12 de febrero de 2018
12.02.2018
Fútbol CD Tenerife
CD Tenerife51Córdoba
 

Una victoria de 'txapela'

Etxeberria se estrena en el banquillo del Heliodoro con el triunfo más contundente del Tenerife en lo que va de campeonato. Mula debuta como blanquiazul y marcan, por partida doble, Villar y Casadesús

12.02.2018 | 00:02
El Tenerife golea al Córdoba en el Heliodoro
Una victoria de 'txapela'

El inicio de la etapa de Joseba Etxeberria en el banquillo del CD Tenerife no ha podido ser más prodigioso. Los blanquiazules lograron su victoria más abultada del curso y muchos de sus jugadores recuperaron sensaciones ausentes en ellos durante mucho tiempo. Villar y Casadesús, ambos por partida doble, y Malbasic ejecutaron un triunfo más necesario que brillante, ante un temerario Córdoba cuya caída a Segunda B parece irremediable.

El primer once de la era Etxeberria se dibujó con un 4-4-2 y con varias novedades. La principal, la del debutante Mula, que salió en el interior izquierdo. En el costado opuesto, Juan Villar, mientras que en el doble pivote, Alberto junto a Luis Milla. Cámara regresó al lateral diestro y de resto, lo mismo que Martí venía utilizando. Pero lo verdaderamente distinto se comprobó desde que echó a rodar el balón. A partir de ahí se vio a un Tenerife más vertical y agresivo en ataque. De hecho, a los cinco minutos ya mandaban en el marcador los blanquiazules. Gracias a un tanto fabricado por las dos recientes incorporaciones en el mercado invernal. Luis Milla progresó con fuerza por la banda derecha y tras combinar con Mula llegó el balón a la cabeza de Casadesús, quien asistió a Villar y este fusiló a Kieszek.

El tanto animó a los de casa, que dispusieron de nuevas ocasiones de gol. Mula, muy participativo e intenso desde el inicio, corrió por la izquierda y tras orientarse hacia dentro, lanzó a puerta, aunque sin puntería (16'). Un minuto más tarde, sería Casadesús el que percutía, también sin suerte. Sin embargo, y pese a las oportunidades que había tenido el Tenerife, no mantenía el control del juego. Motivo por el cual muy pronto perdió esa ventaja en el electrónico. El Córdoba ya había estado merodeando el área local, si bien no se esperaba que fuera a obtener un beneficio tan alto en tan poco tiempo. Fue el fruto a su valentía, ya que los andaluces trataron de atacar desde el principio haciendo llegar a mucha de su gente a las inmediaciones de Dani Hernández. El meta del conjunto chicharrero no pudo atajar un obús que le llegó desde la frontal y Sergi Guardiola estuvo atento para recoger ese balón suelto y alojarlo en el fondo de la portería rival.

El cuadro insular, lo mismo que su afición, quedó aturdido tras el golpe. Incluso pareció contra las cuerdas durante un buen tramo de partido, en el que el propio autor del empate pudo anotar de nuevo en dos ocasiones. Primero, tras una jugada personal, en la que dejó sentados a Cámara y Jorge Sáenz para posteriormente chutar desviado (24'). Casi a continuación recibió un balón en franquicia pero Dani adivinó sus intenciones y con una mano prodigiosa evitó el 1-2. El Tenerife logró por fin zafarse de ese acoso y Mula volvió a intentarlo con otro sutil disparo desde el vértice del área (38'). El equipo de Jorge Romero advirtió cierta vulnerabilidad en su oponente y quizás fue ese su gran pecado. Porque se olvidó de resguardarse como debía y dejó demasiados espacios a su rival. Malbasic dio un primer susto al rematar de espuela un centro de Cámara que terminaría interceptando Kieszek. Pero el Tenerife no estaba dispuesto a perdonar un segundo contragolpe. Milla cedió a Villar y este golpeó de primeras sobre la llegada de Malbasic, quien solo tuvo que empujar a la red. Los anfitriones lograban así marcharse al vestuario con una ventaja más que esperanzadora.

En la reanudación, el Tenerife salió decidido a ampliar su renta y poder asegurarse una victoria que necesitaba como el agua. Mula protagonizó dos galopadas por su banda que sirvieron para intimidar al Córdoba. Aunque no por ello los verdiblancos renunciaron al ataque ni mucho menos. Así, Jovanovic y Aguza realizaron sendos disparos sobre el marco local (52' y 54'). El partido se había abierto por completo. Pero fueron los del Heliodoro los que se beneficiaron de ello. Un claro penalti por mano de Guardiola dio lugar al 3-1. Y eso que Villar no logró materializarlo, si bien un segundo rechace a cabezazo de Malbasic posibilitó el gol de Casadesús. Fue el comiezo del éxtasis posterior que se viviría en el recinto santacrucero. Villar se encargaba de anotar el cuarto tanto de su equipo y Malbasic regalaba el quinto a Casadesús en un nuevo contragolpe. La victoria pudo, incluso, ser más abultada a poco que los jugadores de Etxeberria hubieran estado más inspirados en el remate en los minutos finales, con un Córdoba ya totalmente noqueado. Al final, triunfo estimulante de un Tenerife que pareció ayer quitarse ese corsé que mantenía cohibidos a sus jugadores sobre el terreno de juego.

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