08 de agosto de 2012
08.08.2012
Fútbol. CD Tenerife

Noventa años en blanco y azul

El Tenerife celebra hoy nueve décadas de historia con el ascenso como asignatura pendiente

08.08.2012 | 03:12
Varios jugadores del CD Tenerife celebran el último ascenso a Primera del conjunto blanquiazul.

Cuatro ascensos a Primera División, dos participaciones en la Copa de la UEFA, unas semifinales de Copa del Rey y un jugador del club, Juan Antonio Pizzi, coronado como Bota de Oro europeo (máximo goleador de una temporada en el Viejo Continente) son el bagaje más sobresaliente de una institución que es algo más que un club de fútbol. El Club Deportivo Tenerife cumple hoy 90 años. Según sus estatutos, la entidad se formalizó el 8 de agosto de 1922, aunque su verdadera fecha de fundación está envuelta en cierta polémica. Nueve décadas después, el equipo blanquiazul está inmerso es una nueva etapa, en la que sus rectores quieren apostar por los futbolistas de la tierra, dando forma a un cuerpo técnico de entrenadores tinerfeños o que han defendido la camiseta blanquiazul. Los frutos de ese trabajo que ahora se inicia tardarán en llegar, pero el sueño de su actual presidente, Miguel Concepción, es que el Tenerife del futuro esté compuesto mayoritariamente por futbolistas canarios que defiendan los colores azul y blanco de su bandera dentro de las competiciones profesionales.

Tal y como recoje el CD Tenerife en su web oficial, hay estudiosos e historiadores que datan el verdadero origen del representativo en 1912. El Tenerife utilizó como núcleo principal para su creación la infraesctrutura del Nivaria, quien a su vez había nacido de la fusión entre el Añaza y el Club Inglés. Esto ocurre el 21 de noviembre de 1912. Ese día, el Centro de Dependientes de Santa Cruz acogió el acto de fundación de una nueva sociedad que nacía con el nombre de Tenerife Sporting Club y nombraba presidente a Juan Yanes Rodríguez. Con el paso de los años, aquel equipo fue perdiendo su apellido anglosajón y fue popularmente conocido como el Tenerife.

En agosto de 1922 y en el mismo escenario, se oficializó el club a partir de la constitución de una nueva directiva, con Mario García Cames a la cabeza. Sin embargo, muchos de los componentes de aquella junta, así como el equipaje y los integrantes del equipo de fútbol eran los mismos que venían trabajando juntos desde la fundación del Tenerife Sporting Club, allá por 1912. Por esa circunstancia, el CD Tenerife es de las pocas entidades del mundo que han celebrado su 50 aniversario en dos ocasiones: lo hizo en 1962 y en 1972. A partir de ese año, las diferentes juntas directivas adoptaron la fecha de 1922 como la oficial de constitución del club y así en 1997 la entidad celebró oficialmente su 75 aniversario.

Las tres primeras décadas del club las pasó disputando competiciones locales, provinciales y regionales. La primera liga española de la historia data de la temporada 1928/29, pero el Archipiélago tardó más de dos décadas en estar en las competiciones de liga de ámbito nacional. Antes lo hizo en la Copa de España (actual Copa del Rey). El primer rival de la competición del KO de los insulares fue el Betis, allá por el año 1932. El coste de la insularidad obligó al Tenerife a disputar los dos encuentros de la eliminatoria en tierras peninsulares. El equipo tinerfeño disputó el partido de ida, el mismo que le correspondía jugar como local, en Valencia y empató a uno. Luego cayó eliminado al perder en Sevilla por 4-1 y tener que hacer frente a un arbitraje bastante discutido en el cómputo general de la eliminatoria.
El debut de los blanquiazules en la Segunda División se produjo tras un ascenso histórico ante el Orihuela. El Tenerife cayó en el partido de ida por 2-1, pero el 31 de mayo de 1953, con el Heliodoro Rodríguez López como escenario, los jugadores entrenados por Carlos Muñiz remontaron la eliminatoria (3-1) y situaron a la entidad en la división de plata del fútbol nacional. Tuvo que pasar casi otra década más para llegar a lo más alto.

Tras muchos años en Segunda y Segunda B la llegada a la presidencia de Javier Pérez dio paso a la era dorada del CD Tenerife. Ya el primer año de mandato, los blanquiazules entrenados por Martín Marrero ascendieron a Segunda tras completar una gran campaña. Dos años más tarde, con Benito Joanet como entrenador y con el Betis como rival en la promoción, el Tenerife lograba el segundo ascenso a la máxima categoría tras vencer 4-0 en casa y caer en el Villamarín (1-0). La vuelta a Primera División fue complicada y los tinerfeñistas volvieron a jugarse el todo o nada en una eliminatoria a doble vuelta con el Deportivo de la Coruña, que promocionaba desde la Segunda División. Tras el 0-0 del Heliodoro, un gol de Eduardo Ramos decidió el enfrentamiento y la continuidad de los blanquiazules entre los mejores clubes de España.

