06 de febrero de 2019
06.02.2019

Carmen Ojeda: "La Cueva de los Verdes es mágica, y sumergirse en sus entrañas modifica el estado de ser y conciencia de quien la transita"

La música canaria habla de 'Ínsula Inédita' la obra que llega a Lanzarote el 16 de febrero y que fusiona la flauta, la música electrónica y el paisaje sonoro

06.02.2019 | 18:42
Auditorio de la Cueva de los Verdes, Lanzarote

'Insula Inédita' llega a la Cueva de los Verdes de la mano, entre otros, de la flautista Carmen Ojeda, cuya trayectoria internacional, ha ofrecido conciertos como solista, en ensemble y en orquestas en España, Holanda, Alemania, Inglaterra, Rumania, Bulgaria, Jordania y los Emiratos Árabes, es imparable. Ha sido flauta principal de la Orquesta Sinfónica de Amman, y ha colaborado con la Orquesta Sinfónica de Gijón, la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, La Orquesta Sinfónica de Tenerife, la Orquesta Sinfónica de Las Palmas y la Orquesta del Atlántico. También ha sido profesora de flauta y música de cámara en el Conservatorio Nacional de Música de Jordania y el Conservatorio Superior de Música de Canarias. En la actualidad es profesora de flauta en el Conservatorio Profesional de Música de Las Palmas de Gran Canaria. En su compromiso con la educación de nuevas músicas desde la infancia, ha impartido talleres para niños de experimentación sonora, música electrónica y soundpainting en el Conservatorio Profesional de Música de Las Palmas de Gran Canaria, Kids-play, FabricaFest y el Festival de música visual de Lanzarote.

Carmen Ojeda habla con nosotros de su último proyecto, 'Ínsula Inédita'.

¿Qué es Ínsula Inédita?

'Ínsula Inédita' es un proyecto conjunto de OIMOS producciones y Carmen Ojeda, en el que, obras de nueva creación de jóvenes compositores canarios dan voz a la Cueva de los Verdes a través de la flauta, como metáfora del propio espacio, y la electrónica.

¿Qué propone al espectador?

Canarias es una región de tradiciones pero que evoluciona. Hoy en día, en las islas, tenemos compositores e intérpretes de vanguardia con líneas de trabajo e investigación muy interesantes. Creemos que es importante hacer partícipes de esta evolución a sus habitantes y visitantes. Por esto el proyecto Ínsula Inédita propone un acercamiento a la creación musical contemporánea nacida en Canarias.

¿Qué supone escenificar este espectáculo en un lugar como la Cueva de los Verdes?

La Cueva de los verdes es un sitio mágico, y sumergirse en sus entrañas modifica el estado de ser y conciencia de cualquiera que la transite. Las obras compuestas para este proyecto generan, desde un punto de vista sensorial, espacios sonoros habitables donde el oyente puede acomodarse, o incomodarse, en la escucha. Lo mismo pasa en quien visita la cueva. Hay en quien se despiertan sensaciones de tranquilidad y en otras, ansiedad, o desconcierto. Además, los diversos ambientes, texturas, sonidos y ruidos que componen las piezas están cargados de un amplio contenido visual que aflora en la imaginación de cada oyente a través de su propia producción de imágenes. La fusión de la música de Ínsula inédita con el espacio de la cueva provoca en el espectador un juego interno de sensaciones e imágenes diversas.

-¿Puede transformar el escenario el resultado final?

-Interpretar las obras de este proyecto en La Cueva de los Verdes nunca será lo mismo que interpretarlas en otro lugar porque el escenario de la Cueva es único. Es una gran motivación y placer actuar en él.


¿Se han compuesto pensando en este espacio?

Todas las piezas que forman Ínsula inédita han sido compuestas para el concierto del próximo 16 de febrero en la Cueva de los Verdes. Todas son obras inéditas que serán estrenadas ese día. Las música de Carlos González, Víctor Barceló, Luis Ortiz y mía se amolda perfectamente a la Cueva por la estética sonora que seguimos. Trabajamos con texturas y ambientes sonoros que podrían traducirse en la voz abstracta de la Cueva.

El espectáculo está compuesto por obras de nueva creación de Carlos González, Víctor Barceló, Luis Ortiz y tuyas€ ¿cómo se entrelazan?

Todas las obras tienen como punto de partida la flauta y la exploración sonora de sus recursos menos convencionales. Con ella se entrelazan las texturas más concretas de los paisajes sonoros de Luis Ortiz y los ambientes abstractos de las obras de Carlos, Víctor o mías.

Además de estos componentes las obras tienen en común el espacio para el cual han sido compuestas.

En tu caso, ¿cuál es tu aportación en el conjunto?

La flauta es el vínculo de unión entre todas las piezas. Todos los compositores han diseñado sus obras pensando en que serán interpretadas en la Cueva de los Verdes conmigo a la flauta. Mi obra, en este caso, será una más dentro del conjunto, pero daré una aportación personal a cada pieza ya que éstas están abiertas a la improvisación en la parte de la flauta.

Mi aportación con esta propuesta, desde un punto de vista socio-cultural, es dar a conocer nuevas facetas de la flauta, impulsar la creación de repertorio nuevo para flauta sola y electrónica, fomentar la creación musical experimental en las islas, impulsar la escucha de la música contemporánea entre nuestro público y dar a conocer compositores jóvenes de Canarias.


Al hablar de la obra se explica que el resultado es fruto de la evolución del pensamiento, el arte y la tecnología, ¿de qué manera se consigue plasmar eso?

La música en los últimos 100 años ha evolucionado muchísimo. El simple concepto de qué es música y qué no lo es, qué es sonido y qué es ruido, qué material sonoro es válido y cual no. Se incorpora a las composiciones sonidos cotidianos, se buscan distintas sonoridades a los instrumentos tradicionales, aparece la música electrónica y hay un cambio importante en el pensamiento y el resto de artes. Todos esos cambios históricos llegan a nosotros, que como artistas, tenemos que contemplar y estudiar para definir nuestro camino artístico.

En el caso de todos los compositores que han trabajado en este proyecto, seguimos una trayectoria parecida de exploración sonora, investigación de la tecnología y nuevos medios en la música y la libre improvisación.
Las piezas no están compuestas de una manera tradicional donde se establece una armonía, una melodía y un ritmo. Están basadas en la exploración del sonido, acústico y electrónico, creando una danza entrelazada de texturas y micro universos sonoros.

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