09 de enero de 2019
09.01.2019
Fribourg Olympic6672Iberostar Tenerife

Se complica más de la cuenta

El Iberostar Tenerife sufre en demasía en su visita al Fribourg en un encuentro en el que llegó a ir 19 puntos arriba (36-55, 26') pero en el que se dejó remontar hasta el punto de ver peligrar su victoria

09.01.2019 | 01:18
Se complica más de la cuenta

Un sufrimiento innecesario para el final esperado. El Iberostar Tenerife sacó adelante ayer su visita al Fribourg con más complicaciones de las esperadas, tanto por la imagen que había dado apenas 55 horas antes frente al Unicaja, por la calidad del rival (solo suma dos victorias en Champions) y por lo encarrilado que llegó a tener el choque (36-55). Sin embargo, al cuadro lagunero se le fundieron los plomos y no supo cerrar el choque a tiempo, dando alas a un rival que poco a poco fue limando su desventaja hasta situarse a solo dos puntos en algunas ocasiones, la última de ellas a poco más de un minuto de la conclusión. La gran actuación de Colton Iverson (23 puntos y 11 rebotes para 30 de valoración) y la aparición de Davin White en el epílogo del choque (cuatro libres en los dos minutos finales) evitaron un susto mayor y certificaron el noveno triunfo aurinegro en esta BCL, resultado positivo que a falta de cuatro jornadas prácticamente asegura (como mínimo) la presencia isleña en los octavos de final.

Le costó de entrada al Iberostar Tenerife contener a Babacar Toure, ya fuera en el uno contra uno o tras rebote ofensivo. El pívot senegalés hizo los seis primeros puntos del Fribourg (6-6) frente a un conjunto canarista que también cargó dentro para tratar de producir. Y lo hicieron los aurinegros en especial por medio de Iverson -también seis puntos- para el 6-10. Pese a que los locales trataron de correr y sacaron tajada de los puntos de Mladjan (11-10), el cuadro lagunero no perdió la paciencia y gracias a un par de buenas circulaciones llegó por delante en el electrónico al final del primer periodo (13-18).

Atado en corto Toure, dominando por momentos el rebote ofensivo y gracias a la aportación de la segunda unidad (donde Gillet firmó una oscura y a la vez notable labor en los dos lados de la cancha), el equipo tinerfeño fue ampliando poco a poco una ventaja que llegó a ser de 13 puntos mediado el segundo cuarto (13-26). Ante la ausencia de acierto exterior alguno, el cuadro lagunero tiró de defensa (el Fribourg estuvo casi seis minutos y medio sin anotar una sola canasta en juego), y en ataque encontró en Sebas Saiz un enorme filón, ya que el madrileño supo definir perfectamente tanto en el uno contra uno como en el pick and roll (19-30).

Los isleños parecían tener el choque totalmente controlado, pero empezaron a acusar su mala puntería desde el arco, permitieron varios rebotes ofensivos (seis en todo el cuarto) y no pudieron evitar que los suizos corrieran en un par de ocasiones. Casi sin darse cuenta el Iberostar había encajado un parcial de 13-4 con el que los helvéticos se metían de lleno en el partido (28-32). Solo los dos triples finales de Gillet y Beirán hicieron que la renta canarista se quedara en la decena al intermedio (28-38).

Quizá espoleado por el buen final del segundo acto, la puesta en escena de los tinerfeños en el tercer periodo fue notable. Los canaristas siguieron sumando desde el perímetro (triples de Beirán y San Miguel), y pese a la respuesta de Mladjan, los de Vidorreta se encomendaron a la superioridad física de Iverson (autor de ocho puntos y cuatro rebotes para 13 de valoración en el tercer periodo) para disparar su renta hasta los 19 (36-55, 26') y dejar prácticamente sentenciado el duelo.

Pero inexplicablemente a partir de ahí los isleños perdieron el rumbo por completo y dieron vida al Fribourg. Los suizos se aprovecharon de la mala selección de tiro de los isleños (de nuevo varios errores en el triple) y fueron rebañando poco a poco su desventaja gracias a sumar desde el tiro libre (7/8 en el cuarto) para afrontar el último periodo solo 10 abajo (47-57). En esos 10 minutos finales el Fribourg logró meter el choque en un correcalles que terminó de desconcertar a los laguneros, que además de ver como su rival se acercaba peligrosamente en el marcador (55-61), comenzaron a desesperarse ante la defensa al límite debajo del aro por parte de los helvéticos y que tuvo la anuencia por parte de los colegiados. Así, varias acciones estelares de Roberson dejaron el partido en un pañuelo (63-65) con algo más de dos minutos por jugarse.

Si el sostén canarista había sido hasta ese momento Iverson, en ese inesperado momento crítico fue Davin White el que salió al rescate del Iberostar. El de Phoenix había firmado hasta entonces un duelo bastante discreto, pero asumió la responsabilidad cuando peor lo pasaban los suyos. Primero forzó una falta, luego sacó otra personal de tres tiros, posteriormente firmó una penetración de su sello a brazo extendido, y finalmente (y tras alguna ayuda previa del omnipresente Iverson), robó un balón y anotó un último tiro libre para darle la puntilla al Fribourg, y por consiguiente atar una victoria más costosa de lo esperable.

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