27 de mayo de 2013
27.05.2013

El escaso dominio de los idiomas frena la contratación de isleños en el turismo

Los trabajadores foráneos superan el 50% en Lanzarote

27.05.2013 | 02:00
El escaso dominio de los idiomas frena la contratación de isleños en el turismo

El debate sobre la capacidad del turismo para crear empleo está sobre la mesa desde el inicio de la crisis. Pese a perder trabajadores, muchos canarios buscan en el turismo una oportunidad laboral de futuro y se preparan para ello. El escaso dominio de otras lenguas es el principal obstáculo a salvar.

La pérdida de empleo que ha producido la crisis ha impactado también sobre el turismo en Canarias. Entre el 2008 y el 2012, el número de puestos de trabajo se ha reducido en más de 100.000, pasando de los 301.000 empleados a 188.163. O dicho de otra manera: la aportación del turismo al empleo en las Islas ha caído en cinco años del 34,3% al 25,7%. Un análisis más detallado sitúa la mayor caída en el subsector de la construcción y en la amplia red de emprendedores que prestan servicios de restauración y ocio, de actividades complementarias culturales, de entretenimiento o deportivas. Y en menor proporción, en los ajustes de plantilla con que los establecimientos alojativos han buscado rentabilizar el negocio.

Las cifras ponen en evidencia la capacidad del motor de nuestra economía de generar empleo, o al menos mantenerlo. Pero el turismo sigue registrando una tasa de paro inferior el resto de sectores, y mostrando una fortaleza que, tras la histórica caída del número de visitantes del 2009, le permitió recuperarse a partir del siguiente año y alcanzar una cifra récord en 2011. Además, las expectativas de crecimiento turístico a nivel mundial hacen prever que, pese a lo datos de pérdida de empleo, el turismo ofrece una oportunidad laboral de futuro para muchos canarios. De hecho, la crisis está cambiando la percepción de la sociedad canaria sobre este sector, al que desde el punto de vista del empleo ha mirado con reticencias.

Cambio de percepción

"Muchos universitarios están volviendo a la formación profesional para buscar competencias operativas con las que insertarse en el mercado de trabajo. Estamos cubriendo gran parte de nuestros grados superiores con arquitectos, enfermeros, periodistas o traductores e intérpretes, que buscan en el turismo una oportunidad laboral", explica la directora de formación de Hoteles Escuela de Canarias (Hecansa), Alicia Gómez.

La formación es, sin duda, una pieza clave del binomio turismo-empleo. Sobre todo en un momento en que está cambiando no sólo el perfil del cliente, sino también el del trabajador del sector turístico: "el cliente también ha acumulado experiencia, sabe cómo funciona el negocio, y por otro lado hay nuevas tipologías de clientes, que son muy exigentes. Los hoteleros tenemos que adaptarnos a esta variedad de nuevos clientes y para ello necesitamos un personal más cualificado, más polivalente, que sea capaz de comunicarse con el cliente sea camarero de piso, de mesa, recepcionista... Hoy, todos vendemos en el hotel, todos somos vendedores y todos fidelizamos, de tal forma que ahora sí que es necesario, imprescindible, el idioma", resume Alicia Gómez.

El escaso dominio de los idiomas ha sido, históricamente, un freno para la incorporación de un mayor número de canarios al mercado turístico. El estudio Impactur del Gobierno de Canarias sitúa en el 35% la media de trabajadores foráneos en el sector turístico, pero los empresarios elevan este porcentaje hasta el 40-50%, y hasta por encima en islas como Lanzarote: "Fallamos mucho en los idiomas. Eso nos está quitando mucho trabajo. En Lanzarote hay todavía más problemas para contratar que en Gran Canaria o Tenerife. Es muy difícil encontrar canarios para la recepción", explica José Abraham Domínguez, cuyo grupo cuenta con más de 2.500 camas hoteleras.

"El aprendizaje del idioma debe ser una enseñanza temprana e implica una reforma del sistema educativo desde la base", reflexiona por su parte el secretario general de CCOO, Juan Jesús Arteaga. Lo cierto es que Canarias es un destino cuya población apenas habla idiomas. Desde el punto de vista de la enseñanza pública, 490 de los 1.300 centros oferta formación bilingüe. Pero aunque no hay cultura bilingüe, sí hay conciencia de su necesidad, de tal forma que cada vez más familias han apostado por los colegios privados -con costes medios que superan los 500 eurosal mes por alumno- y las escuelas de idiomas y otros programas de formación semi-presencial tienen largas listas de espera.

