10 de agosto de 2014
10.08.2014
Fútbol. CD Tenerife

El orgullo del hermano mayor

El exblanquiazul Germán, ahora en el filial de Las Palmas, disfruta con la imparable progresión del pequeño Jorge

10.08.2014 | 00:05

Juegan en demarcaciones distinas y tienen estilos diferentes, pero hay rasgos que delatan su parentesco. El tono de voz, la serenidad que preside sus pasos y hasta la forma de correr es similar en Germán y Jorge Sáenz de Miera Colmeiro, dos hermanos que han vivido idénticas experiencias en el primer equipo del Tenerife con tan solo un par de años de decalaje. El mayor, delantero centro, milita ahora en el filial de Las Palmas. Y en la distancia disfruta de la progresión imparable del hermano pequeño, llamado a ser uno de los canteranos con mayor recorrido en el Tenerife del futuro.

El joven defensor, de apenas 17 años, está siendo una de las grandes sensaciones del representativo en pretemporada. Hace un mes que Álvaro Cervera le alistó en la relación de canteranos que harían el tradicional stage de La Palma y, en su primera vez, Jorge gustó y convenció. El aplomo sobre el rectángulo verde es una de las condiciones que mejor definen su juego. Y sus cualidades físicas, a estas alturas, ya resultan indiscutibles. Así que desde el Tenerife han determinado que se queda, que no baja al filial y que su talento lo pondrá al servicio... del primer equipo.

Germán, que ya sabe lo que es ser el novato, le aconseja "que apriete". "Tiene una progresión de locos", resume. "¿Pero qué voy a decir yo?Si soy su hermano", ironiza el ariete, quien recuerda que él también comenzó su carrera deportiva como defensa central. Espigado, con buena planta y con un potente remate de cabeza, el futbolista amarillo –cumple su segunda campaña en la Unión Deportiva– afirma que, por su fisonomía, sus primeros entrenadores le ubicaron como zaguero. "Luego me fui adelantando", dice, mientras revela que su hermano pequeño "siempre fue más leñero". "Es defensa desde pequeñito", apunta, al tiempo que su predilección por Jorge se vuelve indisimulable. Motivos de orgullo para sus progenitores, Germán y Jorge llegaron a coincidir "en algún entrenamiento en los filiales" blanquiazules.
Siempre precoces, el más joven aterrizó en el B cuando ya el mayor estaba estrenándose con el primer equipo. Después de alguna experiencia en la Península y tras rescindir su contrato con el Tenerife, el atacante se marchó a Gran Canaria. No desea un cambio de aires –ni mucho menos– para el menudo de la familia. Más bien al contrario, destaca que está haciendo las cosas bien y pronostica que puede quedarse "si confían y apuestan por él".

Recién firmado un nuevo contrato con el Tenerife –tres años y ya fijadas las condiciones económicas para una posible consolidación en el profesionalismo–, Jorge aprende y atiende al pie de la letra a los consejos de Germán. A los hermanos Sáenz les falta aún mucho por vivir (y conquistar) en esto del fútbol. Entre sus experiencias pendientes, una que ya pudo darse la semana pasada: un enfrentamiento entre los dos. Uno defensa y el otro delantero, le habría tocado al pequeño marcar al grande si éste llega a jugar el derbi del miércoles contra Las Palmas. "Ya nos tocará, ya".

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