01 de marzo de 2017
01.03.2017
PAOK Salónica6663Iberostar Tenerife

 

Obligado a darle la vuelta

El Iberostar debe remontar en el Santiago Martín tres puntos tras caer ante el PAOK en un partido marcado por su irregularidad

01.03.2017 | 00:52
Basketball Champions League: PAOK 66 - Iberostar Tenerife
Will Hanley defiende a Margaritis durante el partido de ayer en Salónica.

12 puntos

  • Desde el banquillo: El Iberostar echó en falta ayer mayor aportación de su segunda unidad. Y es que si frente al Fuenla los reservas anotaron 52 puntos, en Gracia esta producción se quedó en 14 tantos.

El Santiago Martín debe ser factor diferencial. El Iberostar Tenerife cayó ayer en Salónica, contra el PAOK, por tres puntos (66-63), renta que deberá enjugar dentro de siete días para meterse en los cuartos de final de la Basketball Champions League. Los isleños no pudieron hacer ayer su mejor encuentro, en parte por su desacierto desde el 6,75 (8/29) y también por culpa del pegajoso juego de su rival, eso sin olvidar algunas decisiones en las que los colegiados barrieron para casa sin aparente pudor.

En perspectiva, lectura positiva (pero con muchas reservas ya que el PAOK viene de levantarle dos puntos en Serbia al Partizán), sobre todo por la capacidad de brega del Iberostar en su empresa de atajar cualquiera de los intentos helenos por romper este encuentro de ida. Desde el 14-7 inicial, pasando por el 29-17 del segundo cuarto, el 40-34 del inicio del tercer periodo, incluyendo también el 57-46 con el que se afrontaron los diez minutos finales, e incluso un 63-53 ya en el ecuador del acto definitivo. Reacciones, casi todas, amparadas en grandes defensas, con una mención especial, la marca de San Miguel sobre McFadden (3/12 en tiros de campo). Ser consciente de que en el Santiago Martín el PAOK repetirá la misma receta (tanteador bajo) y poder dar ese paso al frente (acierto en el triple) que le faltó ayer en Salónica, serán claves para que el conjunto tinerfeño siga soñando con hacer algo grande en Europa.

Le costó y mucho al Iberostar entrar en partido, tanto delante como detrás. En ataque porque los aurinegros regresaron a su versión más deficiente desde el 6,75 incluso con lanzamientos liberados (0/5, tres de ellos errados por Grigonis), y en defensa porque los de Vidorreta permitieron que Clanton hiciera valer su poderío físico cada vez que recibía debajo del aro (10/4). Lo positivo es que San Miguel estaba anulando por completo a McFadden (0/3 en tiros en el primer cuarto) y que los isleños estaban sobreviviendo pese a haber anotado solo dos canastas en casi seis minutos (10-4).

Pese a que la salida a cancha de White pareció darle otro aire a los laguneros (12-7), el Iberostar se topó con el problema de las faltas, en especial la segunda de Vázquez que obligó a Vidorreta a poner en pista a Niang frente a un adversario que empezaba a producir con cierta facilidad (14-7). Incapaz de anotar en ataque posicional, el cuadro lagunero trató de correr y aunque por momentos el duelo se convirtió en un correcalles, los aurinegros dieron con el punto adecuado de velocidad para firmar un parcial de 2-9 culminado por Abromaitis con el que se llegaba en igualdad al final del primer cuarto (16-16).

Pero lejos de dar continuidad a su reacción, el Iberostar volvió a sufrir otro bache. Y todo pese a algunas buenas circulaciones y un par de segundas opciones tras rebote ofensivo, de las que no disfrutó en todo el primer acto. Entre algunos errores cerca del aro (White y Bogris) y a incidir en su divorcio con el lanzamiento de tres puntos (1/10), el cuadro lagunero vio como su adversario empezaba a correr y aprovechaba los desajustas en las ayudas defensivas para firmar un parcial de 11-0 (27-16). Y todo sin cometer ni una sola falta. El conjunto canarista parecía haber entrado en barrena (29-17) y no solo estaba negado en ataque sino que también estaba dejando pasar la ocasión de hacer daño con Clanton en el banco.

Casi seis minutos y medio tardó el Iberostar en anotar su primera canasta en juego de este periodo. Un punto de inflexión que se puso de manifiesto desde el arco con sendos triples de Doornekamp en dos ocasiones, y San Miguel (para un parcial de 0-10 que luego derivaría en un 32-30), pese a algunos errores en tiros liberados. Todo, ayudado por un puñado de grandes defensas, en especial dos de ellas provocando que el PAOK no pasara de medio campo antes de ocho segundos. Pese a su 4/17 en triples y varias decisiones arbitrales totalmente erróneas a favor de los griegos, el conjunto tinerfeño se iba al descanso cuatro abajo (34-30). Mal menos ante el panorama de solo unos minutos atrás.

Tras el paso por los vestuarios el Iberostar reprodujo sus errores del inicio de partido. Flojo en defensa, los isleños vieron como el conjunto heleno anotaba con demasiada facilidad cerca del aro (40-34). Pero como en el ecuador del segundo acto, los isleños reaccionaron a golpe de triples y sacrificio defensivo para ponerse por delante por primera vez en todo el encuentro (42-44, 26'). En un continuo tira y afloja, los de Vidorreta parecieron atar en corto a su rival, que durante varios minutos solo vio aro desde el 4,60 (44-44).

Sin embargo, los laguneros cayeron en otro bajón, esta vez encarnado en el acierto de su rival desde el perímetro. Y es que tras hacer un casi testimonial 1/5 en más de dos cuartos y medio, el PAOK encadenó tres triples en apenas dos minutos para rubricar un parcial de 11-0 (57-46). Sin acierto exterior (6/23), sin la tranquilidad para generar puntos cerca del aro (2/4 en libres) y huérfano de balance defensivo, a los de Vidorreta les tocaba de nuevo remar a contracorriente en los 10 minutos finales.

Al rescate salió Grigonis, autor de los cinco primeros puntos del Iberostar en este acto (57-51) y gran culpable de que los helenos entraran en bonus tras apenas 67 segundos de juego. Otra sucesión de grandes defensas (robo en la presión en toda la pista y pérdida de 24 segundos) parecía meter de lleno en partido a los tinerfeños, pero los aurinegros no fueron capaces de dar un golpe definitivo. Y es que más allá de seguir arañando su desventaja, los canaristas concedieron demasiadas facilidades a Chrysikopoulos y McFadden, a la vez que entraban en un estado de ansiedad ofensiva (63-53, 36'), con malas selecciones de tiro.

Otra vuelta más a la montaña rusa particular en la que vivía el duelo y en la que el Iberostar asomó la cabeza con dos libres de Grigonis, una presión defensiva de San Miguel y un triple de Doornekamp (64-60 a 2'03"). Ahora sí, los de Vidorreta parecían estar en disposición de luchar por la victoria, pero otra sucesión de errores se lo impidió (66-60). Solo un triple final sobre la bocina de Doornekamp (66-63) hace que el duelo de vuelta se vea con mayor optimismo desde la acera aurinegra. Al contrario de lo que le sucedió en la eliminatoria anterior, al PAOK sí le deben temblar las piernas en el duelo de vuelta.

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