Tras otra campaña mala, Javier Pérez apostó por Jorge Valdano como recurso para revertir una situación que parecía que iba a acabar en descenso. El hispanoargentino apenas tenía experiencia en los banquillos, pero junto a su inseparable Ángel Cappa dotaron al Tenerife de unas señas de identidad futbolísticas propias €buen manejo del balón, posesiones largas, profundidad y remate€, que además de valer para salvar la categoría sirvieron para colocar en el llamado Planeta Fútbol el nombre de Tenerife. Buena culpa de ello tuvo la repercusión de la victoria de los tinerfeñistas ante el Real Madrid en el último partido de liga (3-2), que dejó a los blancos sin el título y al Barcelona de Johan Cruyff cantando el alirón y el Amigos para siempre en junio de 1992. Una campaña más tarde, la historia se repitió, pero esta vez los futbolistas de Valdano ganaron a los merengues (2-0) con el añadido de la quinta plaza en Primera División (la mejor de la historia) y la clasificación por primera vez para las competiciones continentales.
El Tenerife hizo su estreno en Europa en la Copa de la UEFA (ahora denominada Liga Europa) en la campaña 1993/94. Su primer rival fue el Auxerre francés, que empató en el Heliodoro (2-2). En la vuelta en el campo Abbé-Deschamps, un gol de Felipe Miñambres dio la clasificación a los blanquiazules, que quedaron emparejados con el Olympiacos griego. Fue otra eliminatoria muy igualada, en la que los tinerfeñistas volvieron a dar una alegría a su afición.

En los octavos de final, el Tenerife se midió a uno de los grandes de Europa, la Juventus de Turín. Pese al mal resultado cosechado en el estadio Dell´e Alpi (3-0), los hombres de Valdano pusieron en aprietos a los futbolistas entrenados por Giovanni Trappatoni, quienes cayeron en el Heliodoro (2-1), aunque solventaron la eliminatoria. La Juve fue campeona de la competición ese año, derrotando al Borussia Dortmund por un cómputo global en la final a doble partido por 6-1.

Cuatro años más tarde, el Tenerife de Jupp Heynckes se plantó en la penúltima ronda después de medirse y eliminar al Maccabi Tel Aviv (3-2 en casa y 1-1 en Israel); al Lazio (perdió 1-0 en Roma y remontó en el Heliodoro por 5-3); al Feyenoord Rotterdam (0-0 en Holanda y 4-2 en la Isla); y al Brøndby IF (perdió 1-0 en Copenhague y ganó 2-0 en la vuelta). El rival del Tenerife en las semifinales fue el Schalke 04 alemán, al que los blanquiazules derrotaron en el partido de ida por la mínima (1-0). Sin embargo, en el partido de vuelta, el cuadro germano derrotó a los tinerfeñistas por 2-0 y los alejó definitivamente del título. El Schalke terminó por ganar la Copa de la UEFA de esa campaña al batir al Inter de Milán en la tanda de penaltis, tras acabar el doble enfrentamiento entre alemanes e italianos con empate a un tanto. Según la IFFHS (Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol), el conjunto blanquiazul es el 137 mejor equipo del siglo XX, por delante de equipos como el Celta de Vigo, del Sevilla, del Valladolid o incluso por delante del campeón de la liga francesa, el Lille Olympique Sporting Club
La era Heynckes fue tremenda. Al igual que Valdano, el alemán colocó a sus hombres en la quinta posición en la Liga. En la memoria de los aficionados blanquiazules queda, además de los compromisos europeos, la goleada al Barcelona de Koeman, Guardiola y Ronaldo (4-0).

En la temporada 1998/1999, el equipo desciende a Segunda División tras diez temporadas consecutivas en la máxima categoría. Es de nuevo un desconocido el encargado de llevar a los blanquiazules a Primera División. El madrileño Rafa Benítez armó un equipo compacto, al que dotó de fútbol y táctica. Hugo Morales, en Butarque, sentenció el regreso a Primera en una campaña en la que no pudo ascender, por ejemplo, el Atlético de Madrid. Benítez, al que la oferta de renovación llegó muy tarde, dejó la Isla para triunfar con el Valencia y el Liverpool inglés.

Un nuevo descenso a la división de plata deja unos años de indefinición, dos cambios de presidente (Víctor Pérez Ascaño releva a Javier Pérez en 2002 y Miguel Concepción a Ascanio en 2005) y cierto hastío en la afición. La contratación de un técnico joven, José Luis Oltra, y su gusto por el buen fútbol fue el germen de la siguiente gesta. El primer año del valenciano sirvió de calentamiento y armazón de un equipo que la temporada siguiente volvió a defender las señas de identidad del juego típico del Tenerife. Con Nino como artillero y con una plantilla compensada, fue el camerunés Kome el que certificó el cuarto ascenso a Primera División con un triunfo en Girona. Miles de aficionados se echaron a la calle para festejar el éxito de los blanquiazules.

Pero la alegría duró solo una campaña y la caída no se frenó la temporada siguiente, pues hubo un segundo descenso consecutivo y el Tenerife dejó de pertenecer al selecto grupo de 42 equipos del fútbol profesional. Tras el intento fallido de dejar la Segunda B de la campaña pasada, los blanquiazules están ahora en pleno proceso de construcción de una plantilla que debe volver a aspirar a lo máximo.
Los éxitos y los fracasos del club se han visto acompañados por una afición que ha dado muestras sobradas de amor por sus colores. En la actualidad hay inscritas 39 peñas €en todas las Islas, en la Península y en el extranjero€ y su labor fue reconocida por la Liga de Fútbol Profesional (LFP) al otorgarle el Premio a favor de la Tolerancia y Respeto de las aficiones en mayo de 2009.

Hoy se celebra el 90 cumpleaños de un colectivo, de un club de fútbol, de una entidad llamada Club Deportivo Tenerife que como dice su himno mira al futuro "adelante sin temor a la meta final?.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
anteriorsiguiente