07 de enero de 2019
07.01.2019
Baloncesto
Unicaja 6178Iberostar Tenerife

Oro, incienso... y casi la Copa

Pese a un engorroso inicio, el Iberostar Tenerife se regala un aplastante triunfo de postín en la pista del Unicaja y da un paso casi definitivo para hacer efectiva su tercera participación copera consecutiva

07.01.2019 | 01:54
Gillet captura un rebote ante Iverson.

No podía elegir mejor día, el de Reyes, el Iberostar Tenerife para lograr su primer triunfo en el Martín Carpena. Una cancha hasta la fecha inaccesible para los aurinegros (ocho derrotas) pero que ayer se rindió ante la evidencia de un conjunto, el de Txus Vidorreta, que pese a encontrarse tremendamente incómodo durante algo más de un cuarto, nunca perdió la compostura y poco a poco fue acogotando a un Unicaja que por momentos acabó pareciendo un pelele a manos del conjunto lagunero. Hasta por 20 puntos llegaron a dominar los aurinegros en el marcador.

Pese a un manifiesto desacierto inicial en el tiro (los aurinegros llegaron a estar con un 3/18), un rosario de balones regalados (siete pérdidas en el primer cuarto) y que el Unicaja amagó con irse en el marcador (15-9), el Iberostar se aferró a una gran solidez en defensa (con Iverson como guía principal), un gran trabajo en el rebote, y a una notable paciencia ofensiva que le permitió encontrar la mejor opción para mirar el aro. Y ahí, sin cegarse nunca en el tiro de tres puntos, los laguneros le fueron dando la vuelta a la tortilla poco a poco para arrinconar a su rival. Un cambio de tornas en el que mucho tuvo que ver no solo el citado Iverson, sino también un Davin White que, de un plumazo, rescató su versión más desequilibrante en ataque. Fuero como una especie de regalo a semejanza del oro y el incienso. El tercer elemento, el medio billete para la Copa del Rey que ayer sacaron los laguneros a dos jornadas para el término de la primera vuelta.

Pero a pesar de la holgura con la que acabó ganando e incluso el 2-5 inicial, los primeros compases del choque no resultaron nada sencillos para los isleños. Y es que el Unicaja ahogó muy bien las intentonas laguneras para producir en el 2x2, un recurso en el que sufrió más que nadie Lucca Staiger, cuyos pases no encontraron destinarario en varias ocasiones. En el otro lado los interiores aurinegros también se vieron rebasados. Abromaitis con las fintas de Wiltjer y Niang con el poderío físico de Lessort, al que sus compañeros buscaron continuamente (8-5). Los isleños se fueron hasta las siete pérdidas en el primer acto, y aunque se vieron beneficiados del nulo acierto exterior de su rival (0/6) y de que se supo guardar muy bien de las faltas pese a meterse en bonus en cuatro minutos, en ataque los de Vidorreta apenas existieron.

Poco varió la situación con la puesta en escena de Iverson, que por mucho que insistió sobre Shermadini, apenas pudo producir a cuentagotas (10-9). Un triple de Waczynski (15-9, 11') supuso e peor momento para los tinerfeños, que recurrieron a su segunda unidad para salir del atolladero. La presencia física interior de Iverson, un triple de Gillet y sendas penetraciones de Bassas y White, lideraron un parcial de 2-12 que daba de nuevo la delantera a los canarias (17-21). Beirán no lograba sacar ventajas en el poste, pero a cambio el Iberostar apretó los dientes atrás y solo permitió que su rival anotara desde el tiro libre. Así, durante casi siete minutos. Y aunque gracias al 4,60 los locales invirtieron el signo del electrónico (22-21), entre un inmenso Iverson y cinco puntos de San Miguel, el Iberostar se fue al descanso con su mayor renta hasta ese momento (22-30) tras un parcial de 0-9.

Había advertido Vidorreta que no le importaría moverse en medio de un ritmo alto, pero también resultaba evidente que en medio del fango no le iba mal a los suyos. Controlando el rebote (24 a 12), detenido el contador de pérdidas (ni una en el segundo acto), y con Iverson (seis puntos y siete rebotes) liderando ese trabajo sucio, le bastaba. Pese a que a la vuelta de vestuarios el Iberostar amagó con volver a la inseguridad ofensiva del arranque (tres pérdidas en dos minutos y medio para el 28-32), la providencial aparición de Beirán (ocho puntos seguidos y un robo) fue clave para los isleños (28-40), que a partir de ahí aceptaron un cambio de registro. Variación de estilo que metió el encuentro en un intercambio de canastas en el que aguantaron a la perfección los isleños, ya que atrás supieron sufrir para hacer frente a los centímetros que dispuso en pista Casimiro, y delante porque Staiger estuvo atinado desde la media distancia y White le empezó a coger gustillo al partido (triple para acabar el cuarto con 43-55).

Lejos de dejar que su rival saliera de entre las cuerdas, el Iberostar redobló esfuerzos en el inicio del último acto. Con Niang sujetando a la perfección (generalmente por anticipación) a Shermadini y a Lessort , y con Bassas penetrando a su antojo, un 0-6 disparó a los de vidorreta hasta el 43-61 (33'). De nada sirvieron las zonas de Casimiro, ya que White, bien desde el perímetro o bien penetrando aplacó cualquier tímido intento de reacción local (49-64). Cinco puntos seguidos del combo de Phoenix (ayer siempore como escolta) dispararon a los laguneros hasta el +20 (49-69) en lo que prácticamente significaba la sentencia definitiva con menos de cinco minutos por jugarse. Par de apariciones más de Iverson, un mate de Abromaitis y un triple final del propio White le pusieron la rúbrica a un sobresaliente encuentro que, en forma de autorregalo, le sirve al Canarias para tumbar otro particular muro y, de paso, acercarse a la Copa del Rey de Madrid.

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