuntan a su ventajoso desarrollo tiene que ver con el momento de tránsito que atraviesa el mercado con una proliferación de las mecánicas de gasolina frente a la desafortunada caída en ventas del tradicional motor de gasoil.

Los argumentos los propone el propio desarrollo de este nuevo conjunto mecánico. Sólo hay que echar un vistazo a los datos sobre prestaciones ofrecidos por el fabricante para darse cuenta que todos los indicativos apuntan en el buen sentido. La Alianza ha hecho un trabajo excepcional brindando unos consumos más contenidos y menores emisiones al tiempo que la respuesta del motor es más instantánea en todos los casos.

En cifras esto se traduce en un par máximo de 240 Nm para la versión de menor potencia, lo que supone un incremento de 50 Nm comparado con los datos ofrecidos por el 1.2 litros de 115 CV; y de 260 Nm para la versión manual de mayor potencia, en donde en su caso se produce un incremento de 20 Nm de par respecto al 1.6 litros de 163 CV. La versión con transmisión DCT ofrece también un par máximo elevado de 270 Nm desde muy bajas revoluciones así como una conducción más plácida, suavizando los habituales saltos entre marchas de una caja automática convencional.

Otra de las ventajas del nuevo motor 1.3 litros es su sensibilidad en términos de rendimiento, es decir, aquellos que afectan al bolsillo del usuario unido a los beneficios medioambientales. Aquí de nuevo nos remitimos a la comparativa ofrecida por el fabricante respecto al propulsor al que sustituye. En las dos primeras propuestas, las emisiones de CO2 son de 121 g/km (NEDC-BT), lo que en el primer caso supone una reducción de 8 g/km, y en el segundo de 13 g/km. El consumo también se ha rebajado en 0,3 y 0,5 litros a los 100 kilómetros, respectivamente.

Si todo lo argumentado no fuera suficiente, hay que añadir que los propietarios se benefician de una rebaja en los costes de mantenimiento al ampliarse los intervalos de revisión de los 20.000 a los 30.000 kilómetros.

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