29 de enero de 2018
29.01.2018
Baloncesto
UCAM Murcia7472Iberostar Tenerife
 

Muchos regalos ante un rival directo

El Iberostar cae en su visita al Murcia tras un partido irregular en el que pierde 14 balones y concede 15 rebotes ofensivos

29.01.2018 | 00:53
Muchos regalos ante un rival directo

La irregularidad y los regalos conducen a la derrota. El Iberostar Tenerife sucumbió ayer en su visita al UCAM Murcia, rival directo en lo que será a partir de ahora lucha por el play off, en un partido donde los de Fotis Katsikaris no dieron la continuidad necesaria a su juego, ni estuvieron lo suficientemente contundentes en el rebote de su propio aro. Así, los laguneros se dejaron por el camino 14 balones (algunos de ellos de forma absurda) y permitieron nada menos que 15 rebotes ofensivos de su rival (de los que produjeron 14 puntos). Tras llegar a tener una renta de nueve puntos en el primer cuarto (16-25), los tinerfeños se vieron 10 abajo en el tercer periodo (57-47), y aunque lograron darle la vuelta a la tortilla a base de paciencia (70-72) pese a la dureza defensiva de su rival, un último minuto para olvidar, donde pagó sus errores en el tiro libre y de nuevo su permisividad en el rebote, les condenó a la derrota. Tropiezo doloroso por la rabia que produce y al producirse contra un igual, pero al menos atenuado al salvar los aurinegros el average particular.

Arrancó muy metido el conjunto lagunero, tanto en la parcela defensiva como en ataque, donde movió bien el balón, aprovechó los huecos en la defensa local y además se mostró muy acertado en el tiro exterior con los triples de Vasileiadis (5-9) y San Miguel (8-12). Pero entre la intensidad de los de Ibon Navarro, algunas acciones desacertadas de Tobey y la actividad de Delía debajo de los dos aros, los murcianos redujeron diferencias (16-17). El Iberostar supo aprovechar la tendencia de un arranque anotador y con la presencia de Vázquez dentro y la puntería de Bassas (dos triples seguidos) logró poner tierra de por medio (16-25, 9').

Los de Katsikaris estaban sacando lustre a su muñeca (5/8 desde el 6,75 en el primer cuarto), pero en cambio les faltaba algo de equilibrio al resto de sus acciones: cierta precipitación en ataque, no saber frenar a Delía y permitir a su rival hasta cinco segundas opciones en solo 10 minutos. Combinación con la que el Murcia amasó un parcial de 10-0 que les ponía por delante (26-25, 12'). Bassas, de nuevo desde el 6,75 cortó la racha (26-28) para meter el partido en una cierta igualdad. No terminaba de encontrar el equilibrio necesario en los dos lados de la cancha el cuadro lagunero, si bien un par de buenas acciones de Beirán le sirvieron para abrir una pequeña brecha (31-35).

Renta exigua que no logró mantener debido al acierto exterior local (dos triples) y un mal balance defensivo (mate tras rebote ofensivo de Tumba) que obraron un parcial de 8-2 (39-37). Sin el acierto en el perímetro del inicio (2/9 en este acto), errando también tiros libres (dos fallos seguidos de San Miguel) y dejándose por el camino balones de forma gratuita, el Iberostar era un equipo cargado de dudas y completamente diferente al de los primeros minutos. Por ello, irse dos abajo l descanso podría incluso considerarse poco castigo para los isleños (41-39).

Como en partidos anteriores, pareció que el conjunto lagunero subió un poco su intensidad defensiva a la vuelta de vestuarios, a lo que unió una mayor presencia de Ponitka en ataque e incluso aportación en el rebote ofensivo (solo cuatro al descanso) con un mate de Tobey (46-47). Pero ahí los aurinegro volvieron a meterse en problemas, cediendo de nuevo alguna segunda opción pero, sobre todo, atacaron como un pollo sin cabeza, acumulando un rosario de pérdidas que derivaron en puntos de su rival. El conjunto de Vasileiadis se vio, en un momento, con un parcial de 11-0 y, lo más importante, con la sensación de estar fuera del partido (57-47) ante un mayor empuje local, especialmente en la parcela defensiva.

Con 13 minutos por delante no le quedaba otra a los isleños que tirar de paciencia, si bien su producción se estaba limitando casi en exclusiva al tiro libre (6/8 en el cuarto). Bastante tenían con evitar que la sangría en el rebote ofensivo (cinco más de los murcianos en ese periodo) no fuera mayor, aunque un nuevo episodio de displicencia bajo el aro permitió a Tumba dejar el electrónico en 61-53 al final del acto.

El Murcia se había crecido defensivamente (a los de Navarro no les importa ser expeditivos si la ocasión lo requiere), el Iberostar sumó a su debe un par de pérdidas más y el enésimo rebote ofensivo (1+1 de Urtasun) para el 65-57 (33'). Se le escapan de entre las manos los minutos a los laguneros, que aún así no perdieron la paciencia. Y ahí aparecieron Ponitka (1+1 y canasta de poderío físico) y Allen. El húngaro, muy errático previamente, asumió muchas acciones ofensivas e hizo daño cortando hacia dentro (68-65). Solo un discreto acierto en el tiro libre impidió que fuera mayor una reacción la que se sumó White con tres puntos desde el 4,60. Recuperada la confianza, los isleños movían ahora bien el balón e incluso tenían presencia en el rebote ofensivo, lo que les llevó a ponerse por delante en el electrónico (70-72 a 1'30").

El partido se iba a decidir en el último suspiro. Hannah igualó en una penetración y aunque Tobey no estuvo contundente para rematar un rebote ofensivo, en la siguiente acción Allen se quedó con el balón del fallo local. Con 27 segundos por delante el Iberostar tenía la bola para llevarse el partido. White amasó le balón, pero en su penetración no lo escondió bien y lo perdió, cometiendo luego una dudosa falta. Con 3"8 Rojas acertó con sus libres (74-72), pero tras tiempo muerto, y tras recibir falta, Tobey erró los dos suyos. Falta rápida (quedaron 3") a Rojas y aunque el dominicano falló sus dos lanzamientos, el equipo isleño redondeó su hoja de servicios, regalando otro rebote ofensivo y, por extensión, la victoria. Solo un detalle más por el que se explica la derrota canarista.

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