16 de septiembre de 2018
16.09.2018
Fútbol CD Tenerife
CD Tenerife 01Reus
 

Otro duro golpe a un Tenerife negado

El equipo blanquiazul sufre una cruel derrota a manos de un afortunado Reus que fue superado y dominado con creces por su rival

16.09.2018 | 01:27
CD Tenerife-Reus
Falta de puntería arriba y vulnerabilidad máxima atrás.

El CD Tenerife sigue gafado. Pocos méritos más puede contraer un equipo para marcar de los que hizo ayer, especialmente durante la primera hora de partido, un conjunto chicharrero que sigue encajando golpes sin que sea capaz de encontrar la fórmula para repelerlos. Ayer generó infinidad de ocasiones de gol por falta de puntería y por el buen hacer del meta Édgar Badía. El resultado, una nueva derrota. Con cinco jornadas de Liga sin ganar y eliminado de la Copa del Rey, la preocupación se dispara y la ilusión con la que se comenzó el curso toca ya casi fondo.

Todo ello, a pesar de que la imagen que ofrece el Tenerife sobre el césped no es como para echarlo a los leones ni mucho menos pero los resultados mandan y los malos restan confianza y autoestima. Una combinación peligrosísima si no se ataja a tiempo. En el deporte de competición no todo lo que lleva al éxito es talento y condiciones físicas, también juega ahí un papel relevante la mentalidad. Y este es el momento de que Etxeberria y sus hombres demuestren esa fortaleza psicológica necesaria para salir de trances como este.

Con la necesidad imperiosa de lograr su primer triunfo, el cuadro insular encaraba su segundo partido de liga en casa con un nuevo once diferente. Héctor Hernández ocupaba la vacante del lesionado Samuel Camille y Undabarrena acompañaba en el doble pivote a Luis Milla. Por delante, Suso y Naranjo en las alas, com Malbasic en la punta y Bryan Acosta en la media punta. Y pareció desde el inicio haber dado con la tecla Eteberria. Porque se vio a un Tenerife intenso, agresivo y voraz, lo que el entrenador vasco quiere de sus jugadores. Sin embargo, durante el primer cuarto de hora de partido también se comprobó que el maleficio cara a la portería contraria seguía vigente.

Porque la escuadra chicharrera dispuso de hasta cuatro ocasiones manifiestas de gol en los diez minutos iniciales del choque. En los que volvía a hacérsele la portería de hockey, tal y como había expresado Etxeberria el día anterior, a los futbolistas del conjunto canario. Malbasic fue el primero que probó fortuna, con un trallazo de desde fuera del área que detuvo con muchísimos problemas Edgar Badía (5'). El portero del Reus se convertiría en un héroe para los suyos en las siguientes acciones de ataque de los locales. Después de que Suso no acertara entre los tres palos con un remate, tras recoger un rechace de la zaga visitante, el meta barcelonés se impuso a Malbasic en un mano a mano (9') y luego sacó de puños un disparo de Naranjo al palo corto (10').

El Tenerife no dejaba respirar a su rival. La presión sí le funcionaba esta vez para robar y atacar con velocidad por cualquier hueco que encontraran en la retaguardia contraria. Las oportunidades siguieron presentándoseles a los blanquiazules y Bryan desperdiciaba dos casi de manera consecutiva, primero con una volea desde el vértice del área (25') y posteriormente, con un golpeo intencionado, que al igual que en el anterior, encontró como respuesta una providencial mano de Edgar Badía (29').

Hasta ese instante, el choque había sido un monólogo de los anfitriones, quienes una vez más debía luchar contra el infortunio en la definición de sus jugadas. Mientras tanto, el Reus sobrevivía como podía pero sin perder la compostura ni el orden. De hecho el tramo final de la primera mita fue suyo. Aprovecharon el desgaste de sus adversarios en los minutos previos y lograron sacudirse de ese dominio asfixiante. Gracias a ello empezaron a circular el balón con cierta fluidez y casi encuentran oro. Mario Ortiz centró desde la izquierda y Carbonell no supo rematar cuando se encontraba solo y con todo a su favor para marcar (38'). Aún iban a contar con una ocasión más antes del receso. Pero Dani Hernández adivinó las intenciones de Gus Ledes en una falta lejana con la que trató de sorprender al cancerbero hispano-venezolano (44').

En el arranque de la segunda mitad no fue vio a un Tenerife tan superior, es más, el Reus trataba de buscar la portería blanquiazul con más decisión. Después de que Bryan probara desde fuera las manos de Badía (49'), Juan Domínguez no pudo cabecear con eficiencia un córner sacado por Ortiz (52').

El Tenerife recuperó la iniciativa en el juego y empezó a percutir de nuevo con insistencia, aunque cada vez con más precipitación, a medida que se iba consumiendo el tiempo. Nano entró en lugar de un inoperante Naranjo para dar más mordiente arriba a su equipo. Y muy pronto tuvo su oportunidad de marcar pero su ubicación no era la más idónea para rematar y atajó el portero rival (56'). A Suso le faltó fuerza en un disparo desde el borde del área (64') y Montañés, recién incorporado al partido, tampoco acertó en la culminación de una gran jugada del tacuense (67'). Un minuto después, Carlos Ruiz tuvo en su cabeza el 1-0, pero se marchó ligeramente alto su testarazo. Y de un asedio absoluto de los locales a su rival llegó el tanto del Reus para confirmar que este Tenerife está negado. Alfred recogió un balón en el segundo palo, tras un saque de esquina, y anotó un tanto tan injusto como doloroso para los isleños. Con más obligación que fe y entusiasmo, los de Etxeberria intentaron reponerse del mazazo pero de nuevo habían sido víctimas de una gran crueldad y su abatimiento tras el gol catalán no les permitió casi ni crear una ocasión más de verdadero peligro.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
anteriorsiguiente