15 de febrero de 2018
15.02.2018
Baloncesto

Las vivencias desde la distancia de un ganador

Sergio Rodríguez, protagonista clave en la final de 2015, no descarta que los equipos isleños den la campanada

15.02.2018 | 00:57
Las vivencias desde la distancia de un ganador

Hace casi tres años, en la anterior Copa del Rey que albergó el Gran Canaria Arena, salió airoso el Real Madrid, que en la final pudo con un batallador FC Barcelona (77-71). Gloria colectiva blanca y mención especial a título particular para Rudy Fernández, cuyo completo campeonato le hizo acreedor de la nominación del MVP del torneo. Pero más allá de esa condecoración individual, en la retina de muchos quedó el buen hacer de Sergio Rodríguez, vital en el triunfo merengue. El tinerfeño, más que discreto en los 25 primeros minutos, apareció cuando peor lo pasaba su equipo (57-62) y a base de un clínic en la dirección de juego y canastas claves (como la bandeja definitiva) tumbó al conjunto azulgrana. El Chacho, ahora en el todopoderoso CSKA, recuerda para La Opinión, desde su domicilio en Moscú, lo sucedido en la cita de 2015, a la vez que analiza las opciones de los dos conjuntos canarios en el torneo que arranca esta tarde. Evidentemente, y pese a ver un campeonato que se lo puede "llevar cualquiera", su favorito es el Real Madrid.

La conquistada en el Gran Canaria Arena fue la tercera de las cuatro Copas españolas que el lagunero guarda en sus vitrinas. Aunque esa posee un significado un tanto relevante. "Cada título de Copa que he conseguido es muy especial y es difícil decantarme por uno porque todos tienen algo distinto, pero desde luego que conservo un recuerdo maravilloso de la de 2015", comenta Sergio echando la vista atrás. En lo que no alberga dudas el base es en lo bien que se lo pasó en suelo isleño con motivo de aquel torneo. "Tengo un gran recuerdo de esos días", reconoce. "Como siempre, ir a la Copa es algo muy especial y para mí hacerlo en Canarias era algo único. Ganarla y poder compartirla con muchos amigos y familia que vinieron a verme jugar ya fue increíble", rememora. Y lo cierto es que, tras conquistar el título, tal fue la expectación que despertó el tinerfeño en la zona mixta del recinto isleño para fotografiarse junto a él que a punto estuvo la guagua que llevaba a los blancos a Gando de dejar en tierra al Chacho.

Ahora, Sergio vivirá esta Copa 2018 desde la distancia. Probablemente con nostalgia. Seguramente echado de menos por más de uno. Con esa lejana perspectiva Rodríguez habla de las posibilidades de los dos equipos canarios. "Lo bueno de la Copa es que es el torneo más abierto de la temporada y depende mucho de la confianza con la que llegues, así como la experiencia de años anteriores", comenta de entrada el ahora jugador del CSKA de Moscú. Y precisamente ese último factor, el de haber lidiado en batallas anteriores, es el que esgrime para poner en valor el papel que pueden realizar los de Luis Casimiro este fin de semana. "El Granca juega con esa ventaja porque ha disputado muchas e incluso ha competido en algunas hasta la final", explica, antes de no descartar, para nada, que el Iberostar Tenerife pueda dar la campanada. Incluso pese a haberse metido en la última jornada y como octavo clasificado, y no como cabeza de serie tal y como sucediera hace un año. "Yo creo que eso da un poco igual", puntualiza, para priorizar el hecho de que "el Canarias está jugando muy bien y llega con confianza". "En los últimos años ha tenido la experiencia de disputar partidos de mucha presión y eso les ayudará", añade el Chacho sobre el plantel dirigido por Fotis Katsikaris.

Valora igualmente Sergio si la condición de anfitrión jugará o no a favor del Herbalife. Aquí el de El Ortigal también apela a las vivencias previas que atesoran los claretianos. "No es la primera Copa que muchos jugadores del Gran Canaria van a disputar como locales y seguro que esa experiencia será un plus a la hora de competir", apunta sobre un ejemplo que seguro se les vendrá a la mente a hombres como Eulis Báez y Albert Oliver, dos de los tres supervivientes (el otro es Oriol Paulí, lesionado) de aquel plantel que cayó a las primeras de cambio, contra el Joventut, en la cita de 2015. Y ahí Rodríguez pone sobre la mesa una realidad particular, a modo de maldición, que también parece perseguir a buena parte de los conjuntos que han ejercido como anfitrión. "Nunca he ganado como local, pero creo que siempre beneficia porque estás en tu entorno", señala al respecto.

Ya a nivel general, a Sergio, como no podía ser de otra forma, le pueden los colores. Por mucho que, a su entender, "por circunstancias de la temporada la Copa la puede ganar cualquiera este año". "Pero siempre hay que dar al Real Madrid como favorito, principalmente porque ha ganado las últimas cuatro, y cinco de las seis más recientes", deja claro el lagunero. Sus argumentos: "Aparte de poseer un gran equipo tiene mucho ganado porque conoce el camino; sin duda son los favoritos para ganarla". Y a hipotético título blanco, MVP blanco. Sin Llull, Sergio apunta de forma directa a Luka Doncic. "Apuesto por él, está haciendo una gran temporada y además este tipo de torneos entrañan un añadido importante de motivación con el que Luka se siente muy cómodo", vaticina. Si los pronósticos de Rodríguez se cumplen, la tiranía blanca en la Copa alcanzará el lustro.

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