08 de marzo de 2018
08.03.2018
UCAM Murcia6671Iberostar Tenerife
 

El campeón tira de paciencia

El Iberostar saca una renta de cinco puntos para el duelo de vuelta contra el Murcia tras no haber perdido los nervios en tres parciales de los pimentoneros

08.03.2018 | 03:46
El campeón tira de paciencia

La paciencia y la defensa, las mejores aliadas del Iberostar Tenerife. En un partido, como se preveía, trabado y cargado de imprecisiones, el cuadro lagunero tiró de templanza y de buenas prestaciones atrás para dar un gran paso en su propósito de eliminar al UCAM Murcia y meterse en los cuartos de final de la Basketball Champions League. Calma para no perder los nervios en un mal arranque (12-4) y en otros dos parciales de los locales ya más avanzado el choque (13-1 para el 31-24, y 7-0 para el 48-51); y solidez cerca de su aro para hacer que cada ataque de su rival en casi todo el último cuarto se convirtiera en un ejercicio casi imposible de llevar a cabo. Solo un mal epílogo en los dos lados de la cancha impidió a los de Katsikaris (ganaban 60-71 a 53" del final) traerse para el duelo de vuelta una renta mayor, colchón que acabó siendo de solo cinco tantos, completamente enjugables a poco que los aurinegros no estén dentro de seis días igual de equilibrados que ayer.

El arranque de partido aurinegro fue desalentador. Los de Katsikaris acumularon pérdidas y malos tiros exteriores lo que les llevó a no estrenar su casillero hasta el sexto ataque y después de más de tres minutos de encuentro (5-2). La apuesta del técnico heleno por situar de entrada a Borg sobre Oleson no estaba saliendo, a lo que se añadía que los isleños dejaban escapar varios rebotes debajo de su aro y encima se mostraron en un par de ocasiones muy flojos en la defensa del uno contra uno. Sin tampoco estar extremadamente acertado, el Murcia se percató de la continuación de la caraja ofensiva (respecto al partido del domingo contra el Andorra) de los laguneros y logró su primera renta significativa (12-4). Hasta seis minutos estuvieron los tinerfeños con una sola canasta en juego, si bien la entrada en cancha de la segunda unidad dio otra aire sal Iberostar. Mucho más sólidos atrás, los aurinegros pudieron correr (con Bassas de estilete) para al menos producir desde el libre, y cuando tuvieron que jugar en posicional o bien se aprovecharon de su presencia en el rebote ofensivo, o bien encontraron a un Beirán en su versión más inteligente, con dos puertas atrás y un triple que ponía fin a un pobre 0/6 (12-15, 10').

El acierto del madrileño desde el 6,75 tuvo continuidad en las manos de Bassas y Vasileiadis (18-23), si bien esa mayor alegría ofensiva no tuvo correspondencia atrás, con acciones desequilibrantes de Rojas y penetraciones demasiado sencillas de Urtasun. Ni el tiempo muerto de Katsikaris detuvo la sangría, que llegó hasta un 13-1 (31-24, 16'). Momento delicado (más de cuatro minutos sin producir en juego) que solventaron los isleños con un robo y mate de Ponitka, la eficacia de Abromaitis, y con dos contundentes acciones bajo el aro de Tobey. Suficiente para incluso irse en ventaja al descanso (36-38).

El parón no hizo que el Iberostar cortara su tendencia de los minutos anteriores y gracias a un par de buenas defensas (con Tobey haciéndose grande) y, sobre todo el acierto exterior de Abromaitis (dos triples) y San Miguel logró disparar su ventaja hasta la decena (41-51). Ni con un tempranero tiempo muerto de Ibon Navarro lograba el Murcia detener un parcial que llegó a ser de 7-23. El partido estaba para dejar casi sentenciada la eliminatoria, pero ahí el cuadro lagunero se lió. Torpón en ataque y falto de contundencia al otro lado de la cancha, los aurinegros recibieron un 7-0 que metía de lleno a los locales en el encuentro (48-51). Al rescate salió Bassas con cuatro tiros libres seguidos, y también Vázquez, que por momentos le ganó la partida en ambos aros a Delía (48-56). Con discontinuidad en la producción y algunos errores absurdos e innecesarios, los de Katsikaris habían llegado al último cuarto en franquicia (50-56).

Y ahí, en esos diez minutos finales, los aurinegros sacaron a relucir sus mejores cualidades defensivas. Ese esfuerzo extra que tanto echó en falta su técnico en el duelo del domingo contra Andorra. Poco o nada importó que varios ataques resultaran deficientes, ya que los laguneros ahogaron por completo las acciones ofensivas de su rival. Hasta tres minutos estuvieron sin anotar los locales contra un equipo, el aurinegro, que sumando a cuentagotas iba aumentando poco a poco su renta. Dos libres de Abromaitis tras una buena circulación. Las acciones de Beirán en el poste sacando ventaja para Vázquez o desequilibrando a Benite, y también una contra finalizada por Tobey. Los tinerfeños se colocaron 11 arriba (56-67) que bien pudieron ser 13 si Beirán no se pasa de frenada en una contra.

Faltó un buen final

Pero como ya le había sucedido previamente, a los de Katsikaris les faltó algo más de continuidad delante para que el Murcia claudicara. Una pérdida de San Miguel que acabó en antideportiva, un triple precipitado sin rebote de Abromaitis, e incluso otra antideportiva del propio ala pívot. Casi pecata minuta porque los isleños, gracias a su solidez detrás, lograron mantener intacta su ventaja tras dos tiros libres de Ponitka con solo 53 segundos por jugarse (60-71). A la desesperada, los pimentoneros se encomendaron a Benite, que con dos triples (a lo que se unió una ligera desconexión prematura de los canaristas), dejó la eliminatoria en un puño para el partido de vuelta. El Iberostar Tenerife tiene más cerca los cuartos de final, pero para alcanzarlos deberá pasar, dentro de seis días, por otros 40 minutos de sufrimiento y a cara de perro. Nada que no estuviera en el guión que el campeón tiene escrito en su intento de revalidar el título.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
anteriorsiguiente
Enlaces recomendados: Premios Cine