02 de junio de 2014
02.06.2014
Fútbol Sala . El éxito histórico del Uruguay FS

El Uruguay es de Primera

El conjunto chicharrero se gana a pulso un sitio en la élite del fútbol sala tras superar al Elche por segunda vez en tres días

02.06.2014 | 15:45
El Uruguay es de Primera

Un brindis por el Uruguay. Por su estilo, por su normalidad, por su trayectoria fulgurante, por su inmenso corazón, por su forma de ser (y de ganar). La élite del fútbol sala abrió ayer sus puertas para que el equipo tinerfeño entre en Primera. A lo grande. Garante de espectáculo y entrega, el cuadro chicharrero se gana a pulso su sitio con los mejores. Lo hace tras una progresión imparable, tejida desde la coherencia, elemento capital en la toma de decisiones.

Ahora en Primera después de firmar una enorme colección de méritos, la gloria es para quienes se la trabajaron día a día. Para Andrés Pedreira, líder indiscutible de este proyecto; para Francis Arocas, la sabiduría y el saber estar; y para esta generación irrepetible de jugadores, núcleo indisoluble de la proeza. El Uruguay se impuso al Elche (6-4) por segunda vez consecutiva en dos días. La victoria es la más contundente y nítida de las conseguidas este año en los duelos contra el cuadro franjiverde, que ya se atragantó en la fase regular y también en el duelo inaugural de este cruce definitivo.

El triunfo, sin máculas, es la confirmación de un ascenso que se le resistió a los chicharreros por la vía rápida –doblaron la rodilla ante el Levante–y que a punto estuvo de esfumarse hasta en dos ocasiones, primero ante el Brihuega y luego el viernes. Abonado a la heroica, el Uru se aferró a sendos finales milagrosos para remontar y vencer. Su manera de imantar el éxito ha sido determinante para captar fieles a velocidad de vértigo. Cuatro llenazos han devuelto al Pabellón la fiebre por el fútbol sala y han reconciliado a la capital con este deporte. Ayer, en la grada no cabía un alma.

Fuerzas al límite

El partido final enfrentó al Uruguay contra el Elche pero también contra sus propios límites. Con las fuerzas casi a cero y los jugadores extenuados, víctima de la fatiga, el cuadro de Arocas exprimió vigor de la flaqueza para abrirse paso en un duelo vertiginoso. Cambiados los papeles respecto al envite anterior, fue el adversario quien llevó la iniciativa y marcó la pauta. Fue así durante los compases iniciales, antes y después de que Ayose abriera la cuenta con un golazo. Su disparo angulado fue portentoso, un prodigio. Los momentos más angustiosos vinieron después. Los trajo el empate (1-1) y las ocasiones visitantes que llegaron después. El arquero Iago Barro, uno de los pilares del ascenso, estuvo inmenso y se asomó a su mejor versión para salvar cualquier peligro durante un partido con la ventaja siempre bien guarecida. La obraron Pedro Toro y Kike Barroso, que dieron a los locales una renta de dos goles. La cuenta la redondeó Carlos Corvo, el mejor tren inferior de España, un lujo de jugador que personifica el talento de este plantel. Su gol, el quinto, trajo el delirio al Pabellón y amarró el éxito, que se queda en casa.

Una victoria histórica

No es un triunfo más, tampoco un ascenso cualquiera. El Uruguay ha superado las adversidades y los problemas con un comportamiento intachable. Generoso en el esfuerzo y solidario en la cancha, el representativo tinerfeño consiguió que al poderoso Elche se le vieran las costuras. Lo mismo hizo con otros rivales a los que empequeñeció desde este juego sinfónico, donde todos suenan igual de bien. Tan imponente es la obra de Pedreira que es obligatorio cuidarla como se merece. Pocas veces vio la capital a un equipo tan eficiente, tan armónico, tan unido ante los inconvenientes. Si había dudas, las despejó ayer. El Uruguay es de Primera. Le distinguen los goles, los puntos y las victorias. Pero lo que queda es el estilo. Esta forma de jugar y de ganar que nos ha conquistado a todos.

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