14 de enero de 2019
14.01.2019
Fútbol CD Tenerife

Borja Lasso, el futbolista diferente

El flamante fichaje blanquiazul estuvo a punto de dejar el deporte y dedicarse a sus estudios tras un mal año en Segunda B. El sevillano sigue la estela de Juan Mata y dedica el 1% de su salario a paliar desigualdades sociales

14.01.2019 | 00:54
Borja Lasso, en la Ciudad Deportiva del Sevilla.

Una primera vuelta ruinosa

  • El Tenerife cierra la primera vuelta fuera de los puestos de descenso, pero con unos números ruinosos. El empate del Córdoba ante el Rayo Majadahonda (1-1) valió a los blanquiazules para asegurar desde ayer por la mañana que no entrarían en la zona roja, pero el margen se estrecha respecto a las posiciones de emergencia. Así, la victoria se hace obligatoria en el siguiente envite para el representativo, ante un rival directo como el Nástic (este domingo, a las 17:00 horas). El Tenerife llega al ecuador del campeonato con unos dígitos precarios. De hecho, acumula siete puntos menos que la temporada pasada, cuando una trayectoria mucho mejor que la actual se cobró el puesto de José Luis Martí, reemplazado entonces por Joseba Etxeberria. Los grandes males blanquiazules son dos: la falta de gol de sus delanteros de referencia -Nano tan solo ha hecho una diana en lo que va de competición- y su flojera a domicilio. De 33 puntos disputados fuera del Rodríguez López, los insulares han sumado tan solo cuatro. Desde abril de 2018, no ganan como visitantes. Las estadísticas de la primera parte de la liga también confirman a Dani Hernández y a Luis Milla como los futbolistas más utilizados; y a hombres como Joao, Tayron, Ángel Galván, Héctor Hernández o Chilunda entre los más prescindibles. De hecho, alguno de ellos saldrá en esta ventana invernal y ya han recibido noticias a este respecto. Oltra, que acabó muy enfadado con la puesta en escena de los suyos en el Carlos Tartiere, no confirmó el sábado si alguno de los nuevos ya podría debutar frente al Nástic, pero todo apunta a que así será. Pese al largo período de inactividad del que vienen Dos Santos, Coniglio o Borja Lasso, parece seguro que al menos alguno de ellos se estrenará en el compromiso de este próximo fin de semana. Luego, al representativo le espera otro duelo en casa -contra el aspirante Málaga- para cerrar un enero que el propio entrenador catalogó como decisivo. "Es un mes que nos va a decir por qué vamos a pelear", avisó. M. D.

El CD Tenerife ha firmado a uno de los futbolistas por los que más veces pujó, Francisco Borja Lasso de la Vega Gayán, y su contratación en propiedad hasta 2021 ha traído consigo una extraordinaria ola de ilusión en el entorno. Sevillano de 25 años recién cumplidos, el flamante fichaje blanquiazul está convencido de que el equipo irá hacia arriba y trazará la trayectoria alcista que le ha dibujado sobre el papel Víctor Moreno, el gran artífice de la operación, que forjó en un sinfín de conversaciones hasta persuadir al protagonista. "Venir al Tenerife es lo mejor que te puede pasar", fue el mensaje que definitivamente caló en el sevillano.

El nuevo director deportivo del representativo fue quien convenció a Lasso, pretendido por otros muchos clubes de Segunda e incluso también en el extranjero. Se le asoció al Albacete, que no podía llegar a las cifras que entrañaba la operación; y al Granada, al que no le bastó con la presencia en su banquillo de Diego Martínez Penas, quien el año pasado se lo llevó a Osasuna. Al actual jefe del cuadro nazarí se le considera el padre deportivo de Borja, pues con él dio su mejor versión en las filas del filial sevillista.

Para Lasso, su fichaje por el Tenerife es una de las grandes oportunidades de su carrera. Porque no será a préstamo y por la insistencia que el club insular ha puesto en su contratación, que ya persiguió Alfonso Serrano por varias veces y ahora ha conseguido Víctor Moreno, que le ha ofrecido un contrato largo (dos temporadas y media) para que eche raíces en la Isla. Será uno de los grandes baluartes del proyecto y un hombre indispensable en los esquemas de José Luis Oltra, quien enseguida dio luz verde a su incorporación.

Sus virtudes

Las excelsas condiciones de Lasso encarnan a la perfección en el sistema que más gusta al preparador valenciano (4-2-3-1). Pero con este fichaje, el Tenerife firma mucho más que a un mediapunta de postín. Es un jugador diferente, del que esperan en las oficinas del Heliodoro que haga sinergia con la afición desde el primer día y se erija -como antes Milla- en uno de los grandes iconos del equipo. De hecho, Lasso encarna mejor que nadie la ambición y el estilo que abandera Moreno para su emergente y recién comenzada singladura como mandamás de la parcela deportiva.

Borja es un futbolista diferente. Por muchos motivos. Su generosidad, lejos del perfil egoísta de otros muchos compañeros suyos de profesión; su implicación con los más desfavorecidos, su formación académica y su meticulosidad en la preparación física bosquejan a un jugador distinto del resto. Y que se aferra a la oportunidad que le brinda el Tenerife como la gran lanzadera para auparse a la élite tras una experiencia no del todo prolífica en Osasuna (jugó 17 partidos pero no logró el objetivo de mínimos, jugar los play off); y antes, una carrera que no acabó de eclosionar en el primer equipo del Sevilla.

