13 de abril de 2018
13.04.2018

La lesión de Allen, baja el resto del curso, puede obligar a otro fichaje

12.04.2018 | 23:56
Allen, en el banco.

Al Iberostar Tenerife le crecen los enanos en el momento de la verdad. A las dos derrotas seguidas (Unicaja y Delteco) que le descabalgan un tanto de los puestos de play off, los isleños ven ahora como su rotación queda mermada por la lesión de Rosco Allen. El húngaro cayó mal en un balance defensivo en el minuto 27 y se fracturó el cúbito y el radio de su brazo derecho. Lesión de gravedad que le tendrá fuera de las pistas (pese a que en teoría no requerirá de intervención quirúrgica) unos dos meses y medio.

O lo que es lo mismo, Katsikaris no podrá contar con uno de sus cuatros en lo que resta de curso, independientemente de si los canaristas acaban metiéndose o no en las eliminatorias por el título. Esta baja hace que en el puesto de ala pívot solo quede Tim Abromaitis. Sobre el papel el cuadro lagunero podría fabricar un parche colocando a Javi Beirán para esta rotación, aprovechando que ahora mismo dispone (sin Allen) de otros 12 jugadores para completar cada convocatoria. Sin embargo, el renqueante estado físico de Mateusz Ponitka, ahora fuera de combate por culpa de un esguince de tobillo, no da muchas alternativas al técnico griego para que la posición de tres no quede desguarnecida. Eso abre la puerta a un fichaje que debe ser nacional o comunitario.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
anteriorsiguiente