06 de mayo de 2018
06.05.2018
Fútbol CD Tenerife

Otro golpe a un Tenerife aturdido

El Tenerife se aleja de manera casi definitiva de su objetivo tras igualar con el Almería y encadenar su cuarto partido sin conocer la victoria. El equipo blanquiazul vuelve a sufrir una expulsión y a quejarse del árbitro

06.05.2018 | 02:42
Otro golpe a un Tenerife aturdido
Otro golpe a un Tenerife aturdido

Las esperanzas del Tenerife por lograr el propósito que se marcó el inicio de la temporada son ya casi imperceptibles. Porque encadenó su cuarto partido sin ganar. Más allá del resultado, que aleja casi de manera definitiva al representativo de su objetivo, lo peor fue la imagen de un conjunto blanquiazul que ve cómo la remontada que llevó a cabo desde la llegada de Joseba Etxeberria se ha ido al traste en las últimas jornadas. Solo el corazón de sus jugadores evitó un mayor castigo ayer tras un partido en el que el Almería vino a la Isla para intentar arañar algo positivo y lo hizo, e incluso pudo sacar algo más de provecho, a tenor de las facilidades que dio su rival, sin fluidez en su juego y más permisivo de lo habitual en la contención.

Y es que el fútbol de los canarios dejó en esta ocasión mucho que desear. Se perdió el patrón por el que sí sabían guiarse hace un mes y hasta gastaron la inspiración goleadora. De hecho dejó de perforar la meta contraria por primera vez después de siete jornadas. Son síntomas de un equipo entregado, al menos mentalmente, porque el compromiso y la generosidad en el esfuerzo sí que la conservan. De nuevo, hubo quejas hacia el árbitro por dos posibles penaltis no señalados y por algúna decisión más.

Etxeberria decidió mantener prácticamente el mismo once que cayó en Vallecas la jornada anterior, con la salvedad de la inclusión de Camille en el lateral izquierdo en detrimento de Iñaki Sáenz. Salió enchufado el Tenerife a pelear por tres puntos que le permitieran mantener la esperanza de alcanzar aún una de las plazas de play off. Enfrente, un Almería también necesitado, aunque por motivos diferentes. Comenzó dominando el cuadro isleño, si bien su rival dejaba claro en cada acción que le iba la vida en este envite. Con dos equipos entregados en la brega era de prever que el juego se interrumpiera a menudo, como así ocurrió. En ocasiones, los contendientes abusaban del pelotazo, lo que contribuía aún más a empeorar la estética del choque.

Entre tanto despropósito apareció como un oasis la primera oportunidad de gol del encuentro. Sus protagonistas fueron Luis Pérez, con un centro preciso, y Víctor Casadesús, cuyo testarazo se le marchó fuera (10'). El equipo andaluz dispuso también de una opción para marcar pero Hicham se lió cuando se había quedado solo en la frontal del área tinerfeñista y disparó sin fuerza a las manos de Dani (18'). Y justo en la jugada siguiente Suso pudo anotar un golazo a poco que su volea, con la izquierda, hubiera ido unos centímetros más abajo.

Fueron minutos de cierto interés que aderezaron la primera parte junto a un tanto anulado a Carlos Ruiz, por fuera de juego (38') y un disparo lejano de Milla que tampoco encontró premio (41'). Aunque antes de finalizar el período inicial se pidió penalti por parte de los jugadores e hinchada local al apreciar mano de un visitante en su área. Mucho tenía que mejorar el Tenerife si quería sacar algo positivo de este partido, ya que solo le valía la victoria y su bagaje ofensivo no estaba siendo suficientemente bueno como para merecer algún gol.

El Tenerife salió algo dormido tras el descanso. Le seguía faltando chispa a sus jugadores, quizás castigados moralmente por esas tres últimas derrotas. Etxeberria optó por meter más dinamita arriba con la inclusión de Filip Malbasic para que el serbio acompañara a Casadesús arriba. El sustituido fue Alberto, cuyo espacio en el centro del campo ocupó Bryan Acosta, que tuvo que retrasar su posición y que antes había protagonizado un lanzamiento que hizo lucir a René (48').

Pero no mejoró la escuadra chicharrera, cada vez menos fiera. Incluso el grupo de Fran Fernández buscaba llevar la iniciativa en ocasiones. Mula, desapercibido en todo el encuentro dejó su lugar en el campo para que ingresara Montañés, otro movimiento con intenciones de mejorar la circulación de balón de los anfitriones. Pero ni por esas. Este Tenerife no era el de otras tardes en el Heliodoro. Aún así lo intentaba a través de coletazos esporádicos, como dos casi consecutivos de Suso mediada la segunda mitad. En el primero remató contra el lateral de la red (67') y en el segundo, progresó hasta sacar un servicio a Malbasic, que no pudo llegar para rematar en condiciones (70').

La segunda cartulina amarilla de Bryan Acosta obligó al Tenerife a jugar el último cuarto de hora con un hombre menos. Pero ese inconveniente lo espoleó de manera especial y comenzó a montar ofensivas, sobre todo, a través de un Malbasic más animado que otras veces. Hubo más corazón que cabeza en esos minutos finales, que unido a la falta de energía, por el desgaste de ese propio envite y también de la competición, motivó que no consiguiera marcar el equipo insular. Eso sí, ocasiones más claras incluso las tuvo el Almería en esos momentos locos y definitivos del enfrentamiento. Hasta en dos ocasiones se encontraron los andaluces solos con el balón controlado a escasos metros de la meta local y en una el tiro de Pozo dio en Carlos Ruiz y salió fuera y en la otra, que se produjo en el último suspiro del choque, Nano tampoco acertó a bocajarro, aunque esta vez sería Dani el que salvaría del tanto a los suyos con un paradón en la misma línea de gol.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Noticias relacionadas

anteriorsiguiente