27 de julio de 2014
27.07.2014

El sector de las franquicias emplea a más de 8.000 personas en Canarias

La facturación de estos negocios supera los 615 millones de euros en el Archipiélago

27.07.2014 | 02:00
El joven José Díaz, en su tienda de telecomunicaciones HolaMobi en Mogán.

Cada vez más abrir una franquicia se presenta como una vía de escape a la cola del desempleo. El sector está en auge y da trabajo a más de 8.000 personas en Canarias, donde la facturación de estas empresas superan los 615 millones de euros. "Es mucho más sencillo clonar un negocio de éxito, donde no se arriesga prácticamente nada, que partir de cero", sostiene la directora de Proyectos y Desarrollo de franquicias en Erpasa Consulting en España, Pilar García.

El autoempleo resulta una oportunidad atractiva para afrontar la difícil situación económica. En la actualidad el Archipiélago cuenta con 16 centrales franquiciadoras y unos 1.900 establecimientos franquiciados. Durante el primer trimestre del año el número de empresas franquiciadas creadas en España creció un 20% respecto a 2013 y un 15% más que en 2012, apunta un informe de Erpasa.

Según esta consultora, el sector de la franquicia es uno de los principales motores de la economía, pues factura al año 19.000 millones de euros y emplea a más de 300.000 personas. El perfil predominante es el de emprendedores de entre 30 y 40 años de media, que, ante la incertidumbre en el mercado laboral, deciden dar el paso y constituir su empresa.

Hay que tener en cuenta que el 61% de las compras y del gasto del consumidor español se realiza en estas tiendas. Los establecimientos más exitosos son de hostelería, así como los del sector servicios, de viajes, confección y moda. Hay diferentes tipos de franquicias, de bajo coste, entre 4.000 y 10.000 euros; entre 20.000 y 50.000 euros, con una media de tres empleos directos y más de diez indirectos; y superior a 50.000 euros, dirigidos a inversores.

Una franquicia crea marca y unirse al paraguas de una firma con experiencia y éxito supone "un riesgo muy pequeño". "Arriesgas tu capital, pero ya sabes que es un negocio que funciona", aseguró García, que añadió que los franquiciados "siempre están sometidos a renovación, por lo que la compañía nunca se queda obsoleta".

En época de crisis tan sólo uno de cada diez comercios que fracasa pertenece a una cadena de franquicias, destacó el director de la delegación en Canarias de Mundo Franquicia, Enrique Iranzo, que cree que las principales ciudades españolas registrarán un aumento de estos establecimientos "porque es mucho más cómodo para el comerciante". Reconoce que poner en marcha una enseña es una de las alternativas para "salir del paro", pero también "tiene que apasionar" y el interesado debe orientarse al ámbito en el que se sienta "más cómodo".

Este sector se ha profesionalizado. Ahora se incorporan personas que aprovechan sus indemnizaciones del desempleo para su proyecto o, tras pasar mucho tiempo sin trabajo, recurren a sus ahorros y al apoyo económico de su familia.

Entrar en una red aporta ventajas como evitar los riesgos del comienzo de cualquier actividad, notoriedad de la marca, economías de escala, producto exclusivo, formación y marketing, detalló Iranzo.

Entre los posibles inconvenientes aludió a los royalties, es decir, los pagos por los derechos a explotar la marca, así como la limitación del poder de decisión, y permitir al franquiciador la supervisión y control permanente de su negocio. Asimismo, los contratos suelen ser de corta duración (cinco años) con los problemas que eso puede conllevar. La amortización de la inversión se prevé en dos años y medio.

Un ejemplo de esta aventura empresarial lo protagoniza José Díaz, de la franquicia HolaMobi, en el mercado desde enero de 2013. A sus 32 años, este técnico superior en Administración y Finanzas, y en Comercio y Marketing trabajó cinco años para un operador de telefonía hasta julio del pasado año. Tres meses después abrió su franquicia en el Centro Comercial Cívico Puerto Rico, en Mogán. "Estuve dos años reuniendo dinero y diseñé un plan de viabilidad. He puesto capital propio, subvención, pago único del paro y ayuda del banco", apuntó Díaz, cuyo sueño es inaugurar tres tiendas más. Remarcó que una franquicia ofrece apoyo logístico y la imagen de marca.

A ello se añade el conocimiento de la franquicia, acumulado en más de 50 países en el caso de Ucmas, remarcó su director en Canarias, Girish Aidasani (Gary). Este hindú de 41 años que vive en las Islas desde 2001, conocía los beneficios de Ucmas, ya que en Asia "es muy valorada". Se trata de un programa de desarrollo intelectual basado en el cálculo aritmético mental y que toma como herramienta el ábaco oriental.

En 2009 Aidasani instaló la franquicia de Ucmas en el Archipiélago como "complemento perfecto" para mejorar el rendimiento académico de los niños. Presta servicios en 70 centros educativos públicos y privados. "De esta crisis solamente podremos salir con más formación. La educación es la pieza clave", defiende este empresario.

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