Sea como fuere, a Lasso le ha marcado de forma indeleble su paso por la factoría hispalense. "Esa es mi segunda casa. Allí estuve once o doce años y pasé muchísimo tiempo en los filiales. Conocí mucha gente, hice grandes amigos, me hice mejor futbolista y mejor persona", recuerda cuando se le pregunta por aquella etapa ya finalizada.

"Desde que soy pequeño tengo muchísimos buenos recuerdos, no solo de las finales, también de cuando el Sevilla empezó a abrirse paso entre los mejores y a ganar títulos. El día a día no te permite ser consciente del sitio donde estás, pero yo trataba de valorarlo", cuenta el mediapunta, cuya evolución en la cantera andaluza fue a la par que el crecimiento imparable de su club, que se convirtía entonces en uno de los grandes animadores de la Liga y en protagonista con letras mayúsculas de las competiciones nacionales e internacionales que disputaba.

"Poco a poco fui aproximándome a la dinámica del primer equipo", dice. Y ese es uno de sus grandes valores: la coincidencia con algunos de los mejores futbolistas del Sevilla del último decenio (Kanouté, Carriço, Ben Yedder, Nolito, Jesús Navas...) y haber aprendido de ellos. Y tanto que ha sido así. "Muchas veces me paraba a pensar y miraba a quién tenía al lado. Era el momento que me daba cuenta de que era un privilegiado y que tenía que permanecer siempre con la oreja bien abierta... y aprender de todo".

Pronto, Lasso pasó a ser uno más en aquel Sevilla. Cuando le confirmaron con los mayores, echó la vista atrás y recordó el instante en que estuvo a punto de dar un giro sin remedio. Y es que hubo un día que se le pasó por la cabeza dejarlo todo. "Fue un momento difícil para mí. No estaba cómodo, había acabado mi primer año en el Sevilla Atlético y no había jugado bastante ni había estado al nivel. Y sí pensé en dejar el fútbol y centrarme en mi carrera. Sencillamente, no me veía. Analicé la temporada y veía que en Segunda B no había llegado a la altura que yo mismo me exigía y que necesitaba para dedicarme a esto de manera profesional", confesaba en una entrevista a los medios oficiales de aquel club. En su discurso, llama la atención su madurez.

"Pensé que lo mejor era probar en otro lado. El fútbol es muy bonito pero también te hace perderte muchas cosas, así que me planteé dejarlo a un margen. Al final, todo pasa por algo y el club apostó por mí. Siguió dándome su confianza y Diego [Martínez] insistió mucho para que me quedase. Recapacité y dije que sí".

Lo siguiente fueron un sinfín de experiencias inolvidables y que conforman una auténtica colección de oro para un jugador de solo 25 años. Su logro más grande: un ascenso a Segunda División con el filial sevillista, además como protagonista estelar -con muchos goles- y un juego de muchos quilates que disparó las expectativas esrespecto de él y respecto a aquella generación irrepetible para el club del Pizjuán.

"El momento más bonito de mi paso por la cantera fue conseguir algo que se había logrado muy pocas veces en la historia del club, además con un equipazo. Éramos un grupo de amigos y lo seguimos siendo. De la forma que fue, a los penaltis y a última hora... Subir a Segunda es algo súper complicado y la descarga de adrenalina fue brutal a la conclusión de aquella temporada", afirma.

Ahora, su intención es acumular más éxitos, pero con la elástica del Tenerife. Sus primeras horas como blanquiazul no han podido ser más ilusionantes, con un montón de mensajes en las redes sociales que rezuman entusiasmo de la afición por su venida, prevista para las próximas horas. De hecho, para hoy está prevista su llegada a Los Rodeos. El domingo, hasta podría estrenarse con su nuevo club en el Heliodoro Rodríguez López, donde ya jugó con Osasuna.

En el caso de Lasso -cuentan desde el Tenerife- se dan todos los condicionantes para que triunfe. Un estilo que casa a la perfección con lo que gusta a la feligresía local, la ambición de quien viene buscando desde hace mucho tiempo su gran momento, el conocimiento milimétrico de la categoría y unas condiciones que justamente son los que le falta al Tenerife para ser más incisivo en estos momentos cruciales de la temporada. Pero de Borja se valora no solo su pasión por el fútbol sino también sus valores como deportista. Hace tan solo unos meses, el jugador andaluz se sumaba a la iniciativa de Juan Mata, que decidía donar un 1% de sus emolumentos a causas justas y animaba a otros futbolistas profesionales a que siguiesen su camino.

En Lasso, la influencia de su familia y los consejos de sus más próximos -también los de su agente, Álvaro Torres- son decisivos para entender su carrera. No en vano, fue su madre quien le animó a embarcarse en esta carrera solidaria. "Después de haber firmado un nuevo contrato profesional con el Sevilla, me planteó algo así como: ¿Borja, por qué no donas una parte de lo que tienes a los más necesitados? Y a la semana leí lo de Mata. Pensé que era lo más apropiado. Por eso, me sumé".

Lasso arriba este lunes con la ilusión intacta, el convencimiento de que el Tenerife levantará el vuelo y unas ganas inmensas de iniciar el reto que le propone Moreno. El club le ve como uno de los grandes líderes que le falta al representativo. Y la afición, como aquel futbolista que tantas veces se resistió y al que, por fin, echó el lazo.

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