12 de agosto de 2018
12.08.2018
Fútbol CD Tenerife

Memorias de África

Chilunda espera seguir en el Tenerife la misma senda que El Gharef, Kome y Amath

12.08.2018 | 00:14
Memorias de África

Pese a la cercanía geográfica con África, pocos son los futbolistas de aquel continente que han debutado en las filas del representativo. El último en incorporarse al club es Shabaan Idd Chilunda, aún desconocido para la mayoría de la afición y que proviene del Azaam, que considera un hito en su propia historia la cesión del tanzano al Tenerife. No en vano, podría reportarle hasta 400.000 euros si los blanquiazules se quedan en propiedad con sus derechos federativos. Para ello, el delantero habrá de brillar al nivel que lo hicieron otros africanos en la entidad, el último Amath N'diaye, senegalés que también llegó a préstamo (por el Atlético de Madrid).

Antes que el atacante de ébano, destacó sobremanera Daniel Kome, camerunés, que consiguió inscribir con letras de oro su nombre en la historia del Tenerife. De hecho, se le recordará siempre por su gol en Montilivi, un logro que valió el pasaporte para subir a Primera por última vez. No obstante, quien abrió la senda fue el marroquí Hachem El Gharef, musulmán devoto que casi se pierde la foto con sus compañeros en su primer gran partido porque se quedó rezando en la caseta. Aquel día fue providencial y su actuación ante el Mollerusa despejó todas las dudas que había suscitado su contratación, fruto de una recomendación del directivo Eugenio Ibáñez, como así recuerda el periodista Luis Padilla.

También bajo presidencia de Javier Pérez llegaron los sudafricanos Nyathi y Motaung, que dibujaron unas altísimas expectativas a su llegada. El segundo de ellos tuvo un fatídico final, pues poco tiempo después de cerrar su corta etapa en la institución falleció a los 31 daños e edad, arruinado y víctima de una misteriosa enfermedad. La fatalidad siempre persiguió al profesional sudafricano, que llegó a ser partícipe de los gloriosos tiempos de la UEFA.

El catálogo de africanos lo completa Jouini, que no tuvo la suerte que los demás y se sumó a la larga lista de apuestas frustradas de Alfonso Serrano. Apenas participó y, cuando lo hizo, no se encontró cómodo. Tan solo marcó dos goles y se marchó de vuelta a Túnez. Igualmente de origen africano eran Kitoko, aunque jugó bajo bandera belga; y el guardameta Razak Brimah, que dejó mejor impronta personal que deportiva. Su protagonismo fue residual.

Ahora, llega el turno de Chilunda. Sus goles con el Azaam presagian un futuro prometedor para el tanzano en su primera experiencia europea. Etxeberria le ve como un delantero capaz. Lucirá el 17.

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