11 de abril de 2018
11.04.2018

Prohibido fallar para continuar vivo

El Iberostar busca, ante el Delteco, un triunfo con el que no alejarse del octavo lugar

12.04.2018 | 00:14
Prohibido fallar para continuar vivo

Datos

  • Triples como salvoconducto: En sus últimos cuatro partidos el Iberostar ha ahondado en uno de sus grandes debes, el porcentaje de acierto en el tiro de tres, ya que apenas llega a un 29,12% de efectividad (30/103). Una deficiencia que ya quedó patente en el duelo de la primera vuelta, cuando los canaristas únicamente anotaron nueve de sus 36 lanzamientos desde el 6,75 en lo que acabó siendo una de sus grandes sangrías para el 89-70 final. El del Valencia, que el domingo le hizo 22 canastas de tres a los donostiarras (el mejor registro histórico de la competición), debe ser el mejor ejemplo.
  • Ahora le toca a Akognon: En la novena jornada Jordan Swing acabó su duelo contra el Joventut con un -11 al hacer 0/5 en tiros de campo, cometer tres pérdidas y cinco personales. El pasado domingo Josh Akognon igualó este registro tan negativo empujado en buena medida por su 0/6 en triples. Ambos son los peores registros de este curso en la Liga Endesa. Swing se resarció a la jornada siguiente con 21 créditos de valoración (16 puntos, 373 en triples y seis rebotes) en el triunfo ante el Fuenlabrada. Ahora le toca a Akognon sacarse la espinita. "Es el único jugador que tenemos capaz de generarse sus propios tiros, y está muy dolido", señalaba ayer Fotis Katsikaris.

Un partido marcado en rojo, un encuentro para sumar sí o sí. Esa debe ser la única consigna grabada a fuego hoy en los jugadores del Iberostar Tenerife si desean mantenerse vivos en la lucha por jugar de nuevo el play off por el título. Tras no haber sido capaz de sorprender al Unicaja, rival directo, los aurinegros reciben al Delteco Gipuzkoa, un conjunto de la zona media-baja de la tabla, a un paso de la salvación virtual y que sobre el papel debería sucumbir en Los Majuelos ante el empeño canarista por mantener intacta la capacidad de progresión que ha exhibido estos últimos años.

Pese al teórico cartel de favoritos deben lidiar los aurinegros con dos aspectos que no son irrelevantes. Por un lado, la necesidad de mejorar en la parcela ofensiva, en la que los tinerfeños no terminan de dar con la regularidad necesaria. Los 62 puntos anotados en Málaga, el reciente discreto porcentaje en el tiro de tres puntos, o el gran número de pérdidas cometidas en los últimos partidos son las principales vías de agua a tapar para afrontar con garantías este tramo final de la fase regular. Y por el otro, lo mermado que llega físicamente a este compromiso el conjunto tinerfeño, con una lista de damnificados en la que destaca la baja segura por un esguince de tobillo de Mateusz Ponitka, por números y sensaciones el líder de los de Katsikaris. A la baja del polaco se añaden las dudas de otros dos hombres, Fran Vázquez y Tim Abromaitis. El gallego ya se perdió el duelo del Unicaja por culpa de un virus que hasta los llevó al hospital, mientras que el norteamericano se ha visto también afectado por vómitos en los últimos dos días.

Esta circunstancia, y pese a la también notable baja de Henk Norel en los visitantes, hace que uno de los aspectos en los que teóricamente debía ser superior el cuadro isleño, el del fondo de armario, se equilibre sustancialmente. Una limitación que además puede poner en serios aprietos a los laguneros para contener el rebote de su rival. Los donostiarras, sin ser los más altos ni los más potentes en el plano físico, son los más prolijos de toda la competición debajo de los aros, con casi 38 capturas por encuentro, y hoy, con Vázquez y Abromaitis a medio gas, y sin Ponitka (13,6 rebotes entre los tres), el Iberostar queda medio al descubierto para esta batalla. Ya en el duelo de la primera vuelta salieron airosos los de Fisac (34 a 29) por lo que para esta noche se hace más que obligado un redoble de fuerzas por parte del resto.

Para que esa batalla por el rebote tenga la menor incidencia posible, lo más sencillo, en cierta medida, es el acierto ofensivo. Más prestaciones de cara al aro contrario especialmente en lo global. Los 68,5 tantos que promedian los aurinegros en sus últimos cuatro encuentros son casi sinónimo de derrota por más que los laguneros se hayan situado de nuevo como el conjunto que menos puntos recibe de toda la Liga Endesa. Para contener lo que seguro producirán hombres como Cherry, Van Lacke y Swing habrá que irse a 80. Eso, o casi despedirse del play off.

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