18 de abril de 2018
18.04.2018
ENERGÍA
Energías renovables

La biomasa: las claves de por qué es la energía del futuro

Frente a la fotovoltaica y la eólica, esta fuente energética aporta electricidad gestionable neutra en carbono, contribuyendo a los objetivos de renovables y de emisiones

24.04.2018 | 10:08
La energía con biomasa es almacenable.

La energía por biomasa

  • La energía a través de la biomasa consiste en utilizar la materia orgánica como fuente energética. Esta materia orgánica es heterogénea. Pueden ser desde deshechos de agricultura -huesos de aceituna, cáscaras de frutos secos, restos de poda...- a restos de madera, como pellets o serrín.
  • Se procesa a través de calderas donde el material se quema poco a poco, lo que genera también cenizas que pueden ser usadas posteriormente como abono. Si se instala un acumulador, se puede almacenar el calor sobrante generado.

Parece que es la gran desconocida y olvidada dentro del mercado energético, pero la biomasa existe y es una opción. Este tipo de energía se basa en la utilización de la materia orgánica como fuente. Por su amplia definición, la biomasa abarca un amplio conjunto de materias orgánicas que se caracteriza por su heterogeneidad, tanto por su origen como por su naturaleza. Aunque su punto fuerte radica en que el resto de energías no son almacenables y esta sí.

"Con el resto de energías, como la fotovoltaica, por ejemplo, se genera lo que se consume, que normalmente es por el día, ya que se nutre del sol. La biomasa, por su parte, es totalmente gestionable, lo que quiere decir que se puede almacenar", explican desde la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA). "Con este modelo adaptamos la generación de energía al consumo, ya que éste último no podemos controlarlo", agrega.

Porque la biomasa tiene grandes ventajas para acabar con la emisión de gases efecto invernadero, por ejemplo, siendo "la principal energía renovable a nivel mundial". "Hay millones de personas en el mundo sin acceso a la electricidad, por lo que hacen uso de leña, una biomasa de origen vegetal", sentencian desde APPA. En el caso de la utilización de esta fuente energética de una forma más sofisticada, se puede hacer uso tanto de orígenes vegetales -con cultivos energéticos- como animales -con los purines de los cerdos- para generar electricidad o calor.

Rentabilidad


Así pues, los objetivos renovables y de descarbonización marcados para 2020 y los que se están barajando para 2030 y 2050, hacen necesario que todas las tecnologías renovables sean tenidas en cuenta. Algo que con la biomasa no ocurre. Porque pese a sus grandes beneficios para el medio ambiente y su poder de almacenaje, no es rentable en sentido económico puro.

"La Comisión de Expertos del Cambio Climático no considera la opción de la biomasa, pero desde APPA creemos que se equivocan. No estamos de acuerdo en que su viabilidad se base, exclusivamente, en su coste, cuando tiene grandes beneficios como la generación de empleo, ya que se necesitan 30 operarios por 1 Megavatio, también la fijación de este empleo en zonas rurales para el desarrollo sostenible, además de que es perfecta para la gestión de residuos y por consiguiente la reducción de incendios forestales", dicen desde la asociación.

Aunque desde la propia APPA reconocen que en precio está muy por encima de las que la Comisión de Expertos del Cambio Climático tienen en cuenta, la energía fotovoltaica y la eólica. "No es lo más caro, pero sí que frente a las otras opciones es más caro, pero siempre tendrá más características importantes que no son el precio", aseveran en APPA.

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