También en formación profesional la demanda está superando con creces a la oferta en los últimos años. La crisis ha supuesto en este sentido un revulsivo para el sistema de FP, cuyo modelo ha fracaso en España: "No hay que despreciar el capital humano que tenemos en el sector turístico en Canarias, que se ha ido formando con la experiencia. Y eso no quiere decir que no haya que mejorar la formación, pero ésta tampoco se consigue con cursos acelerados. El modelo de FP no ha funcionado ni en Canarias ni en España", resume Arteaga.

Opinión que comparten expertos y empresarios: "La formación que ofrecemos no tiene nada que ver con las necesidades que tiene el sector turístico", señala el empresario conejero Rafael Lasso, mientras el propietario del Loro Parque, Wolfgang Kiessling se pregunta "¿quién puede explicar lo que pasa con la formación en Canarias, tan escasa en su principal industria?"

Desde el punto de vista de la formación, el curso 2013/14 trae novedades en Canarias, que pueden incidir de forma significativa en la mejora de la cualificación de los futuros trabajadores del sector turístico. Por un lado, se licencia la primera promoción del grado superior de enseñanzas turísticas de la Universidad de La Laguna, con la obligatoriedad de Bolonia de realizar prácticas en las empresas. Pero, sobre todo, se implanta un nueva FP en las Islas, que supone una aproximación al modelo de formación dual alemán y la adaptación de la formación profesional a un nuevo mapa en el que la pieza básica son los centros integrales. Canarias es la última comunidad autónoma en adaptar su modelo de FP a la norma estatal, que se aprobó desde el año 2005.

Alicia Gómez no duda en calificar de "histórico" y "una oportunidad de oro para el sector turístico" la creación de los denominados centros integrados de Formación Profesional: "Esta figura, si la aplicamos con éxito, va a marcar un antes y un después en Canarias. Son centros territoriales y sectoriales que nos permitirán integrar todos los subsistemas educativos y aunar la formación con el tejido empresarial".
De hecho, los sistemas educativo y empresarial se han dado hasta ahora la espalda en el sector turístico de Canarias. Entre otras razones, por la evolución histórica de esta industria en las islas. Así, entre los años 70-90, el turismo "tiró" de la población rural escasamente formada para cubrir sus necesidades de empleo básico. Entre los 90 y 2000, con los años de bonanza y el boom de la construcción, muchos jóvenes abandonaron los estudios para incorporarse al mercado turístico, que "se rifaba" a los trabajadores sin pedir formación alguna. Mario Cabrera recuerda que "compañeros míos de colegio abandonaron los estudios en octavo de EGB porque entraban en los hoteles y ganaban un buen sueldo. Esta ha sido la parte negativa de la llegada del turismo". Hoy, el presidente del Cabildo de Fuerteventura negocia con la Universidad de Las Palmas de gran Canaria (Ulpgc) la implantación de una cátedra de turismo en la Isla.

También la directora de formación de Hecansa recuerda que "en los noventa, los canarios dejaban Secundaria para irse a trabajar a estos sectores porque el crecimiento era espectacular. Los IES se vaciaron y llenar los cursos ocupacionales en aquella época era un milagro". Y concluye sosteniendo que "hay una corresponsabilidad de todos. Todos somos culpables, formadores y empresarios, porque permitimos que entraran en los hoteles trabajadores sin formación ni tiempo para ir cualificándose como hicimos con sus padres".

La crisis como oportunidad

La crisis está cambiando perfiles y mentalidades y abre nuevas oportunidades para la formación y el empleo en el turismo. Aquel trabajador canario "improvisado" y poco formado está dando paso a un profesional canario cualificado que ya no apuesta por la función pública –entre los años 80-2000 se coparon 100.000 puestos públicos en Canarias-.

Los expertos consideran que el sector turístico, que mantiene el número de visitantes aunque con un gasto por turista menor, tiene capacidad para recuperar los cien mil puestos de trabajo que ha perdido en los últimos años, aunque con perfiles profesionales distintos a los que ha tenido hasta ahora. La Ley de Emprendedores que acaba de aprobar el Gobierno de Rajoy puede, por su parte, contribuir a recuperar parte de la red de microempresas que he perdido peso en la economía canaria y para la que el turismo ofrece una amplia gama de necesidades.

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